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Ingenieros como motor energético

Rocío Quintana, Engineering & Industry Consultant de Spring Professional Grupo Adecco08/10/2018
“Lead. Transform. Succeed”. Esta es la máxima en la que las empresas petroleras se están fijando de cara a reaccionar a la transformación a la que vamos dirigiéndonos en materia de sostenibilidad y medio ambiente.
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La tendencia es que el consumo de gas licuado no deja de crecer y todo apunta a que se duplicará en los próximos 20 años. El gas ha duplicado al crudo en las propuestas que esperan la aprobación de la comunidad inversora, según la consultora del sector Wood Mackenzie.

No emite polvo, ni humo y su combustión genera un 30% menos de dióxido de carbono (CO2) que el fuel y un 45% menos que el carbón. Además, es más barato y más fácil de transportar.

En la misma línea, otra de las estrategias que ya están estudiando las petroleras es apostar por la reutilización del CO2 para evitar el problema que este compuesto genera en la atmósfera. Si se rompe el CO2 haciéndolo reaccionar con otros productos, la huella de carbono se reduciría, al menos, en un 9,5%. Esto ya no parece una opción, sino una apuesta obligada, pues la reutilización del CO2 tendrá una cuota de entre el 5% y el 10 % en los objetivos de emisiones fijados para el año 2050 por la ONU. Digamos que es la fecha del examen que determinará nuestro futuro como planeta.

En un futuro no muy lejano, los procesos productivos de todos los sectores se interconectarán y los desechos de unos se convertirán en materias primas para otros. Según nuestros clientes, es imparable la redirección de las empresas petroleras y energéticas hacia nuevos productos, con la consecuente demanda de perfiles de ingeniería especialistas en el desarrollo de los mismos. Detectamos además una tendencia hacia perfiles de Ingenieros de Proyecto y de Control en Centrales de Producción de Biocarburantes.

La descarbonización del sistema energético mundial puede hacer crecer la economía mundial y crear hasta 28 millones de empleos para el año 2050.

Por otro lado, la energía solar fotovoltaica vuelve a brillar en España y su coste de generación cae un 73% debido a una mayor competitividad tecnológica y a una menor dependencia de las subvenciones en España.

Como consecuencia, hay un notable crecimiento de proyectos fotovoltaicos y de la demanda de empleo de perfiles de ingeniería, sobre todo ingenieros de proyecto e ingenieros de operaciones especializados en el sector. España podría multiplicar casi por seis el empleo del sector al pasar de 3.184 empleados en 2016 a 18.176 en 2021, lo que supondría un aumento del 570%.

A pesar de ello, solo subiría dos puestos -del séptimo al quinto- en el contexto de la UE, ya que, en 2021, se mantendrían por delante Alemania, con 29.401 empleados; Italia, con 24.683; Reino Unido, con 19.976, y Francia, con 19.878. Teniendo en cuenta que España es uno de los países con más horas de sol, queda aún mucho por hacer en nuestro país en cuanto a esta transformación energética.

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“Hay un notable crecimiento de proyectos fotovoltaicos y de la demanda de empleo de perfiles de ingeniería, sobre todo ingenieros de proyecto e ingenieros de operaciones especializados en el sector”