La recomendación profesional y la especialización marcan el futuro de las charcuterías
El sector charcutero en España combina actualmente crecimiento y transformación. Así lo refleja el I Barómetro sobre el Estado del Sector Charcutero en España, elaborado por CharcutExpo 2026 a partir de la opinión de profesionales vinculados a la primera edición de este certamen celebrado en IFEMA Madrid. Según el estudio, el 31% de los encuestados considera que la actividad atraviesa una fase de crecimiento y expansión, mientras que un 23% percibe una transformación profunda del modelo de negocio.
El valor diferencial del conocimiento
En un contexto en el que los consumidores pueden acceder a los productos a través de múltiples canales, la experiencia y el asesoramiento especializado continúan siendo dos de los principales factores de diferenciación de las charcuterías tradicionales.
La calidad se mantiene como el atributo más valorado por los clientes, según el 83% de los profesionales consultados. A continuación, aparecen la recomendación del charcutero (39,6%), el precio (37,5%) y la experiencia de compra (33,3%).
No obstante, cuando se analiza qué estrategias contribuyen más a aumentar las ventas, la recomendación profesional adquiere un protagonismo aún mayor. El 58% de los encuestados considera que el consejo experto en el mostrador es la herramienta más eficaz para incrementar el valor de cada compra. La mejora de la experiencia en tienda y una mayor especialización del negocio ocupan la segunda posición, ambas con un 31% de las respuestas.
Jamón, quesos y productos gourmet ganan protagonismo
La evolución del consumo está impulsando una ampliación del surtido en las charcuterías. Junto a las categorías tradicionales, ganan peso productos capaces de aportar diferenciación y valor añadido.
El jamón es la categoría que más relevancia está adquiriendo en los puntos de venta, según el 58% de los profesionales consultados. Le siguen los quesos, mencionados por el 46% de los participantes, y los productos gourmet y premium, señalados por el 35%.
Esta evolución responde a un consumidor que busca cada vez más productos vinculados a un origen concreto, una forma de elaboración reconocible o determinados valores asociados a la calidad. Por ello, los productos de proximidad y origen local se sitúan como la principal tendencia para el 54% de los encuestados, seguidos muy de cerca por las referencias premium y gourmet (52%). Los productos saludables o con un mejor perfil nutricional completan el grupo de tendencias más relevantes, con un 44%.
Competencia y márgenes, entre los principales desafíos
Pese a la evolución positiva del sector, los profesionales identifican importantes desafíos para los próximos años.
La competencia de la gran distribución y la falta de relevo generacional son los retos más señalados, citados por el 47,9% de los encuestados. A ello se suma el incremento de costes y la presión sobre los márgenes comerciales, aspectos mencionados por el 45,8% de los profesionales.
Esta situación obliga a muchos establecimientos a reforzar su posicionamiento diferencial mediante la especialización, la atención personalizada y la búsqueda de nuevas fórmulas para mantener la rentabilidad.
El relevo generacional condiciona el futuro del oficio
La continuidad de los negocios tradicionales se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector.
Más de la mitad de los profesionales considera que la falta de relevo generacional constituye un problema estructural, mientras que el 21% detecta dificultades significativas para garantizar la continuidad del oficio. En conjunto, casi tres de cada cuatro encuestados perciben problemas relevantes en este ámbito.
La incorporación de nuevos profesionales y la transmisión del conocimiento especializado aparecen así como elementos fundamentales para asegurar la viabilidad de muchas charcuterías en los próximos años.
La digitalización avanza, aunque de forma desigual
Otro de los grandes retos identificados por el barómetro es la incorporación de herramientas digitales a la gestión diaria de los establecimientos.
Las redes sociales, los sistemas de gestión, el comercio electrónico o las plataformas para la organización de pedidos ya forman parte de muchas empresas. Sin embargo, su implantación sigue siendo desigual. El 58% de los profesionales sitúa su negocio en un nivel medio de digitalización, mientras que un 25% afirma haber alcanzado un nivel avanzado. En el extremo opuesto, un 10% reconoce un uso muy limitado de estas herramientas y un 6% asegura no haber iniciado todavía su transformación digital.
Los resultados del estudio reflejan un sector que mantiene buenas perspectivas de crecimiento, pero que deberá afrontar importantes cambios para adaptarse a un consumidor más exigente y a un entorno comercial cada vez más competitivo. La calidad, la especialización y el conocimiento del producto continúan siendo las principales fortalezas de las charcuterías para afrontar esta nueva etapa.













