Centros de datos flexibles: la clave energética para una IA sostenible
IA generativa y el nuevo desafío energético
La IA no solo requiere más datos: también exige más potencia, disponibilidad y eficiencia. Para Schneider Electric, la clave está en desacoplar el crecimiento del tráfico de datos respecto al consumo eléctrico. Estiman que es posible alcanzar un desacople del 17 % entre ambos parámetros de aquí a 2030, gracias a una combinación de eficiencia computacional y gestión energética avanzada.
Este enfoque reconfigura lo que entendíamos por infraestructura, ya no basta con dimensionar potencia; hacen falta sistemas que se adapten dinámicamente al estado del sistema eléctrico. Así, se pueden estudiar modelos de flexibilidad energética reduciendo o desplazando cargas no críticas, participar en Demand Side Response y orquestar refrigeración, almacenamiento y conexión mediante plataformas digitales interoperables (EMS/BMS), arquitecturas federadas y digital twins.
Hacia una infraestructura digital, flexible y resiliente
La transición se acelera gracias a la integración de tecnologías de microrredes con almacenamiento y generación renovable, apoyándose en herramientas digitales para simular y responder ante escenarios cambiantes. Así se logra una infraestructura que prioriza cargas, adapta consumos y garantiza resiliencia operativa más allá de la redundancia física.
Además, Schneider Electric se ha sumado a la iniciativa global DCFlex, liderada por el Electric Power Research Institute (EPRI). DCFlex es un proyecto de I+D de tres años que explora cómo los centros de datos pueden apoyar al sistema eléctrico, optimizar la utilización de activos y mejorar la interconexión y eficiencia. Esta iniciativa cuenta con más de 40 organizaciones, incluyendo hyperscalers como Google, Meta y Nvidia, y grandes utilities como Duke Energy, PG&E, Constellation Energy o Southern Company.
Las pruebas piloto de DCFlex - previstas para los próximos años - consisten en desplegar entre 5 y 10 'flexibility hubs' que actúan como laboratorios reales, donde se demuestran estrategias innovadoras de integración y operación adaptable de los centros de datos. Su participación aporta experiencia en automatización, gestión energética e interoperabilidad digital, contribuyendo a definir arquitecturas de referencia y acelerar la adopción de modelos operativos flexibles.
Este enfoque permite que los centros de datos no solo respondan a picos de demanda, sino que anticipen y alivien la presión sobre la red, convirtiéndose en nodos activos que facilitan una transición energética más ecológica y eficiente.
En el horizonte de la electrificación y la IA, los centros de datos están evolucionando hacia auténticos ejes del ecosistema energético digital. Al combinar flexibilidad operativa, plataformas interoperables, digital twins, microrredes y participación en DCFlex, Schneider Electric promueve una infraestructura que no solo responde a los desafíos actuales, sino que los anticipa. Esto no solo refuerza la sostenibilidad y eficiencia, sino también la continuidad del negocio ante un futuro dominado por la IA y la electrificación, posicionando a los centros de datos como infraestructuras estratégicas en la transición energética.



































