Los centros de datos elevan la demanda de almacenamiento energético en Europa
Este auge se explica por la auténtica ola de proyectos de este tipo de instalaciones, con anuncios de nuevos campus y ampliaciones en prácticamente todas las regiones, desde los hubs consolidados de Madrid, París o Fráncfort hasta polos emergentes en el norte de España, los países nórdicos y Europa del Este. En España, por ejemplo, la cartera de inversiones anunciadas en centros de datos ya supera los 90.000 millones de euros, mientras que Francia se perfila como uno de los principales polos de crecimiento europeos con una cartera de proyectos que supera los 10 GW de capacidad prevista.
Sin embargo, el aumento de los centros de datos no responde únicamente al número de instalaciones, sino también al cambio de escala de la demanda digital. Así, la expansión de la inteligencia artificial, el crecimiento del negocio de la nube y la concentración de capacidad en grandes centros de datos están elevando tanto el consumo total como la intensidad energética de estas infraestructuras. ENTSO-E subraya además que el reto no es únicamente cuánto consumen, sino también la rapidez con la que esta demanda puede variar en determinadas ubicaciones, lo que añade presión a unas redes eléctricas ya condicionadas por la electrificación y la integración de energías renovables.
En este escenario, el almacenamiento energético empieza a ocupar un lugar más visible dentro de la infraestructura de los centros de datos. Su papel está relacionado con varias funciones: respaldo eléctrico, gestión de picos de carga, mejora de la continuidad operativa y mayor flexibilidad en la relación con la red. A ello se suma el interés por soluciones que ayuden a acompasar crecimiento digital, seguridad de suministro y objetivos de eficiencia energética.
También el mercado asociado a estas aplicaciones muestra una trayectoria de crecimiento. Según Global Market Insights, el mercado europeo de almacenamiento energético para centros de datos pasó de 584,9 millones de dólares en 2024 a una previsión de 1.200 millones en 2034. Esta evolución refleja el aumento de inversiones en sistemas de respaldo y en soluciones diseñadas para responder a entornos donde la disponibilidad energética y la estabilidad operativa son factores críticos.
Más allá del dato de mercado, el auge de los centros de datos se enmarca en un debate más amplio para el sector energético europeo, que gira en torno a cómo atender nuevas demandas eléctricas de gran volumen sin trasladar toda la presión a la red. En este contexto, el almacenamiento aparece cada vez más vinculado a aplicaciones industriales e infraestructuras críticas, junto a otros usos ya consolidados en renovables, red y autoconsumo. Los centros de datos se suman así a la lista de sectores que están ampliando el campo de aplicación del almacenamiento estacionario en Europa.
Las necesidades energéticas de los centros de datos será uno de los temas que se abordará en Battery & Energy Storage Tech Europe. Organizado por Fira de Barcelona, este salón se celebrará en Barcelona los días 8 y 9 de septiembre de 2026 para reflexionar sobre los retos del almacenamiento energético y conocer sus últimas novedades.
El evento, que reunirá a más de 100 empresas y medio centenar de expertos y figuras relevantes de esta industria, nace con el objetivo de dinamizar el negocio, descubrir oportunidades y analizar los principales desafíos de un ámbito estratégico para acelerar la transición hacia un modelo energético más sostenible e impulsar la transformación de la industria europea.














































