Investigadores de CICYTEX realizan un estudio con 30 corderos merinos que demuestra que comiendo ajo deshidratado ganan más peso
Ajo deshidratado en la alimentación de corderos merinos para mejorar el rendimiento cárnico y la eficiencia productiva
Un estudio del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) ha revelado que la inclusión de un 4% de ajo deshidratado en la dieta de corderos merinos puede aumentar hasta en un 8% su ganancia de peso, sin afectar negativamente al consumo de pienso ni a la palatabilidad del alimento. Este hallazgo abre nuevas posibilidades para la industria cárnica, al contribuir a una producción más eficiente, sostenible y con potencial impacto positivo en la calidad final de la carne.
El ensayo, realizado con 30 ejemplares de cordero, se enmarca en el proyecto europeo TID4AGRO (INTERREG VI-A España-Portugal), centrado en la aplicación de tecnologías innovadoras para el desarrollo agroalimentario. Los investigadores Javier García Gudiño, Alfredo García, Ana Isabel del Rosario y Carmen Barroso han centrado su análisis en los efectos de este subproducto vegetal con propiedades antimicrobianas y antioxidantes, ya conocido en la industria alimentaria humana, pero aún poco explotado en nutrición animal con fines industriales.
Además de los beneficios sobre el rendimiento de crecimiento, se observó una mejora en la digestibilidad y la eficiencia alimentaria, factores clave para optimizar los costes de producción en la cadena cárnica. Estas mejoras se traducen en animales con un mejor índice de conversión, lo que puede tener un impacto directo en la rentabilidad de las explotaciones orientadas a la comercialización de carne de cordero.
Implicaciones medioambientales y tecnológicas
Desde una perspectiva medioambiental, el estudio también contempla la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), como el metano, mediante la implementación de tecnologías de medición láser en explotaciones extensivas. El ajo, en este contexto, presenta un posible efecto antimetanogénico, lo que lo posiciona como un aditivo natural que podría reducir la huella de carbono de la producción cárnica.
Paralelamente, se están analizando biomarcadores inmunitarios y parasitarios en muestras sanguíneas, con el objetivo de determinar el impacto del ajo en la salud general del animal, un aspecto cada vez más valorado tanto por la industria como por el consumidor final.
Hacia una carne más sostenible y competitiva
Los resultados de este estudio fueron presentados por Javier García Gudiño en la 76ª Reunión Anual de la Federación Europea de Ciencia Animal (EAAP), celebrada en Innsbruck (Austria), donde se abordaron los últimos avances en producción animal y sostenibilidad a nivel europeo.
Esta línea de investigación confirma el potencial de los subproductos agrícolas como herramientas estratégicas para la industria cárnica, no solo desde la óptica de la sostenibilidad, sino también como vía para mejorar la competitividad y valor añadido del producto final. El uso del ajo deshidratado, además de ser una alternativa natural a otros aditivos sintéticos, ofrece nuevas oportunidades para la formulación de piensos orientados a la mejora del perfil productivo y medioambiental de la carne ovina.





