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La III edición del Congreso Mundial de Cambio Climático y Vino, celebrado en Marbella, lanza un mensaje claro a la industria del vino

“Menos ‘marketing verde’ y más abordar la sostenibilidad como necesidad de primer orden”

Anna León23/05/2011

23 de mayo de 2011

Si hubiera que resumir en una frase lo que dio de sí el III Congreso Mundial de Cambio Climático y Vino, finalizado a mediados del pasado mes de abril en el Palacio de Congresos de Marbella, sería la siguiente: “Olvidarse de la etiqueta ecológica, como un plus más en las bodegas, y de una vez por todas, poner en marcha propuestas concretas en favor de la sostenibilidad”. Así lo dejaron entrever diversos expertos vinícolas que participaron en este evento, de la mano de Pancho Campo, presidente y fundador de ‘The Wine Academy of Spain’, organizadora del evento. La industria del vino estuvo presente en los discursos de la mayoría de los participantes. Incluso en la del secretario general de Naciones Unidas y premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, quien pidió al sector vinícola que invirtiera en innovación y desarrollara nuevos cultivos que se adapten a los nuevos tiempos y a la amenaza del cambio climático.
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“Debemos alejarnos de la etiqueta ecológica y abordar la sostenibilidad como una necesidad de primer orden”, instó Inge Kotze, experta en biodiversidad y vino, en el marco del III Congreso Mundial de Cambio Climático y Vino clausurado el pasado 14 de abril en el Palacio de Congresos de Marbella. Sus palabras no cayeron en saco roto. El mensaje de dejar atrás el marketing verde y apostar por acciones concretas para hacer frente al cambio climático estuvo presente en buena parte de las ponencias que se impartieron durante los dos días que duró el certamen. Un evento, organizado por ‘The Wine Academy of Spain’, de la mano de su fundador y presidente, Pancho Campo, que se propuso concienciar a la industria del vino sobre el calentamiento global. Expertos de prestigio como Nicolas Joly, Andrés Alcántara, Claude Bourguignon, Mireia Torres, Fernando Zamora, Inge Kotze, Steve Smit o Greg Jones, debatieron acerca de ello a lo largo de la última sesión, como colofón a dos días de conferencias y debate.

Que el sector del vino se implique en las consecuencias del cambio climático es vital, tal y como aseguraba Pancho Campo, organizador del evento: “Durante estos últimos años, desde la celebración del congreso en el año 2008, los ciudadanos ha adquirido mayor concienciación sobre este problema global”. “Incluso las pequeñas bodegas –continuaba el presidente de ‘The Wine Academy of Spain’– pueden hacer mucho para mitigar el problema al que se enfrentan de altas y bajas temperaturas descontroladas. Toda la industria tiene que hacer más esfuerzos en adaptación, más que en mitigación”, matizaba Campo al hilo de la reflexión del enólogo francés Bourguignon, quien recordó que algunos bodegueros plantan cepas sin tener en cuenta que un viñedo tiene una longevidad centenaria y “se ha de cuidar desde el primer día”.

Durante el evento, también se hizo patente la dificultad con la que muchos bodegueros se expresan en términos de biodiversidad, biodinamismo y ecologismo, de forma que el consumidor final tiene dificultades para distinguir las diferencias en su terminología.

“Hasta las pequeñas bodegas pueden hacer mucho para mitigar el problema al que se enfrentan de altas y bajas temperaturas descontroladas. Toda la industria tiene que hacer más esfuerzos en adaptación”
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En el marco del congreso, se insistió en dar menos importancia a las 'etiquetas ecológicas' y se insistió en hacer frente a los efectos del calentamiento global. En la imagen, el viticultor francés Nicolas Joly.

Desde el viñedo al embotellado y encorchado para reducir las emisiones de dióxido de carbono

Asimismo, el fundador de ‘The Wine Academy of Spain’ y primer ‘Master of Wine’ español, insistió en la importancia de redoblar esfuerzos en reducir no solo las emisiones de CO2 a la atmósfera, sino también el consumo energético “a pesar de la grave situación económica en la que nos hallamos inmersos”. En busca de un modelo agrario sostenible, enólogos y expertos se decantaron hacia alternativas más sostenibles que sustituyeran al trabajo mecanizado. Así, se hizo alusión al uso de caballos para el arado o de gallinas para combatir las plagas en los viñedos, como ya se hace en algunas bodegas chilenas.

En el curso del certamen, se abordaron temáticas claves en relación con el calentamiento global, como el embotellado y encorchado del vino. En concreto, la británica Nicola Jenkin, directora de la Categoría de Bebidas para WRAP (Waste & Resources Action Programme), se detuvo en aspectos a menudo olvidados en el sector y tan importantes para aminorar el impacto medioambiental como el embotellado. “Tenemos que avanzar en disminuir el peso de las botellas, especialmente en los vinos espumosos. Con botellas de 75 gramos, reducimos un 15% el peso total y eso significa la reducción de 500 toneladas de vidrio”, expuso, a modo de ejemplo. Además, la ponente apostó, sin ninguna duda, por el vidrio verde debido a “su sostenibilidad y mejor reciclaje” y no descartó el plástico “por su poco peso y funcionalidad en el mercado”. Por su parte, el estadounidense Patrick Spencer, director Ejecutivo de Cork Forest Conservation Alliance, defendió el uso del corcho respecto de otros materiales como el plástico o el aluminio. “Los bosques de corcho –matizó– son los más biodiversos del planeta y este material se obtiene en un proceso natural. Según nuestros cálculos hay corcho suficiente para la industria del vino durante los próximos 100 años”.

El programa del III Congreso de Cambio Climático y Vino desgranó temas como 'Cambio climático y viticultura', 'Cambio climático y enología' y 'Cambio climático y los vinos espumosos', entre otros. En la primera de estas tres ponencias, el bodeguero y Marqués de Griñón, Carlos Falcó, describió las técnicas en agricultura moderna y biodinámica que lleva a cabo en el Dominio de Valdepusa en Malpica del Tajo (Toledo) para así obtener viñedos sostenibles: “Fuimos los primeros en utilizar el riego por goteo y ahora estamos incidiendo en el riego subterráneo”, puntualizó. A pesar de estas soluciones alternativas, el productor insistió en la calidad final de los vinos. “Por muchos experimentos que hagamos en nuestras tierras, no nos debemos olvidar de nuestro producto final en la copa, y la calidad de éste puede decrecer si no atendemos correctamente a los cambios, por ejemplo, en la agricultura”. Por su parte, el bodeguero riojano Agustín Santolaya, sostuvo que el viñedo sostenible parte de la idea de recuperar el pasado del terreno donde se planta la cepa. “Cuando se inicia un viñedo, uno se ha de quedar con un grupo de morfotipos que representen al viñedo anterior en un espacio acotado. Así, con los cambios en el clima a lo largo de los años, podremos ver la evolución de este viñedo antiguo”, argumentó. En su opinión, se debe observar aquella vid y su evolución con el paso de los años.

La conferencia 'Cambio climático y enología' contó con la intervención del británico Nigel Greening, experto en las regiones vinícolas de Nueva Zelanda, quien insistió en concienciar a los niños sobre el calentamiento global, como uno de los primeros retos a los que ha de hacer frente el sector. “Hay que llevarlos al campo, enseñarles cómo crecen la uva o el tomate”, sugirió.

En el marco del congreso, también tuvo cabida el proyecto Cenit Demeter, uno de los asuntos principales de esta edición. En este sentido, Bodegas Torres forma parte activa del mismo junto a otras 24 empresas del mundo del vino (un 60% son bodegueros), junto a 31 centros investigadores del país. El proyecto estudia, en diversos ámbitos, la influencia del cambio climático y las medidas a ejercer desde el sector vinícola.

“Por muchos experimentos que hagamos en nuestras tierras, no nos debemos olvidar de nuestro producto final en la copa, y su calidad puede decrecer si no tenemos en cuenta los cambios en la agricultura”
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A la izquierda, Pancho Campo, presidente y fundador de 'The Wine Academy of Spain', organización responsable del encuentro.

Alegato a favor de la Garnacha, como variedad ecosostenible

La segunda jornada del certamen alcanzó su punto álgido con la clase y cata magistral a cargo de Pancho Campo MW, organizador del evento, junto a las bodegas Villa Emiliana, Concha y Toro y Campo de Borja. Ante más de 250 asistentes, el primer 'Master of Wine' español apostó por la uva garnacha como “una variedad clave en su adaptación al cambio climático. Es una uva camaleónica capaz de estar en excelentes condiciones de calidad en España, Estados Unidos, Francia, Australia, y así en muchos otros países tan diferentes”, aseguró. Aunque Campo reconoció el problema de imagen y reconocimiento internacional que padece la Garnacha a diferencia de las variedades Tempranillo o Pinot noir, una opinión que compartió con enólogos y críticos como Claude Bourguignon, la propia industria empieza a valorar las virtudes de esta uva para adaptarse a las condiciones climatológicas, sean las que fueren. Un reconocimiento que se debería, por un lado, a su buena relación calidad precio; y por el otro, al apoyo que le han otorgado críticos de prestigio como el propio Robert Parker. Según los expertos, la Garnacha vive un momento dulce y empieza a triunfar en otros mercados, especialmente los emergentes como el chino. Así pues, la Garnacha se descubre como una variedad ecosostenible, fundamental para los bodegueros mediterráneos. En España se cultiva especialmente en zonas como Campo de Borja, Priorat, Navarra o Aragón. Es una uva dúctil, de la que se obtienen tintos, blancos o dulces capaces de acompañar todo tipo de platos.

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En el marco del Congreso, se llevó a cabo una cata a la que asistieron 250 personas.

Kofi Annan insta al mundo empresarial a implicarse en el desarrollo sostenible

El ex secretario general de Naciones Unidas y premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, parafraseó al mandatario Winston Churchill en su intervención 'El Pacto Global: un reto al mundo empresarial para que se conviertan en líderes en el desarrollo sostenible'. Annan hizo suya la afirmación “No podría vivir sin champagne; en la victoria lo merezco y en la derrota lo necesito” atribuida al famoso político británico pero a la que añadió una ligera modificación: “No podría vivir sin beber vino”, confesó Annan.

Con este arranque y tras hacer un guiño al público joven presente, a los que calificó como ‘líderes del mañana’, Annan inició una alocución centrada en la defensa del planeta cuya biodiversidad corre peligro debido a los efectos del cambio climático y su incidencia sobre la economía, la subsistencia humana y el medio ambiente. El ex secretario general de las Naciones Unidas reconoció que el vino es un cultivo “especialmente sensible al cambio climático pero ofrece una plataforma altamente interesante para abrir un debate más amplio”. En esa línea, valoró el esfuerzo del sector vitivinícola: “No solo es consciente del problema sino que se preocupa, además, de los posibles efectos sobre los cultivos, la cadena de producción y los costes del mismo”. A medida que crece la población, asegura Annan, se agrava nuestra “huella global” debido al aumento de demanda sobre recursos naturales, alimentos y energía. “El efecto del cambio climático no solo afecta al medio ambiente sino que es una amenaza global e integral para nuestra seguridad, nuestra salud, el suministro de alimentos y la estabilidad social”, afirmó el mandatario.

Kofi Annan instó a las empresas a que incluyan en sus políticas medidas de reducción de gases invernadero o mediante inversiones productivas en nuevas tecnologías verdes “que puedan ser compartidas por países en vías de desarrollo”
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El ex secretario de las Naciones Unidas y Premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, fue uno de los protagonistas del certamen. Un millar de personas asistieron a la ponencia que impartió en este congreso.

Frente a los que se quejan de los costes asociados al cambio climático, Annan recordó: “Los costes de preparación y prevención son muchos menores que los gastos ocasionados por los desastre naturales, la pérdida de alimentos y la degradación medioambiental”. Por último, se dirigió a la industria con el siguiente llamamiento: “No quiero decir aquí que la solución está solo en la cooperación internacional, el sector privado también debe seguir los pasos y enfrentarse a este cambio climático y sus consecuencias”, sostuvo Annan para quien la lucha contra este fenómeno no ha de recaer exclusivamente sobre los gobiernos y las organizaciones internacionales. Así, instó a las empresas a que incluyan en sus políticas medidas de reducción de gases invernadero o mediante inversiones productivas en nuevas tecnologías verdes “que puedan ser compartidas por países en vías de desarrollo”. En concreto, se mostró partidario de que el sector privado “cambie su planteamiento y gestione estos temas” ya que debe entender que no se trata únicamente de un tema de desarrollo sino de una gran oportunidad para crear y abrir nuevos mercados.

Por último, Annan hizo un alegato a favor del ‘pacto global’ o ‘global compact’ para aunar esfuerzos de modo que la globalización no solo acarree efectos negativos sino efectos positivos para todos. A la vez, pidió a los miembros de la industria vitivinícola que invirtieran en innovación y desarrollaran nuevos cultivos que se adapten a los nuevos tiempos y a la amenaza del cambio climático. “Cada uno de nosotros podemos hacer algo, pequeños esfuerzos obtienen grandes resultados, les urjo y les pido que tomen esta palabras en cuenta”, finalizó.

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