El sector cunícola afianza su rentabilidad con precios récord y un aumento del 15% de las exportaciones
El sector cunícola mantiene una evolución favorable marcada por la mejora de la rentabilidad, impulsada por unos precios que alcanzaron máximos históricos en 2025 y por el crecimiento de las exportaciones durante los primeros meses de 2026. Estas fueron algunas de las principales conclusiones de la reunión sectorial celebrada en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, presidida por la directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Elena Busutil.
Durante el encuentro se puso de manifiesto que la cotización media de la carne de conejo alcanzó en 2025 los 2,506 euros por kilogramo, un 6,4% más que el año anterior y un 13,7% por encima de la media de los últimos cinco años. La tendencia positiva continúa este año, ya que en la semana 27 la cotización se situó en 2,452 euros por kilogramo, un 0,6% más que en la misma semana de 2025 y un 9% superior a la media del último lustro para esas fechas. Además, la reducción de los costes de producción está contribuyendo a mejorar la rentabilidad de las explotaciones.
La evolución del comercio exterior también refleja el buen momento del sector. Entre enero y abril de 2026, las exportaciones de carne de conejo alcanzaron las 2.744 toneladas, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior, con un valor de 12,1 millones de euros.
Junto a estos indicadores, la mesa sectorial analizó la evolución de la producción y la estructura del sector. En 2025 se produjeron 32.427 toneladas de carne de conejo y el censo se situó en casi 4,5 millones de animales, concentrados mayoritariamente en Castilla y León, que reúne el 32% del total nacional. Además, en abril de este año había registradas 1.079 explotaciones dedicadas a la producción de gazapos.
Los representantes del sector también coincidieron en la necesidad de reforzar las estrategias dirigidas a incrementar el consumo entre la población más joven, después de que las compras de carne de conejo en los hogares descendieran un 4,4% entre enero y noviembre de 2025.
Otro de los asuntos abordados fue el posible impacto de la futura normativa comunitaria sobre bienestar animal, especialmente en materia de transporte y sistemas de cría. Según se expuso durante la reunión, una transición hacia la eliminación de las jaulas que no contemple una excepción específica para el sector podría generar importantes desajustes operativos y obligar a una compleja reestructuración del tejido productivo.
La reunión volvió a poner de relieve el papel de las mesas sectoriales como foro de diálogo entre la Administración y las organizaciones representativas de la ganadería, con el objetivo de compartir la situación del sector y avanzar de forma coordinada en la búsqueda de respuestas a sus principales retos.












