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El nuevo acuerdo para el comercio de vinos entre la UE y Australia protege a los caldos comunitarios

07/09/2010

7 de septiembre de 2010

El pasado 2 de septiembre entró en vigor el acuerdo para el comercio de vinos entre la Unión Europea (UE) y Australia, según hizo público un día antes la Comisión Europea. El acuerdo ampara el sistema europeo de etiquetado y las indicaciones geográficas, hasta para caldos que se exportan a países extracomunitarios. De este convenio resultan beneficiados nombres de vinos europeos como 'jerez', 'manzanilla', 'champagne' y 'oporto', así como tipos de caldos, por ejemplo, el 'fino' o 'amontillado'. Asimismo, según un comunicado de Bruselas, Australia se compromete a proteger las expresiones tradicionales de la UE. La resolución regula la supresión de las denominaciones 'champagne' y 'porto' para vinos australianos en el plazo de un año es otro de los aspectos que regula la resolución, que sustituye el convenio firmado en 1994. En opinión del comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, este acuerdo otorga garantías importantes para los intereses vinícolas de la Unión Europea. El titular europeo de Agricultura ha asegurado que este acuerdo favorece a los productores de vino europeos y australianos. Por lo tanto, y en relación a las denominaciones de origen, Australia deberá dejar de usar, en el plazo de un año, 12 menciones europeas que catalogan vinos de calidad,  como 'jerez', 'manzanilla' 'champagne' y 'oporto'. conocidas de vinos de calidad, entre las que figuran 'jerez', 'manzanilla', 'champagne' y 'oporto'. Otras expresiones que no podrán emplear los operadores australianos son las siguientes: 'amontillado', 'fino', 'claret' y 'oloroso'.

Este convenio también ampara el régimen de etiquetado comunitario del vino a través de una lista de opciones que se emplearán para la venta de caldos australianos. Un ejemplo sería la indicación de variedades, respecto a medalla o premio,  y sobre colores determinados. El comercio vinícola entre ambas partes provoca pérdidas a Bruselas, ya que mientras las exportaciones de caldos de la UE a Australia alcanzaron los 68 millones de euros, las importaciones europeas de caldos australianos contabilizaron  643 millones de euros, durante el año 2009.

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