El Parlamento Europeo respalda reservar determinadas denominaciones cárnicas a productos que contengan carne
El Parlamento Europeo ha respaldado el acuerdo alcanzado entre los colegisladores de la Unión Europea para reservar determinadas denominaciones tradicionalmente asociadas a productos cárnicos a alimentos que contengan carne. La medida recibió 560 votos favorables y forma parte de la reforma del Reglamento de la Organización Común de Mercados (OCM).
Según el texto aprobado, una treintena de términos, entre ellos ‘filete’, ‘chuleta’, ‘solomillo’ o ‘bacon’, quedarán reservados a productos de origen animal. El objetivo de la iniciativa es reforzar la transparencia en el etiquetado alimentario, evitar posibles confusiones para los consumidores y establecer un marco normativo común en el mercado europeo.
La medida aún debe ser ratificada por el Consejo de la Unión Europea para completar su tramitación legislativa.
La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice) ha valorado positivamente la decisión. La organización considera que la reserva de estas denominaciones contribuirá a mejorar la claridad en la información ofrecida al consumidor y a diferenciar los productos cárnicos de otras alternativas alimentarias.
“Las palabras importan y los nombres también, especialmente cuando condicionan las decisiones de compra del consumidor”, afirma Giuseppe Aloisio, director general de Anice. Según la asociación, la decisión es también resultado del trabajo realizado durante los últimos años por organizaciones representativas de la cadena ganadero-cárnica europea para promover un marco regulatorio común sobre estas denominaciones.
Anice recuerda además que en 2024 impulsó, junto con otras organizaciones del sector alimentario, la iniciativa ‘Cada cosa por su nombre’, con la que reclamaba una mayor protección de las denominaciones vinculadas a productos de origen animal.
El debate sobre el uso de términos tradicionalmente asociados a la carne en productos alternativos de origen vegetal ha generado posiciones divergentes en los últimos años. Mientras organizaciones del sector cárnico defienden la necesidad de diferenciar claramente las categorías de alimentos, los fabricantes de productos vegetales han sostenido que expresiones como ‘hamburguesa vegetal’ o ‘salchicha vegana’ permiten identificar adecuadamente la naturaleza de estos productos. Esta cuestión ha sido uno de los elementos abordados durante la tramitación de la reforma.
“La transparencia no debería interpretarse como un obstáculo para la innovación. Al contrario. La verdadera innovación debería ser capaz de generar su propia identidad, su propio lenguaje y sus propias referencias de mercado”, sostiene Aloisio en nombre de Anice.











