Más de 600 expertos y entidades piden a la UE que la futura agenda 'Food 2040' acelere la transferencia tecnológica y la soberanía alimentaria
La Comisión Europea acaba de publicar el informe 'Building Food 2040 stakeholder input for the new EU R&I strategic agenda for food systems'.
La Comisión Europea ha dado un paso decisivo en la definición de la política científica e industrial agroalimentaria del continente con la publicación del informe Building Food 2040: Stakeholder Input for the new EU R&I Strategic Agenda for Food Systems. Este documento recopila y analiza los resultados de una amplia consulta pública a nivel comunitario para diseñar la futura Agenda Estratégica de Investigación e Innovación (I+I) en materia de sistemas alimentarios, marco que tomará el relevo del actual 'Food 2030'.
El informe se fundamenta en un sólido conjunto de datos cuantitativos y cualitativos recopilados durante 2026: cuenta con 631 respuestas a encuestas estructuradas y 63 aportaciones escritas (documentos de posición, hojas de ruta y policy briefs) presentadas por asociaciones industriales, comunidades científicas, ONG y administraciones públicas.
Entre las aportaciones geográficas, destaca el papel activo de España, que se situó como el país con mayor número absoluto de respuestas registradas (94 participantes), demostrando el liderazgo del ecosistema investigador y productivo español en el debate global sobre el futuro del sector agroalimentario.
Simplificar y reestructurar las vías de actuación vigentes en 'Food 2030'
Uno de los principales hallazgos del estudio es la amplia valoración positiva del marco Food 2030. Los participantes confirmaron que el enfoque de “pensamiento sistémico” (systems thinking) introducido por la UE en la última década ha sido clave para romper los compartimentos estancos entre disciplinas, integrar la visión multi-actor y conectar las políticas agrícolas, climáticas y de salud pública.
Sin embargo, los actores consultados señalan que, de cara al horizonte 2040, no basta con generar conocimiento conceptual o mantener investigaciones en niveles bajos de madurez tecnológica. La gran oportunidad y desafío para 'Food 2040' reside en cerrar la brecha del denominado 'valle de la muerte' (valley of death), facilitando que los descubrimientos científicos se traduzcan de forma ágil en soluciones comerciales, escalables y aplicables en el mercado y la industria.
Para lograrlo, el informe subraya la necesidad de simplificar y reestructurar las 11 vías de actuación (pathways) vigentes en 'Food 2030', alineándolas de forma más realista con los retos geopolíticos, económicos y de cadena de suministro actuales, e incorporando sistemas de monitorización e indicadores de impacto más precisos.
Prioridades estratégicas: autonomía, sostenibilidad y salud
Los participantes en la consulta identificaron un abanico de prioridades transversales que deberán articular los futuros programas de financiación comunitaria de Investigación e Innovación:
1. Reducción del impacto ambiental y climático más allá de la finca (46,4%): Prioridad absoluta para los encuestados, enfocada en la descarbonización y sostenibilidad de las actividades de procesamiento, envasado, logística, distribución y reducción del desperdicio alimentario (post-farm-gate).
Esta prioridad se ha consolidado como la demanda más votada por el conjunto de los actores consultados en la UE. La estrategia responde a la necesidad urgente de abordar la huella ecológica global de los sistemas alimentarios centrando el foco en la fase post-farm-gate, es decir, en todas las etapas que suceden a la producción primaria. Los encuestados señalan que la descarbonización de la cadena requiere articular proyectos de investigación e innovación dirigidos a la optimización de los procesos industriales, el desarrollo de envases sostenibles y la eficiencia energética en las redes de transporte y distribución.
Asimismo, dentro de esta categoría cobra un peso decisivo la lucha contra el desperdicio alimentario y la gestión eficiente de los recursos en los eslabones de la transformación y el comercio minorista. La futura agenda Food 2040 buscará financiar tecnologías e innovaciones organizativas que mitiguen las emisiones de gases de efecto invernadero y reduzcan drásticamente el consumo de agua y energía, garantizando que el avance hacia la neutralidad climática no recaiga de forma exclusiva sobre la producción agrícola inicial.
2. Salud humana y hábitos dietéticos (44,7%): Impulso a patrones de alimentación más saludables y sostenibles, con un énfasis directo en la reformulación de alimentos, la seguridad nutricional y la diversificación de fuentes proteicas.
Situada como la segunda gran preferencia global, esta prioridad pone de manifiesto la estrecha vinculación entre la nutrición, la prevención en salud pública y la sostenibilidad ambiental. Los agentes comunitarios abogan por orientar la I+I hacia la transición hacia dietas más equilibradas, accesibles y asequibles para el conjunto de la ciudadanía. Para lograrlo, el informe subraya la importancia de impulsar la investigación en la reformulación de alimentos procesados, reduciendo ingredientes críticos y mejorando el perfil nutricional global de los productos de consumo diario.
Por otro lado, la agenda futura otorgará un papel clave a la capacitación y el empoderamiento del consumidor, fomentando cambios de comportamiento basados en evidencia científica. Esto implica respaldar proyectos que estudien los entornos alimentarios, el etiquetado claro y las barreras socioeconómicas, de modo que la adopción de patrones de alimentación saludables y de bajo impacto ambiental no genere brechas de desigualdad social ni perjudique a los colectivos más vulnerables.
3. Resiliencia y autonomía estratégica (44,1%): En un contexto geopolítico convulso, el informe aboga por fortalecer la soberanía alimentaria europea. Esto implica reducir las dependencias críticas de insumos importados (como piensos, aditivos e ingredientes clave) y fomentar la producción local a través de la acuicultura sostenible y las cadenas cortas de suministro.
En un escenario marcados por tensiones geopolíticas, volatilidad de mercados y perturbaciones en las cadenas globales, esta prioridad refleja el mandato de reforzar la soberanía e independencia del sistema alimentario europeo. Los resultados de la consulta urgen a la Comisión a reducir las vulnerabilidades estructurales de la UE, especialmente la alta dependencia de terceros países para el abastecimiento de insumos críticos como materias primas para piensos, aditivos industriales, micronutrientes y fertilizantes.
Para blindar la resiliencia del sector ante futuras crisis, el informe destaca la necesidad de diversificar las fuentes de suministro mediante el desarrollo de la acuicultura europea y la articulación de cadenas de distribución más cortas y descentralizadas. La I+I en esta área se orientará a dotar a la industria de mayor flexibilidad operativa, garantizar la seguridad del abastecimiento y proteger la competitividad de las empresas comunitarias frente a shocks externos.
4. Agroecología y soluciones basadas en la naturaleza (32,2%): Complementar la innovación tecnológica con prácticas agroecológicas que restauren la salud de los suelos y protejan la biodiversidad.
Esta línea estratégica responde al convencimiento de que la innovación en el sector agroalimentario no debe apoyarse únicamente en soluciones puramente tecnológicas o digitales, sino también en el conocimiento ecológico. Los participantes respaldan la integración masiva de prácticas agroecológicas que restauren la salud de los suelos, potencien la biodiversidad agrícola y mejoren la capacidad natural de resiliencia de los ecosistemas productivos.
El objetivo de los futuros programas de investigación será validar y escalar modelos agronómicos que optimicen el uso de recursos naturales y reduzcan la dependencia de insumos sintéticos. De este modo, la agenda busca equilibrar el desarrollo de altas tecnologías (high-tech) con enfoques basados en la naturaleza, garantizando la sostenibilidad productiva a largo plazo frente a los efectos del cambio climático, la erosión del suelo y la escasez hídrica.
5. Circularidad y diversificación de proteínas: Gran peso de la valorización de subproductos agrícolas e industriales y del escalado de proteínas vegetales y alternativas. A diferencia de las prioridades cerradas de la consulta cuantitativa (como la salud o el impacto ambiental post-finca, que tenían un porcentaje global asignado de antemano), la diversificación de proteínas y la circularidad destacan como las prioridades emergentes más demandadas espontáneamente por los encuestados.
Esta prioridad abarca dos ejes transformadores para la industria alimentaria europea: la valorización de subproductos y el despliegue de nuevas fuentes proteicas. Los actores consultados reclaman destinar fondos de investigación a la economía circular, facilitando que los residuos y corrientes de desecho de la producción y el procesado se reconviertan en ingredientes de alto valor añadido, biomateriales o piensos.
Paralelamente, el informe certifica un interés prioritario por la diversificación de proteínas, situando las alternativas de origen vegetal (plant-based) y las tecnologías emergentes —como la fermentación avanzada y la biotecnología— en el centro de las futuras convocatorias. La meta para el horizonte 2040 es acelerar la escala industrial y comercial de estos productos, superando las barreras de costes y regulación para consolidar un catálogo de proteínas más sostenible, seguro y diversificado.
Un puente hacia la competitividad industrial de la UE
El informe conecta directamente sus conclusiones con las reflexiones sobre la competitividad europea, resaltadas en informes comunitarios recientes como el Informe Draghi, advirtiendo sobre las dificultades que afronta Europa para transformar la excelencia investigadora en capacidad industrial madura.
Para los horizontes 2030 y 2040, los actores del sector solicitan que 'Food 2040' se dote de mecanismos que faciliten la inversión en infraestructuras clave: plantas piloto, centros de demostración, biomanufactura y plantas compartidas público-privadas. Asimismo, reclaman procedimientos regulatorios más ágiles y previsibles que no frenen la llegada al mercado de nuevos ingredientes y tecnologías de transformación.
'Building Food 2040' fija la hoja de ruta para que la investigación y la innovación comunitarias no solo respondan a los compromisos del Pacto Verde, sino que actúen como un verdadero motor de competitividad, resiliencia y valor añadido para todos los eslabones de la cadena agroalimentaria europea.
European Commission: Directorate-General for Research and Innovation, Gallina, A. and Pelissier, P.-M. (eds), 'Building FOOD 2040 stakeholder input for the new EU R&I strategic agenda for food systems – Analysis and synthesis of the results from the open consultation survey', Publications Office of the European Union, 2026, https://data.europa.eu/doi/10.2777/2306913

