Discreta oferta en la Feria de Torrelavega con la recría y el abasto en horas bajas
El vacuno destinado a carne presentó una reducida oferta de poca calidad general, que se enfrentó a la escasa demanda de uno de los dos compradores más habituales. Ello contribuyó a un alargue excesivo en las comercializaciones, aunque con tratos muy trabajados se consiguieron ventas al completo, pero con bajada en los precios.
El vacuno de recría, por tercera semana consecutiva, tuvo un mal comportamiento siendo de nuevo la principal causa la poca demanda ejercida por los compradores presentes. En el tipo cruzado, tanto los machos como las hembras, costó mucho su comercialización con tratos que se trabaron en exceso, notándose las numerosas ausencias de compradores y la poca demanda de los presentes. Ni tan siquiera el esfuerzo de algunos de los principales compradores de este tipo de ganado permitió su total absorción, cotizando de nuevo a la baja todo el tipo.
En el tipo de recría frisón se mantuvo el mal comportamiento de la semana pasada y solo el hecho de que la oferta fuera casi testimonial permitió su total absorción, necesitando, eso sí, de mucho trabajo a la hora de cerrar los tratos. Con ello, los precios de las reses fueron similares a la feria de la semana pasada. Un lote de dieciocho terneras pintas de menos de un mes de edad, pese a los tratos trabajados, se vendió en su totalidad repartidas entre dos ganaderos, uno de Cantabria y otro de Asturias, en precios que van desde los 650 a los 800 euros.
Por su parte, en el vacuno de leche se experimentaron menos cambios en su comportamiento que en los otros sectores, ya que las escasas vacas llegadas, un total de diecinueve, se pudieron comercializar en su totalidad. Los pocos compradores presentes pudieron encontrar reses de forma un tanto selectiva, pues al igual que las vacas de peor calidad las buenas han precisado de tratos más trabajados con ventas en precios repetitivos.




