Anice y Fecic reclaman reciprocidad efectiva y salvaguardas para garantizar la competitividad ante el acuerdo UE-Mercosur
La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice) y la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (Fecic) han reclamado reciprocidad efectiva y mecanismos de salvaguarda que garanticen unas condiciones de competencia equilibradas para las producciones europeas en el marco del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La petición se produjo durante la jornada ‘El DAFO de Mercosur’, celebrada en Madrid y que reunió a cerca de un centenar de representantes institucionales, expertos y empresas del sector ganadero-cárnico.
El encuentro sirvió para analizar los retos y oportunidades que plantea el acuerdo para la industria agroalimentaria europea, abordando cuestiones como la competitividad empresarial, la reciprocidad normativa, la sostenibilidad, los estándares de producción, la seguridad alimentaria y el acceso a nuevos mercados.
Tanto Anice como Fecic recordaron que el acuerdo abre oportunidades en un mercado de más de 260 millones de consumidores, pero insistieron en que la apertura comercial solo será sostenible si existe una reciprocidad efectiva y verificable en ámbitos como la sanidad, el medio ambiente, las condiciones laborales y el bienestar animal.
“El debate no debe centrarse en estar a favor o en contra de los acuerdos comerciales, sino en cómo se aplican, con qué garantías y bajo qué condiciones de equilibrio competitivo”, señalaron ambas organizaciones. Asimismo, advirtieron de que “sin salvaguardas eficaces no puede existir un acuerdo equilibrado. Europa no puede abrir mercados fuera mientras pierde competitividad dentro por el peso regulatorio, los costes energéticos y las crecientes cargas administrativas”.
La jornada contó con la participación de representantes de instituciones europeas, administraciones públicas y organizaciones sectoriales. Entre ellos, Paolo Garzotti, jefe de Unidad para América Latina y el Caribe de la Comisión Europea, quien destacó que las cuotas previstas para los sectores más sensibles y los mecanismos de protección contemplados en el acuerdo permiten minimizar posibles desequilibrios. Según explicó, el tratado también puede generar oportunidades para la industria cárnica europea mediante la transformación de materia prima importada y la generación de valor añadido a lo largo de la cadena alimentaria.
Por su parte, el director general de Política Comercial y Seguridad Económica del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, Julián Conthe, defendió que el acuerdo con Mercosur contribuye a completar el marco comercial de la Unión Europea con América Latina y destacó la importancia de analizar tanto las oportunidades como los posibles riesgos asociados a este tipo de tratados.
Durante una mesa redonda en la que participaron representantes de Grupo Medina, El Encinar de Humienta, Vall Companys y ElPozo Alimentación se debatieron aspectos como el control de la aplicación normativa, el alcance de las cuotas de importación, los mecanismos de salvaguarda previstos y el encaje del acuerdo con el modelo europeo de producción ganadera.
La clausura corrió a cargo de José Luis Agüero, subdirector general de Producciones Ganaderas y Cinegéticas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien destacó el peso económico de la industria cárnica española y recordó que el saldo comercial del sector agroalimentario supera los 18.000 millones de euros, de los cuales alrededor del 45 % corresponde al sector cárnico.
Tras la jornada, el director general de Anice, Giuseppe Aloisio, afirmó que “el debate sobre Mercosur no puede simplificarse entre proteccionismo y libre comercio. La verdadera cuestión es cómo construir acuerdos comerciales que refuercen la confianza, preserven capacidad productiva e industrial en Europa y generen valor añadido para toda la cadena alimentaria”.
En la misma línea, el secretario general de Fecic, Ignasi Pons, señaló que “el acuerdo con Mercosur trasciende el ámbito estrictamente arancelario y afecta directamente a cuestiones clave como la autonomía estratégica europea, la competitividad industrial, el equilibrio territorial y la percepción social de la globalización”.













