España lidera la segunda subasta del Banco Europeo del Hidrógeno con ocho proyectos adjudicados
España se sitúa a la cabeza de Europa en la segunda subasta del Banco Europeo del Hidrógeno tras obtener el aval de la Comisión Europea para desarrollar ocho de los quince proyectos seleccionados. Estos proyectos, todos ubicados en territorio nacional, podrán optar a un total de 292,2 millones de euros procedentes del Fondo de Innovación de la Unión Europea, lo que representa la mayor asignación entre los cinco países beneficiarios.
Los quince proyectos elegidos serán capaces de generar en torno a 2,2 millones de toneladas de hidrógeno renovable en una década. Fuente de la imagen: Miteco.
El mecanismo europeo ha asignado en esta convocatoria 992 millones de euros a iniciativas centradas en la producción de hidrógeno renovable. Los ocho proyectos españoles suman una potencia total de 891 MW sobre los 2.336 MW adjudicados, lo que refuerza el posicionamiento del país en la integración del hidrógeno verde en sectores industriales de difícil descarbonización, como el químico o el transporte pesado.
Según el comunicado oficial de la Comisión Europea, el conjunto de los proyectos seleccionados permitirá generar aproximadamente 2,2 millones de toneladas de hidrógeno renovable durante los próximos diez años, con un ahorro estimado de 15 millones de toneladas de CO2. La ayuda se concederá en forma de primas fijas que cubrirán la diferencia entre los costes de producción y el precio de mercado del hidrógeno renovable, todavía en fase incipiente de desarrollo y estabilización.
Este esquema de subastas busca acelerar el despliegue del hidrógeno verde mediante procesos de adjudicación eficientes, seleccionando las iniciativas con mayor impacto potencial. La fórmula empleada garantiza mayor agilidad administrativa y transparencia en la asignación de fondos públicos europeos a tecnologías con elevado componente innovador y alto consumo energético.
La Comisión Europea ha articulado esta herramienta como parte de su estrategia industrial para sustituir combustibles fósiles en procesos intensivos en emisiones. Además de España, han resultado beneficiarios Alemania, Finlandia, Noruega y Países Bajos, aunque ninguno de estos países ha alcanzado el nivel de participación registrado por el tejido empresarial español en esta convocatoria.
En paralelo a esta subasta directa, la Comisión ha activado también la modalidad denominada Auction as a Service (AaaS), mediante la cual los Estados miembro pueden realizar aportaciones voluntarias que complementen el presupuesto comunitario. España participa en este sistema desde noviembre de 2024 con una contribución de hasta 400 millones de euros con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), destinada a apoyar proyectos que, habiendo superado la fase de preselección europea, no figuran entre los adjudicatarios finales y permanecen en lista de espera.
La participación española en la modalidad AaaS refuerza las sinergias entre los mecanismos nacionales y europeos de fomento del hidrógeno renovable. Esta doble vía de apoyo optimiza la capacidad del país para escalar soluciones industriales alineadas con los objetivos de neutralidad climática y seguridad energética.
Impulso financiero sostenido desde el Miteco
La participación destacada de España en esta segunda subasta del Banco Europeo del Hidrógeno se suma a un marco de ayudas nacional consolidado. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), ya se han movilizado más de 3.000 millones de euros a través del PRTR y su Adenda en programas como H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor, H2 Valles o los proyectos IPCEI Hy2Tech, Hy2Use y Hy2Move.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae) y el Miteco han desplegado este conjunto de iniciativas con el objetivo de posicionar a España como referente europeo en el desarrollo del hidrógeno renovable. El país dispone de una combinación de recursos, capacidades industriales y condiciones regulatorias que refuerzan su papel como plataforma de producción y exportación de este vector energético.
Con esta segunda convocatoria, el Banco Europeo del Hidrógeno consolida su rol como instrumento financiero clave en la transición energética, articulando apoyos para acelerar el despliegue de tecnologías viables en sectores intensivos y facilitando su integración en el nuevo modelo industrial europeo.




























