De la granja digital al plato: así evoluciona Vall Companys
Grupo Vall Companys aprovechó su presencia en Alimentaria 2026 para mostrar una radiografía completa del momento que vive el sector cárnico: un equilibrio entre tradición, valor gastronómico, innovación en producto y transformación tecnológica. Desde el escenario culinario hasta el debate sobre inteligencia artificial, la compañía desplegó una propuesta que refleja hacia dónde avanza la industria.
El ibérico fresco salta a la alta cocina
Uno de los momentos más concurridos del salón fue el showcooking protagonizado por el chef Pepe Rodríguez, que situó al cerdo ibérico fresco en el centro de la escena gastronómica. Lejos de limitarse a una demostración técnica, la sesión puso el foco en el potencial culinario de cortes todavía poco habituales en la alta cocina.
Durante la exhibición, Rodríguez trabajó piezas como la presa, la pluma o la costilla, explorando diferentes técnicas y combinaciones. Entre las elaboraciones, destacaron la costilla asada con vinagreta de curry, mango y aguacate o la pluma acompañada de fondo de cerdo y mantequilla, que evidenciaron la versatilidad del producto.
“El cerdo ibérico no se utiliza tanto en alta cocina como debería, pero cuando hay trazabilidad y buen origen, se convierte en un producto extraordinario”, señaló el chef durante la sesión.
Un modelo productivo basado en el control total
Detrás de esta propuesta gastronómica se encuentra Finura de Ibérico, la marca de porcino ibérico fresco del grupo, que basa su diferenciación en un modelo de integración completa de la cadena de valor. Desde la genética y la alimentación hasta el procesado y la distribución, el control del proceso permite garantizar homogeneidad, seguridad alimentaria y calidad constante.
La cría de los animales en granjas con camas de paja en Castilla y León y el seguimiento veterinario forman parte de un sistema que pone el acento tanto en el bienestar animal como en la trazabilidad del producto.
Diversificación: del ibérico a la proteína vegetal
Más allá del ibérico fresco, el grupo aprovechó la feria para presentar una propuesta más amplia, alineada con los nuevos hábitos de consumo. La renovada identidad de Finura de Ibérico y la consolidación de La Joya en jamón curado reflejan la apuesta por el segmento premium, mientras que BonChef amplía su catálogo con soluciones de conveniencia como cachopos o kebabs.
En esta misma línea, la compañía ha introducido Mübo, una marca centrada en productos listos para cocinar y consumir (desde hamburguesas premium hasta referencias de V gama como pulled pork o costillas cocinadas), orientada a un consumidor que busca rapidez sin renunciar a la calidad.
El portfolio se completa con Amara Green, la nueva gama vegetal impulsada por Zyrcular Foods, que responde a una tendencia creciente hacia productos de origen vegetal elaborados con ingredientes reconocibles como legumbres, cereales y verduras.
Tecnología y datos: hacia la alimentación 5.0
El recorrido del grupo en Alimentaria no se limitó al producto. En paralelo, la compañía participó en el debate sobre el futuro del sector alimentario, marcado por la digitalización y la inteligencia artificial.
En este contexto, Lluís Castarlenas, responsable de Nealia, la spin-off tecnológica del grupo, expuso el concepto de 'granjero digital', un sistema que permite monitorizar en tiempo real variables clave como el bienestar animal, el consumo de recursos o la eficiencia energética.
La aplicación de visión artificial en procesos como el control de etiquetado o la detección de cuerpos extraños en productos cárnicos evidencia el avance hacia una producción más segura y automatizada. A ello se suma el uso de datos para anticipar problemas sanitarios, optimizar la logística y mejorar la sostenibilidad.
El reto no es solo tecnológico
Pese al potencial de estas herramientas, los expertos coincidieron en que el principal desafío no es técnico, sino cultural. La adopción de nuevas tecnologías exige cambios en la forma de trabajar, en la gestión de los datos y en la toma de decisiones.
En este sentido, la transición hacia modelos como la 'Alimentación 5.0' implica no solo inversión, sino también formación y adaptación de los equipos humanos.
Una visión de conjunto
La presencia del Grupo Vall Companys en Alimentaria 2026 dibujó una estrategia basada en la diversificación y el valor añadido. Desde el impulso del ibérico fresco hasta la apuesta por la proteína vegetal, pasando por la conveniencia y la digitalización, el grupo refleja las principales líneas de evolución del sector alimentario.













