El vacuno de recría impulsa la feria de Torrelavega con ventas ágiles y precios al alza
La feria ganadera celebrada esta semana en el Mercado Nacional de Ganados de Torrelavega reunió una oferta total de 1.050 animales y estuvo marcada por el buen comportamiento del vacuno de recría, el sector más dinámico de la jornada, que protagonizó ventas rápidas y una ligera mejora en las cotizaciones. Del total de animales presentes en el recinto ferial, 87 correspondieron a vacuno mayor, 447 a vacuno mediano, 495 a vacuno menor y 21 a caballar menor.
Dentro del vacuno destinado a carne, aunque la oferta no resultó especialmente numerosa, la calidad de las reses favoreció la agilidad en los tratos y en las ventas. La demanda ejercida por un par de tratantes impulsó las operaciones y permitió cerrar acuerdos con rapidez y en precios firmes.
Entre toda la oferta destacó un lote de tres vacas de raza limusina procedentes de Labarces, en el municipio cántabro de Valdáliga, que partió con destino al matadero de Betanzos (A Coruña). Dos de los ejemplares se vendieron por 2.900 euros cada uno, mientras que el tercero alcanzó los 4.200 euros, precio que constituyó el techo de la feria durante esta semana.
El sector de vacuno de recría se convirtió, no obstante, en el protagonista de la jornada. A pesar de que la presencia de compradores resultó algo menor que en otras sesiones, la comercialización avanzó con gran agilidad en ambos tipos de recría.
En el caso de la recría cruzada, las ventas se realizaron con rapidez y en precios al alza, hasta el punto de que el número de animales presentes resultó insuficiente para atender toda la demanda existente. Varios comercializadores habituales de los terneros conocidos como “pasteros” adquirieron ejemplares del cruzado menor, mientras que tratantes especializados en machos compraron hembras con el objetivo de completar lotes de mayor tamaño.
La recría frisona o pinta también registró un comportamiento positivo. Dos compradores habituales se sumaron en esta sesión a otros menos frecuentes, circunstancia que facilitó la venta de la totalidad del ganado presente con mayor rapidez que en la feria anterior y con una leve subida en los precios.
Más compleja resultó la comercialización del vacuno de producción de leche. La ausencia de varios tratantes que sí acudieron al mercado en la sesión precedente provocó que los tratos se prolongaran más de lo habitual y que las operaciones resultaran más trabajosas, incluso en el caso de los ejemplares de mayor calidad. Finalmente, toda la oferta logró venderse en precios que repitieron respecto a la semana anterior. Entre los animales presentados destacó una vaca de primer parto procedente de Queveda, en Santillana del Mar, que se vendió con destino a Espinosa de los Monteros (Burgos) por 3.000 euros.




