Los procesos de limpieza fiables reducen el riesgo de siniestros
La higiene es un factor clave para garantizar la calidad y uniformidad de los productos, especialmente en sectores como el alimentario o el farmacéutico y otros destinados al consumo humano. En este contexto, Lechler analiza cómo los procesos de limpieza industrial, como la limpieza in situ (CIP), permiten mantener los niveles de higiene exigidos y proteger a los fabricantes frente a posibles reclamaciones que pueden afectar a su reputación.
Los procesos de limpieza modernos ya no centran su atención solo en su calidad de limpieza sino en la eficacia con que se obtiene esa limpieza de calidad a fin de obtener el resultado deseado con el mínimo uso de recursos. Es importante tener en cuenta que todo el tiempo en el que no se esté produciendo algo en el reactor, conlleva un incremento de costes.
Los factores que determinan el éxito de un sistema de limpieza son cuatro: el impacto mecánico, el efecto químico, la temperatura de lavado y el tiempo de ejecución.
Los técnicos de Lechler consideran que cada aplicación necesita un modelo concreto de cabezal, que debe adaptarse a la dificultad de lavado del producto, la geometría y características del reactor y a otros condicionantes tales como el consumo de agua y el tiempo disponible para efectuar la limpieza. Para ello, se ha diseñado un amplio abanico de cabezales, con distintas configuraciones y fabricados con materiales específicos, que permiten disponer del cabezal adecuado para cualquier requerimiento y condición de trabajo.
A fin de asegurar que el proceso de lavado se efectúe correctamente, se han desarrollado múltiples accesorios, como los elementos móviles que permiten retirar los cabezales durante las fases de producción y otros como los sensores de rotación que controlan los parámetros de lavado, enviando una alerta al usuario acerca de cualquier posible lavado deficiente.
Uno de los desarrollos más demandados son los accesorios higiénicos, Lechler HygienicFit, que protegen las conexiones roscadas manteniéndolas seguras y aisladas tanto del área de producción como del fluido de lavado.
Para conocer más acerca de las ventajas operativas de los cabezales rotativos, puede accederse al siguiente enlace, donde se presentan los resultados obtenidos en un caso real en una fábrica de cervezas: Menos es más: los nuevos cabezales de limpieza rotativos superan a los cabezales estáticos - Alimentación
Para más información: www.lechler.es








































