Celebrado el cuatro Dia del Hidrógeno de Enagás
2026, año del despegue definitivo del hidrógeno verde
El hidrógeno renovable ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una pieza estratégica del presente energético europeo. Así quedó patente en el 4º Día del Hidrógeno de Enagás, celebrado en Madrid, una cita que reunió a responsables institucionales, reguladores, operadores de infraestructuras, industria y sector financiero para constatar que el vector energético llamado a descarbonizar los sectores más difíciles de electrificar entra en una fase decisiva. Inversión récord, avances regulatorios y proyectos de infraestructuras a escala continental marcan un punto de inflexión que sitúa a España en una posición protagonista.
La jornada fue inaugurada por la vicepresidenta Tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien subrayó el momento clave que atraviesa el hidrógeno en el calendario político y normativo. “En los próximos meses vamos a presentar un Anteproyecto de ley que abordará la trasposición del Paquete europeo del hidrógeno”, anunció, con el objetivo de crear un sistema nacional del hidrógeno, articular un mercado regulado, impulsar la demanda de hidrógeno y gases renovables y habilitar las herramientas necesarias para el desarrollo de infraestructuras. Un mensaje claro de certidumbre regulatoria, uno de los elementos más demandados por el sector.
Europa pisa el acelerador
El respaldo político al hidrógeno no se limita al ámbito nacional. La vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, reafirmó la apuesta comunitaria por este vector energético y situó a H2med como uno de los proyectos más avanzados dentro de las futuras “autopistas energéticas” europeas. “Desde la Comisión mantenemos nuestro compromiso total de convertir esos objetivos en hechos”, señaló, en un diálogo con el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo.
Ese compromiso se traduce también en cifras. La Comisión Europea propone multiplicar por cinco los fondos destinados a infraestructuras energéticas transfronterizas, hasta alcanzar los 30.000 millones de euros en el Marco Financiero Plurianual 2028-2034, con un papel destacado para las infraestructuras de hidrógeno. Un mensaje que refuerza la visión de un mercado europeo integrado, condición indispensable para que el hidrógeno verde sea competitivo.
Regulación y cooperación: un proyecto de conjunto
Infraestructuras: la columna vertebral del mercado
Si hay un consenso claro en el sector es que no habrá mercado del hidrógeno sin infraestructuras. Así lo defendió el presidente de Enagás, Antonio Llardén, al señalar que el hidrógeno verde ofrece la oportunidad de “construir una infraestructura con visión europea desde su inicio, como columna vertebral de la planificación energética de la UE”.
En esa línea, el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, detalló el avance de los dos grandes ejes estratégicos: la Red Troncal Española de Hidrógeno y H2med. Ambos proyectos avanzan “a velocidad de crucero” en su desarrollo administrativo, de ingeniería y comercial, confirmando su viabilidad técnica y las fechas previstas de puesta en operación.
Uno de los hitos más relevantes de 2025 ha sido el Plan de Participación Pública de la Red Troncal Española, el mayor proceso de estas características realizado en España, ya desplegado en ocho comunidades autónomas y que continuará en otras cinco durante 2026. Un esfuerzo que busca integrar a administraciones, tejido industrial y sociedad civil desde las primeras fases del proyecto.
En cuanto a BarMar, la interconexión submarina entre España y Francia, Enagás ha completado con éxito los estudios geofísicos, confirmando la viabilidad técnica de la ruta, y avanza actualmente en la ingeniería pre-FEED. Un paso decisivo para consolidar la Península Ibérica como exportadora neta de hidrógeno renovable hacia Europa.
Inversión récord
El respaldo institucional y el desarrollo de infraestructuras están teniendo un efecto directo sobre la industria. Las decisiones de inversión y el apoyo financiero en proyectos de hidrógeno baten récords en España, Europa y a escala global.
En el caso español, el Gobierno ya ha concedido 3.155 millones de euros en ayudas a más de 100 proyectos de producción de hidrógeno renovable, que suman alrededor de 4 GW de potencia, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Un volumen que sitúa a España entre los países líderes en despliegue de capacidad.
A escala europea, los datos del Global Hydrogen Compass confirman que en 2025 Europa lideró la inversión mundial comprometida en hidrógeno verde, con 12.000 millones de dólares. Y a nivel global, las cifras son aún más contundentes.
De la ambición a la ejecución
Durante la sesión dedicada al progreso global del hidrógeno, Ivana Jemelkova, CEO del Hydrogen Council, aportó una visión internacional que resume el momento actual del sector. “La industria mundial del hidrógeno ha superado ya los 110.000 millones de dólares en inversiones comprometidas en proyectos que han alcanzado la Decisión Final de Inversión, están en construcción o ya en operación”, explicó.
Desde 2020, la inversión se ha multiplicado por diez, con un crecimiento medio superior al 50 % anual, un ritmo más rápido que el de muchas tecnologías energéticas en sus primeras fases de escalado. “No se trata solo de cifras”, recalcó Jemelkova, “sino de la prueba de que la industria del hidrógeno ha pasado de la ambición a la ejecución”.
Redes europeas y cooperación entre operadores
Uno de los momentos clave de la jornada fue la mesa redonda sobre el progreso de las redes de transporte de hidrógeno en Europa, en la que participaron los primeros ejecutivos de los principales operadores europeos. Portugal, Francia, Países Bajos, Bélgica y Alemania coincidieron en destacar el avance de las infraestructuras y, sobre todo, la cooperación entre operadores como elemento diferencial frente a otros despliegues energéticos del pasado. Este enfoque coordinado es esencial para evitar cuellos de botella, optimizar inversiones y garantizar que la oferta y la demanda de hidrógeno renovable puedan encontrarse en un mercado verdaderamente europeo.
2026, el año decisivo
Si 2025 ha sido el año de la consolidación, 2026 se perfila como el año del despegue definitivo del hidrógeno. Así lo señalaron los expertos reunidos en el 4º Día del Hidrógeno. En los próximos meses se cerrará la Tercera Subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, dotada con 1.300 millones de euros, cuyos resultados se conocerán entre mayo y junio.
Además, se esperan avances relevantes para H2med en el Grupo de Alto Nivel del Suroeste de Europa, la publicación de la segunda lista definitiva de Proyectos de Interés Común (PCI) y la negociación del Grids Package, que incluirá medidas para acelerar los proyectos de hidrógeno. Todo ello, junto con la transposición de la Directiva de Hidrógeno y Gases Descarbonizados, permitirá dotar al sector de un marco regulatorio estable.
Retos pendientes
Pese al optimismo generalizado, el sector es consciente de los retos que aún quedan por resolver. La consolidación de la demanda, la reducción de costes y el desarrollo de una regulación clara y homogénea siguen siendo las principales prioridades.
Las mesas dedicadas a movilidad, grandes proyectos industriales y financiación pusieron de relieve que el hidrógeno será clave en sectores como el transporte pesado, la industria química, el acero o la aviación, pero que su competitividad dependerá de economías de escala y de señales de mercado claras.




































