Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento
En estos momentos, se ultima el estudio técnico que supondrá un desembolso de casi 500.000 euros a sufragar por varios países productores

El sector vinícola une fuerzas para demostrar la validez del SO2 en la limpieza de barricas

Anna León06/03/2012

6 de marzo de 2012

La Comisión Europea revisará, el próximo mes de mayo, la Directiva sobre Biocidas 98/8 acerca del uso de anhídrido sulfuroso en la limpieza de las barricas de roble. Desde el momento en que se hizo pública la noticia, la industria del vino hizo piña, posicionándose contra la normativa. Si lo que quiere es defender el empleo de SO2 en la desinfección de barricas, el sector ha de costear un informe técnico valorado entre 300.000 y 500.000 euros. De aprobarse la normativa, las bodegas se verían obligadas a renovar el parque de barricas cada campaña. Uno de los más perjudicados sería el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja, que posee uno de los mayores parques de barricas del mundo: 1,2 millones.
foto
Barricas en las bodegas riojanas Campo Viejo. Foto: www.riojawine.com.

De aprobarse la Directiva sobre Biocidas 98/8 que regula el uso de SO2 (dióxido de azufre, más conocido como ‘sulfitos’), las repercusiones serían especialmente graves para la industria del vino, que se podría ver obligada a renovar su parque de barricas cada campaña.

La polémica saltó a los medios de comunicación el pasado mes de enero. La Comisión Europea revisará, el próximo mes de mayo, el empleo de esta sustancia, habitual en la desinfección y mantenimiento de barricas de roble para el envejecimiento de los vinos. De entrar en vigor, en los próximos dos meses, la Directiva medioambiental obligaría a realizar inversiones inasumibles para buena parte del sector, especialmente cosecheros y bodegas de menor tamaño. Para ser más específicos, una barrica de roble americano cuesta 300 euros; mientras que si es de roble francés, el coste se dispara hasta los 800. “Habría que estudiar las repercusiones de estas reposiciones y de los procesos alternativos de desinfección de barricas en la calidad de los vinos”, sostiene Pau Roca, secretario general de la Federación Española del Vino (FEV), aunque reconoce que trabajan en esta cuestión desde principios del año 2001, en coordinación con el resto de organizaciones patronales de los países productores de la UE agrupados en el Comité Europeo de las Empresas del Vino (CEEV). “Desde entonces, estamos alertando sobre las graves perturbaciones que esta prohibición provocaría en las empresas del sector, por no existir soluciones alternativas viables desde el punto de vista técnico o económico”.

De aprobarse la Directiva, la industria del vino se podría ver obligada a renovar su parque de barricas cada campaña. Ello encarecería el producto final y afectaría a la competitividad del país, segundo exportador mundial por debajo de Francia
foto
Pau Roca, secretario general de la Federación Española del Vino. Foto: FEV.
Las gestiones llegaron hasta el entonces Ministerio de Medio Ambiente Medio Rural y Marino, quienes se mostraron receptivos a defender el mantenimiento de esta práctica de mantenimiento de barricas. “De hecho, gracias a estas actuaciones, junto a otras similares organizadas en otros Estados miembros, se pudo posponer la decisión, de forma excepcional, un año más. Sin esta intervención, la prohibición ya sería efectiva”. Aun así, y teniendo en cuenta que España es el segundo exportador mundial de vino, por debajo de Francia, desde la FEV no ocultan que la prohibición podría afectar a la competitividad del país: “Fundamentalmente en el precio del producto final, que se podría encarecer”.

Demostrar la validez del SO2 en la limpieza de barricas cuesta entre 300.000 y 500.000 euros

En un plazo máximo de dos meses, el sector ha de demostrar la inocuidad de esta sustancia, sobre todo desde el punto de vista ambiental, a través de un estudio técnico, a cargo de una consultora independiente. La presentación del informe, cuyo coste varía entre 300.000 y 500.000 euros, forma parte del proceso de revisión de las sustancias que establece la Directiva de biocidas, tal y como argumenta el secretario general de la FEV. “El sector, si quiere seguir utilizando el SO2 para la desinfección de barricas, tiene que defender su registro y autorización por razones industriales, comerciales o económicas y demostrar que no presenta problemas de seguridad e higiene en el trabajo, así como aquellos impactos negativos en el medioambiente que impidan su uso. No hay alternativa. Es igual para todos los productos biocidas”.

foto
Lavado de barricas en bodegas riojanas. Foto: www.riojawine.com

Con respecto al estudio, se trata de un dossier completo sobre la sustancia activa y el producto biocida en cuestión. En él, debe constar información amplia acerca de las propiedades químicas del biocida, métodos de identificación y análisis, usos y eficacia para estos últimos, datos toxicológicos y ecotoxicológicos, medidas a adoptar para la protección del ser humano, los animales y el medioambiente, entre otros, según detallan desde la FEV. “Se comenzó –recuerda Pau Roca– por hacer una recopilación de la documentación existente sobre el tema, en algunos casos adquiriéndola (REACH), para evaluar las necesidades concretas de información”.

En el estudio se ha implicado también la Organización Internacional del Vino (OIV), encargada de recopilar toda la información especial de los estados, especialmente del apartado de usos y eficacia del producto, aunque “es necesario profundizar en esta información”, según apuntan desde la FEV. En estos momentos, los esfuerzos se centran en asegurar la financiación del estudio. En España se pretende sufragar un total de 100.000 euros del coste, a repartir entre la Conferencia Española de Consejos Reguladores del Vino y las empresas del sector representadas por la FEV. Al respecto, la Federación ha abierto una cuenta corriente para que las empresas afectadas aporten una cantidad en función del número de barricas que tengan, es decir, 0,10 euros por barrica. “Pretendemos llegar a 50.000 euros recaudados”, calcula Roca.

“Si se decide la supresión del SO2 como sustancia autorizada, el sector tendrá que adaptarse como ha hecho siempre”

Parece ser que uno de los principales obstáculos es que no existe un sustituto claro del SO2 para la limpieza de barricas. Ni el empleo del ultrasonido, demasiado costoso para las bodegas, ni de otras sustancias como el ácido ascórbico, el sorbato de potasio o el ozono, por ejemplo. “No hay unanimidad entre los técnicos del sector al respecto, pero está claro que la relación coste/eficacia del empleo del SO2, así como la accesibilidad a la técnica, es difícil de sustituir”, reconoce Pau Roca, desde la FEV. Ante el escenario de crisis actual y la situación económica que atraviesa el sector vitivinícola, nos preguntamos qué panorama le espera al sector si se aprueba dicha normativa. La respuesta es clara: “Si se decide la supresión del SO2 como sustancia autorizada, el sector tendrá que adaptarse como ha hecho siempre”.

foto
Calado de barricas en la Rioja. Foto: www.riojawine.com.

El sector vitivinícola riojano, posiblemente uno de los más perjudicados por la Directiva

El 65% de las ventas anuales totales de la Denominación de Origen Calificada Rioja corresponde a vinos criados en barrica, en las tres categorías de crianza, reserva y gran reserva, según informan fuentes del propio Consejo Regulador. De ahí que se hayan posicionado en contra de la prohibición al uso de SO2, una postura que se suma a las ya expresadas por el sector vinícola español, Francia y otros países productores. “En efecto, la prohibición por parte de la Unión Europea del uso del anhídrido sulfuroso para la desinfección de las barricas ha provocado la consecuente preocupación en el sector vitivinícola riojano por las negativas repercusiones económicas y de calidad que tendría para la Rioja, ya que si en alguna denominación afecta especialmente esta cuestión es aquí, donde contamos con uno de los mayores parques de barricas del mundo”, admiten desde el Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja.

Desde el sector vitivinícola riojano, que contribuirá a costear el estudio técnico en función de su peso dentro del sector, se considera “absurda” la prohibición del sulfuroso en la limpieza de barricas, cuando la adición del producto está autorizada en el propio vino y se utiliza desde tiempos ancestrales para su conservación, ya que no presenta peligro para la salud, según recogen fuentes del Consejo Regular. En cuanto a las repercusiones, las mismas fuentes empiezan a hacer cálculos: “Además del problema económico que origina buscar alternativas al uso del sulfuroso, que por el momento no existen a un coste asumible, es un problema que afecta a la calidad, ya que una limpieza defectuosa de las barricas implicaría una pérdida de calidad del vino”.

El 65% de las ventas anuales totales de la Denominación de Origen Calificada Rioja corresponde a vinos criados en barrica, en las tres categorías de crianza, reserva y gran reserva. De ahí su postura, contraria a la prohibición del SO2
foto
Foto: www.riojawine.com.

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Enomaq 2017 - 14-17- 2-2017 Zaragoza - 21 salón internacional de maquinaria y equipos para bodegas y  del embotellado

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS