Diez países de la UE piden a Bruselas medidas urgentes para lograr una industria electrointensiva más descarbonizada y competitiva
El Ministerio de Industria ha rubricado en Copenhague una nueva declaración a favor de la industria electrointensiva, junto con sus homólogos de Francia, República Checa, Italia, Luxemburgo, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Austria y Grecia, en el marco del Consejo Informal de Competitividad (COMPET) de la UE. Esta nueva acción política da continuidad a la conferencia ministerial celebrada el pasado mes de febrero en París, centrada en la defensa de la industria siderúrgica europea.
La declaración alerta sobre los desafíos que afrontan sectores esenciales de la economía europea —como el acero, los metales no ferrosos, los productos químicos o el cemento— ante los elevados costes energéticos, las tensiones comerciales de ámbito global y el exceso de capacidad mundial. La situación amenaza con deteriorar la competitividad industrial del continente, en un contexto de transición hacia un modelo de producción más sostenible. Asimismo, estas industrias requieren importantes inversiones para su descarbonización, así como tecnologías más sostenibles para avanzar hacia el objetivo de cero emisiones netas para 2050.
En este sentido, los países firmantes solicitan a la Comisión Europea que refuerce las medidas comerciales para proteger al sector del acero e impulse un marco político ambicioso y coherente que facilite la transformación del tejido industrial europeo.
Entre las propuestas recogidas en la declaración destacan:
- El fomento de la descarbonización industrial mediante tecnologías limpias.
- El acceso a energía asequible, elemento clave para la competitividad.
- La implementación efectiva del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).
- El impulso de la compra pública de productos industriales verdes, como palanca para estimular la demanda interna sostenible.
Los Estados firmantes han acordado también fortalecer su cooperación mediante una Alianza por el futuro de las industrias electrointensivas, que tendrá su próxima cita formal bajo presidencia española en el Consejo de Competitividad de septiembre. Durante ese encuentro se prevé consolidar posturas comunes en el marco del Pacto por una Industria Limpia.
El objetivo final de la iniciativa es doble: preservar la autonomía estratégica industrial de Europa y garantizar una transición ecológica justa, sin pérdida de capacidad productiva ni de empleo. Según el comunicado conjunto, los países miembros intercambiarán información clave sobre la evolución del entorno comercial internacional y coordinarán sus posiciones para influir de forma eficaz en las decisiones comunitarias.
Esta declaración es la antesala de lo que se debatirá en la próxima reunión de la Alianza para fortalecer a la industria electrointensiva europea, que se celebrará el marco del Consejo de Competitividad de la UE, previsto a finales del próximo mes de septiembre, y que será presidida por España.













