Aeceriber reivindica el papel de los jóvenes como garantía de futuro para el cerdo ibérico
La Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber) destaca que mientras el relevo generacional se convierte en uno de los grandes retos del medio rural, todavía hay jóvenes que deciden apostar por el campo. Quedarse para cuidar la tierra, para criar el cerdo ibérico con dedicación y respeto, y para mantener viva una forma de vida que es mucho más que un oficio.
“En cada jornada, en cada cuidado y en cada paso por el campo, hay esfuerzo, ilusión y un profundo compromiso con sus raíces. Porque detrás de cada explotación familiar hay una historia de trabajo, de amor por lo que se hace y de confianza en el futuro”, señala en redes sociales.
“El ibérico no es solo un símbolo de nuestra gastronomía; es también el reflejo de quienes creen que merece la pena seguir construyendo futuro desde el campo. Ser ganadero no es solo un trabajo. Es cuidar lo que me dejaron mis abuelos para que mañana otros puedan seguir viviendo de esta tierra”, continúa.
“Cada joven que apuesta por esta forma de vida es una semilla de esperanza. Y mientras haya manos jóvenes dispuestas a cuidar la dehesa, su historia seguirá escribiéndose”, finaliza.






