Respuesta productiva y metabólica de las vacas nodrizas ante varios periodos de subnutrición consecutivos
Karina G. Orquera-Arguero1, Mireia Blanco1, Daniel Villalba2, Javier Ferrer1, Isabel Casasús1
1 Departamento de Ciencia Animal, Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2, CITA-Universidad de Zaragoza).
2 Universitat de Lleida, Avinguda Alcalde Rovira Roure 191, Lleida.
Para estudiar la resiliencia se ha comparado el rendimiento potencial y el real tras aplicar fases de restricción y realimentación en distintas etapas de la lactación en vacuno de carne y leche (Billa y cols., 2020; Bjerre-Harpøth y cols., 2012; De La Torre y cols., 2022), observando que las estrategias metabólicas para hacer frente a las perturbaciones dependen de la fase de lactación. Las respuestas más relevantes a una restricción nutritiva moderada fueron una caída en la producción de leche y una movilización de reservas corporales, aunque la magnitud de ambos cambios disminuía a medida que avanzaba la lactación. En fases más tempranas de la lactación la movilización de las reservas grasas amortiguaba parcialmente el impacto de una restricción sobre la producción lechera; sin embargo, en etapas posteriores al reducirse la prioridad metabólica por la producción de leche también se movilizaron las reservas de proteína corporal, con una respuesta amortiguadora menos eficaz (Orquera-Arguero y cols., 2023).
Las restricciones nutricionales repetidas de manera consecutiva podrían activar diferentes estrategias de respuesta, ya que dependiendo de la naturaleza, frecuencia, duración e intensidad del factor estresante (Chen y cols., 2016) puede producirse una habituación o una sensibilización. La habituación se define como la disminución de la capacidad de respuesta a un estímulo como resultado de una exposición repetida (Alvarenga y cols., 2023); si por el contrario la respuesta es cada vez más acusada, se daría un fenómeno de sensibilización (Blumstein, 2016). En este contexto, el objeto de este estudio fue determinar la respuesta de las vacas de carne ante varios periodos cortos de subnutrición que se daban de manera consecutiva durante el tercer mes de lactación.
Metodología
Este trabajo se realizó en la Finca Experimental La Garcipollera (CITA-Aragón) con 31 vacas de raza Parda de Montaña (7.5 ± 2.9 años, 626 ± 47.7 kg de peso y 2.8 ± 0.22 puntos de condición corporal al parto), alojadas en grupo en corrales y con sus terneros en corrales adyacentes. Las vacas recibieron el forraje en comederos individuales y el concentrado en dispensadores automáticos (ALPRO Herd Management 7.0, DeLaval), mientras que los terneros tuvieron acceso a sus madres para amamantar durante 30 minutos dos veces al día.
El experimento se inició el día 83 (± 5.4) postparto con un período basal (− 4 a − 1 d), seguido de tres desafíos nutricionales consecutivos (retos 1, 2 y 3). Cada reto constó de una restricción de 4 días seguidos y su posterior período de realimentación de 3 días. Las vacas recibieron una dieta de 7.4 kg MS de heno y 2.7 kg MS de pienso para satisfacer el 100% de sus necesidades de energía neta y proteína metabolizable (INRA, 2007) durante el período basal y los de realimentación, y solo 7.4 kg de heno durante los periodos de restricción, cubriendo el 55% de las necesidades (Figura 1).
Resultados y discusión
La producción de leche disminuyó con la restricción y aumentó con la realimentación en los tres retos, pero en diferentes proporciones. En comparación con la producción basal, la pérdida porcentual de producción de leche fue menor en el reto 1 (− 19 %, P < 0,001) que en los retos 2 y 3 (− 27% y − 26%, respectivamente, P ≤ 0,008). El análisis diario permitió observar que la producción de leche disminuía inmediatamente ya en el primer día de restricción, mientras que la producción basal se recuperaba al segundo día de la realimentación en los tres retos. Las vacas lactantes dependen en gran medida del suministro de nutrientes a la ubre para sintetizar la leche (Agenäs y cols., 2003) y, aunque diversos mecanismos fisiológicos entran en juego para mantener la homeostasis, ante una deficiencia de nutrientes lo habitual es que la producción de leche disminuya (Bauman y Currie, 1980; Baumgard y cols., 2017). El hecho de que la restricción alimentaria redujera la producción de leche en menor medida en el reto 1 que en los posteriores, implica que la severidad aumentó entre el primer y el segundo reto pero no después, y por lo tanto la sensibilización fue limitada. La rápida recuperación de la producción basal al restablecerse la dieta al 100% durante la realimentación está de acuerdo con otros estudios previos en vacas de carne (De La Torre y cols., 2022; Orquera-Arguero y cols., 2022). Por tanto, a pesar de la exposición repetida y la corta fase de realimentación, se puede decir que las vacas nodrizas son resilientes en cuanto a su producción de leche. Este carácter tendría propiedades ‘elásticas’, porque el cambio es reversible y vuelve a su estado original tras la restricción (Blanc y cols., 2010).
Respecto a la composición de leche, el contenido de proteína fue constante durante todo el experimento (P > 0,05), mientras que el contenido de grasa fue mayor en el reto 1 que en el reto 3 (P = 0,03), lo que sugiere que la grasa solo se vio afectada por el efecto acumulativo de los tres retos. Esto estaría de acuerdo con otras referencias que indican el escaso efecto de las restricciones de alimentación cortas sobre este parámetro. Por su parte, el contenido de urea en la leche se incrementó durante la restricción en los retos 1 (+37%, P < 0,001) y 2 (+9%, P = 0,01) pero no en el reto 3; durante la realimentación recuperó el valor basal en el reto 1, e incluso se redujo aún más en los retos 2 y 3 (P < 0,05) (Figura 3). Las referencias bibliográficas sobre la respuesta de la urea de la leche ante una subnutrición son contradictorias, ya que se ha observado un aumento atribuido al catabolismo de proteína corporal para el suministro de energía (Carlson y cols., 2006) pero también una disminución asociada con un menor aporte de aminoácidos procedentes de la absorción intestinal (Abdelatty y cols., 2017; Billa y cols., 2020). Nuestros resultados apoyan la primera hipótesis y sugieren un mayor catabolismo proteico en el reto 1 que en los posteriores, lo que queda corroborado por su correlación con la concentración plasmática de urea, descrita más adelante.
Conclusiones
Agradecimientos
Al personal técnico de la Finca Experimental La Garcipollera y del CITA. Financiación de la Unión Europea (GenTORE, H2020 contrato 727213) e INIA-FEDER (RZP2015-01), y contrato predoctoral de K. Orquera-Arguero del Gobierno de Aragón.




