Entrevista a Marina Fajardo, responsable de Ingenierías y Prescripción en Schneider Electric España
Con motivo del 4°Congreso Nacional de Ingeniería de Instalaciones, organizado por la Associació de Consultors d'Instal·lacions (ACI) en colaboración con Aedici, conversamos con Marina Fajardo, responsable de Ingenierías y Prescripción en Schneider Electric España, sobre cómo está evolucionando el papel de las ingenierías en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la electrificación, la descarbonización y la transformación digital.
"La convergencia entre electrificación, digitalización y automatización está redefiniendo la manera de diseñar cualquier proyecto, y las ingenierías están en el centro de esa transformación".
En los últimos años el papel de las ingenierías parece haber cambiado profundamente. ¿Cómo describiría esa evolución?
Durante mucho tiempo, las ingenierías se asociaban principalmente al diseño técnico y al cumplimiento normativo. Hoy su papel es mucho más estratégico. Son quienes ayudan a definir cómo serán las infraestructuras energéticas, industriales y de edificios de las próximas décadas.
Cada decisión de diseño condiciona aspectos como la eficiencia energética, la flexibilidad operativa, la capacidad de integrar renovables o el potencial de digitalización de una instalación durante toda su vida útil.
En Schneider Electric hablamos de Tecnología Energética porque entendemos que la transformación ya no puede abordarse desde disciplinas aisladas. La convergencia entre electrificación, digitalización y automatización está redefiniendo la manera de diseñar cualquier proyecto, y las ingenierías están en el centro de esa transformación.
¿Qué impacto está teniendo la inteligencia artificial sobre las ingenierías?
La IA no sustituye el criterio de la ingeniería; lo amplifica. Estamos viendo cómo empieza a acelerar tareas de cálculo, simulación, generación documental o análisis de alternativas de diseño, permitiendo dedicar más tiempo a las decisiones de mayor valor.
Pero para aprovechar realmente la IA hay una condición previa: disponer de una base digital sólida. Los datos deben ser fiables, homogéneos y estar contextualizados. Si el dato de origen no es consistente, tampoco lo serán las recomendaciones que genere la inteligencia artificial.
Por eso creemos que la digitalización sigue siendo el primer paso. La IA representa una enorme oportunidad, pero solo cuando se apoya sobre una infraestructura digital bien construida.
Cada vez se habla más de un cambio de modelo, pasando del CAPEX al OPEX. ¿Cómo afecta esto al trabajo de las ingenierías?
Cada vez más clientes ya no buscan únicamente adquirir un activo, sino garantizar un determinado rendimiento durante todo su ciclo de vida.
Esto hace que el software, los servicios digitales, el mantenimiento predictivo o la monitorización continua pasen a formar parte del propio diseño del proyecto desde su origen.
La ingeniería deja de entregar únicamente una infraestructura para diseñar una plataforma capaz de evolucionar durante veinte o treinta años.
Este cambio también modifica los criterios de decisión. Ya no basta con optimizar la inversión inicial; hay que optimizar el coste total de propiedad, la disponibilidad, la eficiencia energética y la capacidad de adaptación futura.
La descarbonización aparece en prácticamente todos los proyectos. ¿Cómo puede aterrizarse de forma real?
La descarbonización ya es una cuestión de competitividad. En muchos proyectos, las primeras oportunidades no pasan por grandes inversiones, sino por entender mejor cómo se consume la energía.
Por eso la Gestión Activa de la Energía adquiere un papel fundamental. Frente a un modelo tradicional basado en medir consumos y reaccionar posteriormente, hoy hablamos de integrar datos energéticos y operativos para actuar prácticamente en tiempo real, optimizar cargas, incorporar generación distribuida, almacenamiento, flexibilidad y automatización.
La energía deja de ser un coste fijo para convertirse en una variable de gestión.
Y ese cambio comienza precisamente en la fase de diseño.
Schneider Electric habla cada vez más de Gestión Activa de la Energía. ¿Qué significa realmente para una ingeniería?
Significa diseñar edificios e infraestructuras preparados para un sistema energético completamente distinto al de hace diez años. Estamos pasando de un modelo centralizado a otro mucho más distribuido, con generación renovable, almacenamiento, autoconsumo, vehículo eléctrico y una demanda mucho más dinámica.
La ingeniería debe anticipar ese escenario. No se trata únicamente de instalar equipos más eficientes, sino de diseñar arquitecturas abiertas capaces de integrar todos esos activos y gestionarlos de forma coordinada. Ahí es donde convergen electrificación, digitalización y automatización.
¿Dónde están hoy las mayores oportunidades para las ingenierías en España y Portugal?
Existen varios ámbitos especialmente dinámicos. El primero son los centros de datos, impulsados por el crecimiento de la inteligencia artificial. Según SpainDC, España podría movilizar hasta 66.900 millones de euros de inversión en centros de datos hasta 2030, mientras que la capacidad instalada podría alcanzar los 2.537 MW, según SpainDC.
También observamos una enorme actividad en la modernización de edificios.
En España, los edificios generan alrededor del 40% de las emisiones y consumen más del 30% de la energía, mientras que aproximadamente la mitad del parque edificatorio fue construido antes de 1980.
Los edificios están llamados a desempeñar un papel mucho más activo en el sistema energético. ¿Cómo cambia eso la labor de las ingenierías?
Los edificios están dejando de ser consumidores pasivos y cada vez incorporan más generación fotovoltaica, almacenamiento, puntos de recarga para vehículo eléctrico y sistemas inteligentes de gestión. Por lo tanto, la ingeniería tiene que diseñarlos pensando en esa interacción constante con la red eléctrica.
Normativas como la EPBD, junto con marcos como la CSRD, están acelerando esa evolución y elevando las exigencias en materia de eficiencia, monitorización y descarbonización.
En centros de datos también se están produciendo cambios muy rápidos.
Sin duda. La IA está incrementando de forma muy notable las densidades de potencia por rack y está impulsando nuevas arquitecturas eléctricas y de refrigeración. Eso obliga a replantear el diseño desde el principio.
La ingeniería ya no diseña únicamente una infraestructura IT; diseña una infraestructura energética crítica donde distribución eléctrica, refrigeración, software y operación deben funcionar como un único sistema.
¿Cómo puede una ingeniería capturar más valor en este nuevo contexto?
Participando antes. Cuanto antes interviene una ingeniería, mayor capacidad tiene para influir sobre la eficiencia, la sostenibilidad, la resiliencia y el coste de operación durante décadas.
Estamos viendo una evolución desde un papel eminentemente técnico hacia uno mucho más consultivo.
Las ingenierías participan cada vez más en la definición de estrategias energéticas, hojas de ruta de descarbonización o modelos digitales de operación. Eso incrementa claramente su aportación de valor.
¿Qué papel quiere desempeñar Schneider Electric junto a las ingenierías?
Somos el partner en Tecnología Energética de las empresas, acompañando a las ingenierías desde las primeras fases de conceptualización hasta la operación de las instalaciones.
Combinamos conocimiento en electrificación, automatización y digitalización con software, servicios, consultoría y arquitecturas abiertas, que permiten integrar datos energéticos y operativos en una única plataforma.
El objetivo es ayudar a las ingenierías a diseñar infraestructuras preparadas para responder a los retos energéticos, tecnológicos y regulatorios de los próximos años, aportando más valor a sus clientes y acelerando una transición energética que solo será posible si se aborda desde una visión integrada.
"Cuanto antes interviene una ingeniería, mayor capacidad tiene para influir sobre la eficiencia, la sostenibilidad, la resiliencia y el coste de operación durante décadas"














































