El vacuno español vuelve a conquistar Foodex Japan de la mano de Provacuno
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno) participa con un stand propio en Foodex Japan 2026, una de las ferias alimentarias más importantes de Japón, que se ha consolidado como centro de reunión de los principales compradores nipones y de los países de su ámbito de influencia.
Como en ediciones anteriores, Provacuno aborda desde esta plataforma el mercado nipón, un mercado que demanda carne de vacuno de alta calidad. Japón es uno de los países que consume e importa mayor cantidad de carne de animales alimentados con cereales, como es el caso de la carne de vacuno producida en España. Los nuevos hábitos saludables que están marcando el consumo en este país conllevan la búsqueda carnes con bajo contenido en grasas y con un sabor agradable, principalmente de animales jóvenes, como los que caracterizan el modelo de producción español.
Por todo ello, la carne de vacuno española encaja perfectamente con los hábitos de consumo del ciudadano japonés, que busca calidad y seguridad alimentaria y que valora en positivo que las producciones mantengan la firme filosofía del bienestar animal, la sostenibilidad y la ausencia de sustancias promotoras del crecimiento y de incremento de la vida útil de los productos.
Japón es un país con una creciente demanda de consumo (más de 1 millón de toneladas anuales), mientras que mantiene sus producciones (alrededor de las 500.000 toneladas), por lo que requieren una alta carga de importaciones, que superan las 600.000 toneladas al año. España recibió autorización para exportar a Japón en 2020 y en este periodo se ha colocado a la cabeza de los exportadores europeos a este país. En concreto, en el último año se han superado las 1.500 toneladas, conformándose como una alternativa muy fiable para el exigente comprador japonés.
Javier López, director de Provacuno, analiza esta coyuntura: “El compromiso de la producción española de carne de vacuno con los elevados estándares de calidad y seguridad alimentaria que impone el Modelo de Producción Europeo, en cuanto a calidad, control sanitario de los animales, compromiso con la sostenibilidad, control higiénico de las instalaciones e introducción de modelos tecnológicos y de I+D+i, nos posicionan como socio comercial de interés para los canales comerciales nipones, a pesar de que estas exigencias diferenciales sobre el modelo de producción de otros países, nos suponen, coyunturalmente, presentar un producto con un precio elevado; si bien Japón es un país en el que se prioriza la calidad sobre el precio”.




