Rioglass ya ha suministrado el 85% de los espejos para la central termosolar Solana
29 de agosto de 2012
La planta de Rioglass en Surprise es otra demostración del liderazgo termosolar mundial de España y de cómo la tecnología y el ‘know how’ españoles son capaces de dar respuesta satisfactoria a los mercados más exigentes. Iniciada su construcción en enero de 2011 bajo la dirección de diecinueve técnicos españoles desplazados desde la sede central en Asturias, en menos de siete meses ya estaba produciendo su primer espejo en línea. Ocupa una superficie de 16.720 m2 y tiene una capacidad de producción de 900.000 espejos solares al año con una superficie total de 2,5 millones de m2, suficientes para equipar seis centrales termosolares de 50 MW cada una, el estándar aplicado hasta ahora en España. Da trabajo a 83 personas, de las que cinco siguen siendo parte de las pioneras que llegaron desde nuestro país para la puesta de la primera piedra.
La línea de productos fabricados por Rioglass en Arizona para el mercado norteamericano incluye heliostatos, cilindro-parabólicos, Stirling, Fresnel y CPV (concentración fotovoltaica). La empresa asturiana ha desarrollado en España un nuevo tipo de heliostato autoportante que al no necesitar ningún tipo de soporte ni de montaje en campo reduce notablemente los costes y acorta los plazos de construcción de una central termosolar. Este nuevo heliostato será comercializado por primera vez en la central termosolar que Abengoa levantará en Suráfrica tras ganar uno de los concursos internacionales convocados por el Gobierno surafricano. Dicho producto se fabricará también en la factoría de Arizona con vistas al mercado estadounidense.
Asimismo, gracias a su implantación en Estados Unidos, Rioglass ya mantiene contactos con firmas estadounidenses del sector fotovoltaico que le demandan espejos para un mayor nivel de concentración de la luz en las células fotovoltaicas: hasta siete veces más. Y realiza trabajos de desarrollo para alcanzar concentraciones de hasta 800 veces.
Rioglass eligió el estado de Arizona para la construcción de su primera fábrica fuera de España por los incentivos fiscales otorgados por las Administraciones local, estatal y federal de Estados Unidos, las buenas infraestructuras existentes, la mano de obra cualificada y la cercanía a sus clientes finales en la propia Arizona, Nuevo México, Nevada y California.













