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El proyecto Diverfarming mapea las prácticas más eficaces económica, social y medioambientalmente

Redacción Energía de Hoy14/03/2018
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E inicia una fase de experimentación para ofrecer soluciones a los agricultores europeos

El olivar, protagonista principal de los paisajes andaluces, será más rentable y sufrirá menos problemas de erosión si comparte su protagonismo con otros cultivos. Intercalando oleaginosas para ganado, plantas aromáticas, medicinales o incluso aloe vera entre las calles del olivar crecerá su rendimiento. El empleo que este tipo de sistema de cultivo generará será clave para facilitar el anclaje de la población en zonas rurales y el relevo generacional, sobre todo en zonas de olivar de montaña o pendiente donde el abandono de la tierra suele ser más acusado.

Estos resultados se extraen de la segunda fase del proyecto Diverfarming, encuadrado en el programa Horizonte H2020 de la Comisión Europea, en la que un compendio de personal técnico agrícola, asociaciones agrarias, gestores de políticas y consumidores finales han aunado sus conocimientos y experiencia para encontrar los sistemas de diversificación de cultivo más sostenibles, rentables y respetuosos con el medioambiente para cada región europea.

Tomillo, lavanda o romero entre las calles de los almendros; productos hortícolas como lechugas o brócoli entre los árboles frutales y rotaciones de guisantes con cereales de secano terminan de dibujar el mapa de la diversificación para España.

En Italia, los efectos negativos derivados del monocultivo se salvan con rotaciones de cereales de secano con habas y alfalfa. Para los cereales de regadío, se elige al tomate como el mejor compañero de rotación.

Al norte del mapa, en los paisajes de pastos holandeses, se ha evaluado la intercalación de trigo, haba, lino o avena entre esos pastos como la opción más apropiada.

Los viñedos de Alemania, famosos por su siembra en pendientes extremas, encontrarán a partir de ahora leguminosas y hierbas aromáticas entre sus hileras, obteniendo un suelo más rico en nutrientes y unos “pesticidas naturales” gracias a las aromáticas.

Mientras que los frutales de Hungría deberían convivir con forraje, hierbas medicinales y aromáticas para obtener los mayores beneficios, los viñedos del país deberían hacerlo con mezclas de leguminosas para el ganado, avena o alfalfa. Para los huertos húngaros, sin embargo, la rotación con cebada de primavera es el sistema que los sectores implicados en el proyecto han determinado como el más adecuado.

Por último, en el país más al norte de los contemplados en el estudio, Finlandia, se determina que introduciendo la rotación de leguminosas y cereales en los actuales terrenos de pastos se maximizarán beneficios medioambientales y económicos.

Esta estructura de diversificación idónea ha sido creada mediante la distribución de unas encuestas online diseñadas e implementadas por los gestores del proyecto que lidera la Universidad Politécnica de Cartagena y en el que participan la Universidad de Córdoba y otros 23 socios, entre instituciones, organizaciones agrarias y empresas, en las que se les pedía a los diferentes segmentos implicados en el proyecto que identificaran los principales problemas medioambientales encontrados en el sector y las prácticas agrícolas con las que solventarlos.

Con la intención de difundir y enriquecer estos resultados, los diferentes socios del proyecto han iniciado una ronda de jornadas de trabajo dirigidas a los diferentes engranajes de la cadena agrícola, desde personal investigador hasta consumidores finales pasando por aquellos que trabajan la tierra.

En esta línea, el Consejo para la investigación en agricultura y análisis de la economía agraria – CREA en Italia, la Universidad de Wageningen en Países Bajos y ASAJA junto a la Universidad de Córdoba en ya han realizado estas jornadas, siendo la Universidad de Trier (Alemania) la encargada de cerrar esta ronda de encuentros el próximo 23 de marzo.

Evaluados y consensuados estos sistemas, comenzará la fase de experimentación sobre el terreno en la que se materializarán los efectos de la diversificación.

La diversificación del olivar en Andalucía

El pasado 6 de marzo la Universidad de Córdoba celebró su “workshop” en el parque tecnológico Geolit de Mengíbar (Jaén). En él, los investigadores de Diverfarming Luis Parras y Manuel González también hicieron hincapié en los beneficios medioambientales del proyecto, ya que se eligen cultivos que incorporen materia orgánica y mejoren las propiedades del suelo; reduciendo así la erosión que caracteriza a muchos de estos suelos andaluces.

La presencia de técnicos agrícolas y personal investigador de varias instituciones como las universidades de Jaén y Córdoba, los consejos reguladores de las denominaciones de origen de Sierra de Cazorla y Sierra Mágina, IFAPA o SEO/Bird Life junto con representantes de varias cooperativas alimentarias y asociaciones agrícolas ha permitido obtener una mirada más amplia acerca de la situación del área de estudio y validar el sistema de diversificación más sostenible.