La paradoja del Año Internacional de los Pastizales: los pastores se quedan sin pastos
La falta de lluvias y los efectos de los incendios están obligando a los pastores trashumantes a abandonar antes de tiempo los puertos de montaña de la Cordillera Cantábrica por la escasez de pastos y agua. Pastores Sin Fronteras ha alertado de esta situación coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, proclamado por Naciones Unidas para poner en valor la importancia de estos ecosistemas y de la ganadería extensiva.
Según la asociación, la falta de lluvias durante el último año, junto con el incendio que afectó a la zona el pasado verano, ha impedido la recuperación de los pastizales. La vegetación quemada, la escasez de agua en los manantiales y la falta de alimento hacen inviable mantener allí los rebaños.
Pastores Sin Fronteras recuerda que los rebaños realizan al mismo tiempo una función ambiental que, a su juicio, no está suficientemente reconocida. El pastoreo reduce la biomasa combustible, controla el avance del matorral, fertiliza los suelos, favorece la infiltración del agua y contribuye al mantenimiento de la biodiversidad y a la prevención de grandes incendios.
La asociación considera que la trashumancia puede convertirse también en una herramienta de adaptación al cambio climático, al permitir trasladar los animales hacia territorios con recursos forrajeros disponibles. Por ello, reclama un programa específico de apoyo que incluya la recuperación de las vías pecuarias, ayudas por los servicios ambientales, mantenimiento de abrevaderos y mejora de las infraestructuras ganaderas y refugios para pastores.






