El 5º Salón del Gas Renovable y el 18°Congreso Internacional de Bioenergía han cerrado su edición más concurrida
El biometano toma impulso: España liderará la inversión europea en nuevas plantas
El 5º Salón del Gas Renovable y el 18°Congreso Internacional de Bioenergía han cerrado su edición más concurrida en Valladolid con un mensaje claro: el biogás y el biometano ya son una realidad industrial en España. Con cerca de 20 plantas en operación, más de 270 proyectos en marcha y el reconocimiento de ser el principal destino europeo de inversión privada en nuevas instalaciones, el sector encara una nueva etapa marcada por el reto de la aceptación social y la colaboración con el sector primario.
La Feria de Valladolid volvió a convertirse, los días 1 y 2 de octubre, en el principal punto de encuentro del sector de los gases renovables con la celebración del 5º Salón del Gas Renovable y el 18°Congreso Internacional de Bioenergía. La cita, organizada por Avebiom y con Aebig como partner tecnológico, ha consolidado su papel como escaparate de referencia para una industria que ya no habla de potencial, sino de despliegue real.
La inauguración estuvo presidida por Miguel Rodrigo, director general del Idae, quien subrayó el papel esencial que el biogás y el biometano deben desempeñar en la diversificación energética y la descarbonización de la economía española. Rodrigo recordó que su propio inicio profesional en el Idae, en 2008, estuvo ligado al estudio del potencial del biogás, y destacó cómo hoy ese potencial se ha transformado en proyectos concretos a lo largo del país.
El acto contó también con representantes de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Valladolid, Avebiom y Aebig, que coincidieron en un mismo diagnóstico: el biometano ya no es una promesa, sino una pieza tangible del nuevo modelo energético.
El salón ha ocupado un pabellón adicional respecto al año anterior para dar cabida a las 250 empresas y marcas expositoras, y ha recibido 3.980 visitantes profesionales acreditados, un 15% más que en 2024.
Un salón en expansión y con récord de participación
La edición de 2025 ha batido todos los registros, según datos de la organización. El salón ha ocupado un pabellón adicional respecto al año anterior para dar cabida a las 250 empresas y marcas expositoras, y ha recibido 3.980 visitantes profesionales acreditados, un 15% más que en 2024. A su vez, el congreso ha reunido a más de 700 participantes, con pasillos y stands repletos de actividad y un ambiente que los organizadores califican de “optimista y maduro”.
“El sector comienza de verdad el deseado despliegue ordenado”, resumió Javier Díaz, presidente de AVEBIOM. “Esta edición ha sido la más participativa hasta la fecha, con nuevas tecnologías, un ambiente de confianza y proyectos cada vez más sólidos”.
Para Luis Puchades, presidente de AEBIG, el mensaje es igual de claro: “El biometano es una palanca para avanzar en sostenibilidad y apoyar al sector primario. El Salón demuestra que, si los proyectos avanzan de la mano del campo, lograrán la aceptación social y el éxito que necesitamos”.
El salón sirvió también para rendir homenaje a un profesional que ha sido fundamental en el desarrollo de la bioenergía española: Román Monasterio Larrinaga, ingeniero industrial y vicepresidente de Avebiom durante dos décadas, que recibió a título póstumo el Premio Fomenta la Bioenergía 2025.
España, destino europeo de inversión en biometano
Una de las ponencias más esperadas fue la inaugural del congreso, a cargo de Ángela Sanz, representante de la European Biogas Association (EBA). Sanz reveló que España será el principal país receptor de inversión privada en nuevas plantas de biometano en Europa, impulsada por su disponibilidad de recursos agroganaderos, su infraestructura gasista y un marco regulatorio cada vez más definido.
La experta recordó que los gases renovables son imprescindibles para la transición energética europea, especialmente en sectores donde la electrificación no resulta eficiente. En este sentido, el biometano se perfila como un vector clave para la industria, el transporte pesado y el sector agrario, además de contribuir a la independencia energética.
Programa técnico incluyó una mesa redonda en la que se debatió el estado del sector.
Dos mesas redondas para tomar el pulso al sector
El programa técnico incluyó dos mesas redondas en las que se debatió el estado del sector y la problemática social que rodea a las plantas de biogás y biometano en nuestro pais.
La primera, centrada en la situación actual del biometano en España, confirmó que el sector “progresa adecuadamente”: ya operan 17 plantas de biometano, con más de 270 en tramitación o construcción, y una inyección a red que se ha duplicado en el último año.
Los ponentes insistieron en que el digerido, subproducto del proceso de digestión anaerobia, debe dejar de considerarse un subproducto para convertirse en un producto de alto valor por su valor como fertilizante y su capaz para reducir la contaminación de acuíferos. Recordaron, además, que los gases renovables son insustituibles en sectores donde la electrificación no resulta eficiente. También reclamaron una cuota de mercado obligatoria que ayude a generar demanda y dé estabilidad a las inversiones.
La segunda mesa abordó la responsabilidad social y la aceptación local de los proyectos de biogás y biometano. Representantes de Avebiom, Aebig, Sedigas, UPA y Asaja coincidieron en que el despliegue del biometano solo será exitoso si los proyectos se desarrollan con transparencia, planificación adecuada y beneficios tangibles para el territorio.
Se insistió en la importancia de implicar a agricultores y ganaderos desde el inicio, garantizar la correcta ubicación de las plantas y comunicar con claridad los beneficios locales para lograr la aceptación social.
Y es que, el concepto de “aceptación social” se repitió durante todo el Congreso. Las experiencias de los últimos años han demostrado que los proyectos que se diseñan sin una integración real con el entorno rural tienden a enfrentarse a resistencias vecinales. Por el contrario, aquellos que involucran desde el inicio a cooperativas agrarias y ganaderas logran una acogida positiva.
“El biometano puede convertirse en un aliado del sector primario”, defendió un representante de ASAJA. “Nos ayuda a cumplir con una normativa ambiental cada vez más exigente y ofrece una alternativa de valorización para los residuos agroganaderos”.
Esa sinergia campo-energía se perfila como la clave del modelo español de biometano, con proyectos que generan empleo local, reducen emisiones y promueven la economía circular.
Un sector en crecimiento y con visión a largo plazo
El balance del congreso y del salón es inequívoco: el biometano ha entrado en una fase de expansión real en España. Si en 2019 solo existía una planta que inyectaba gas renovable a la red, hoy ya se acercan a 20 y el número de proyectos en curso augura un crecimiento exponencial en los próximos años.
Los datos refuerzan una sensación generalizada de confianza y madurez. Las empresas muestran tecnologías más avanzadas, se multiplican las alianzas entre operadores energéticos y empresas agroganaderas, y la inversión privada fluye con mayor facilidad que en años anteriores.
A la vez, hay consenso en que el desarrollo debe ser ordenado, sostenible y con un enfoque integral: las plantas no pueden entenderse solo como instalaciones energéticas, sino también como proyectos agrarios y medioambientales.
El reto, a partir de ahora, será mantener el ritmo de implantación, ganar la confianza social y formar a los profesionales que harán posible operar y mantener las futuras plantas. El biometano ya no es el futuro: es el presente de una transición energética que busca ser, además de verde, inclusiva y rural.




























