Proyecto Segovia, nuevo referente europeo en energía solar con 513 MW instalados
Ubicado en los municipios segovianos de Abades, Martín Miguel y Valverde del Majano, el complejo ocupa una superficie de 666,53 hectáreas y está equipado con 887.409 módulos fotovoltaicos de tecnología bifacial, montados sobre seguidores solares a un eje. Esta configuración no solo maximiza la captación de radiación solar, sino que también optimiza la eficiencia energética del sistema al aprovechar la radiación reflejada en el terreno.
El conjunto, bautizado como clúster Segovia, está compuesto por las plantas Serbal Solar (174,53 MWp), Castaño Solar (133,44 MWp), Pato Solar (109,99 MWp) y Baobab Solar (95,18 MWp). Estas instalaciones fueron desarrolladas entre octubre de 2023 y marzo de 2025, y se espera que generen anualmente 1.036,597 GWh de electricidad limpia, una cantidad suficiente para abastecer el consumo equivalente de 300.000 hogares españoles. En términos medioambientales, esta producción permitirá evitar la emisión de más de 480.000 toneladas de CO₂ al año, una cifra equivalente a retirar de circulación vehículos que recorrerían casi 10.000 millones de kilómetros, o al impacto positivo de plantar más de 24 millones de árboles.
La evacuación de energía se realiza a través de una infraestructura que incluye dos subestaciones elevadoras (30/132 kV y 30/132/400 kV), con líneas subterráneas y un tramo final aéreo diseñado para minimizar el impacto ambiental y visual en el entorno natural.
Efecto dinamizador en la economía local
Desde el punto de vista económico, el Proyecto Segovia ha supuesto una inversión total de 201,2 millones de euros y ha tenido un efecto dinamizador en la economía local. Solo en tributos directos, la iniciativa ha generado 5,81 millones de euros en concepto de ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), a los que se suman otros 0,96 millones anuales en BICES (Bienes Inmuebles de Características Especiales) y 0,44 millones anuales en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas). Además, más de una veintena de empresas segovianas han participado en las labores de construcción, consolidando un modelo de colaboración público-privada que favorece el arraigo territorial de la transición energética.
PPAs con grandes corporaciones
La viabilidad económica a largo plazo del clúster ha quedado asegurada mediante la firma de diversos contratos de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés) con grandes corporaciones comprometidas con la descarbonización. Entre ellas destacan Apple, que ha suscrito un acuerdo con la planta Castaño Solar como parte de su estrategia de neutralidad climática para 2030, así como Thermofisher y Eurofins, que han cerrado acuerdos con Serbal Solar.
Por su parte, Equinix, compañía global de infraestructura digital, ha contratado el uso exclusivo de Baobab Solar. Esta planta ocupa 151 hectáreas de antiguos terrenos agrícolas de secano y tiene una producción anual estimada de 193,26 GWh.
Inauguración del Clúster de Segovia. De izquierda a derecha: Ignacio de Oñate, director Spain & Portugal de ib vogt; Rosa Cuesta Cóbreces, directora de Política Económica y Competitividad de la Junta de Castilla y León; Andreas Schell, CEO de ib vogt; Miguel Ángel de Vicente, presidente de la diputación de Segovia; María Rueda Cayón, subdelegada del Gobierno en Segovia y Anton Milner, ex CEO y co-propietario de ib vogt.
Compromiso ambiental
El compromiso ambiental ha sido otra de las piedras angulares del proyecto. IB Vogt ha destinado 1,3 millones de euros a medidas correctoras y compensatorias durante la fase de construcción, junto con una inversión adicional de 1,1 millones para actuaciones ambientales durante los 25 años de explotación. A ello se suma una colaboración con la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León dotada con 1,26 millones de euros, orientada a la mejora de hábitats, educación ambiental y conservación de especies locales.
Las medidas adoptadas incluyen la instalación de cerramientos vegetales con especies autóctonas, creación de charcas, majanos y cajas nido, revegetación de zonas afectadas y rehabilitación de infraestructuras para actividades educativas. Destaca especialmente la protección de especies amenazadas como la alondra de Ricotti, cuyo hábitat se ha visto reforzado gracias a estas actuaciones.
Pero más allá de la generación eléctrica, el proyecto destaca por su enfoque regenerativo y su integración respetuosa con el entorno. En sustitución de los antiguos monocultivos intensivos y el uso de agroquímicos, el proyecto ha fomentado la recuperación del suelo mediante una cubierta vegetal espontánea, complementada con actividades de ganadería extensiva ecológica. Esta estrategia de uso del suelo no solo mejora la estructura y fertilidad del terreno, sino que aporta un valor añadido en términos de economía circular y resiliencia climática.
Destaca también el diseño paisajístico y ecológico de la planta Baobab Solar. Un doble anillo de vegetación nativa rodea el perímetro de la instalación, funcionando como pantalla visual y corredor biológico. A lo largo de todo el recinto se han dispuesto pasos de fauna cada 50 metros y se han plantado bosquetes de aromáticas con especies autóctonas, que actuarán como refugio y alimento para insectos polinizadores y pequeños vertebrados. Según las estimaciones técnicas, se prevé un incremento de la biodiversidad superior al 70 % en los dos primeros años de operación, lo que convierte a Baobab Solar en una auténtica infraestructura verde, además de energética.
El Proyecto Segovia es una muestra del papel fundamental que juega la fotovoltaica en la descarbonización del mix energético y en el desarrollo socioeconómico de los territorios en los que se implanta. El modelo desarrollado por ib vogt con este proyecto ofrece una hoja de ruta realista para la transición energética en armonía con la naturaleza, siendo un ejemplo de cómo la transición energética puede ser sinónimo de innovación, responsabilidad ambiental y prosperidad compartida.

































