El avión solar es ya una realidad
El prototipo del Solar Impulse tiene 63,40 metros de envergadura, similar a la de un avión Boeing 747 Jumbo, pero pesa lo mismo que un automóvil tipo turismo. Dispone de cuatro motores eléctricos y está diseñado para volar de forma continua, sea de de día o de noche, almacenando parte de la energía producida por sus 24.000 células solares en baterías de alta eficiencia.
El piloto y aventurero suizo Bertrand Piccard ha presentado el primer prototipo del avión solar con el que va a intentar dar la vuelta al mundo sin escalas. Su objetivo, ha afirmado en la base aérea de Duebendorf, cerca de Zúrich, es llamar la atención sobre la capacidad potencial de las fuentes alternativas de energía. "Ayer era un sueño. Hoy es un avión. Mañana será el embajador de la energía renovable", dijo Piccard. "Si un avión puede volar noche y día sin combustible, sólo con energía solar, nadie podrá decir que es imposible hacer lo mismo con los automóviles, la calefacción, el aire acondicionado y los ordenadores".
La presentación de hoy es el colofón de seis años de trabajo de 50 ingenieros y técnicos en un proyecto que ha recibido el patrocinio de importantes empresas, como Deutsche Bank, Omega y Solvay. El ingeniero español Enrique Guinaldo trabaja en el Solar Impulse: "Mi función es definir y desarrollar la estructura de la aeronave desde los conceptos de fabricación usando los instrumentos del CAD (CATIA)", comenta. "También asisto al taller durante las fases de montaje y realizo las inspecciones de calidad". El grupo Altran, socio tecnológico, se ha encargado de la creación de un simulador de misión y el apoyo en la organización del proyecto completo y en la definición y optimización del sistema eléctrico del avión.
* Fuente: Agencia Reuters y El País













