ICAR celebra 75 años impulsando la armonización de los sistemas de evaluación animal
La ciudad italiana de Verona acogió la celebración del 75º aniversario del Comité Internacional para el Control Animal (ICAR), una efeméride que ha servido para repasar la evolución de una organización que, desde su creación en 1951, se ha convertido en la referencia mundial en materia de identificación animal, control de rendimientos, evaluación genética, certificación y armonización de datos ganaderos.
El balance histórico se desarrolló en el marco de la 49ª Conferencia Anual de ICAR y la reunión de Interbull, un encuentro internacional que ha reunido a representantes de organismos de control, asociaciones de criadores, centros de investigación, empresas tecnológicas y administraciones públicas de numerosos países.
Durante la sesión conmemorativa, conducida por el presidente de ICAR, Daniel Lefebvre, y en la que también participó la nueva directora general de la organización, Ana Granados, se repasaron los principales hitos de una trayectoria que comenzó oficialmente en marzo de 1951 en Roma, cuando un grupo de expertos impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sentó las bases de una estructura internacional destinada a armonizar los métodos de control lechero y de evaluación de los animales de producción.
Aquella organización nació bajo la denominación de Comité Europeo de Control Lechero y Graso, heredando décadas de trabajo previo orientado a unificar criterios entre los distintos países. Ya desde la década de 1920 existían iniciativas encaminadas a establecer metodologías comunes para la recogida y comparación de datos productivos, una necesidad creciente en un contexto de intercambio internacional de animales reproductores y mejora genética.
Los primeros años de actividad estuvieron centrados en el vacuno lechero y en la estandarización de los sistemas de control de producción. Sin embargo, la evolución tecnológica y las demandas del sector llevaron progresivamente a ICAR a ampliar su ámbito de actuación. La introducción de sistemas informatizados durante los años sesenta, el desarrollo de protocolos para la validación de equipos de medición, la incorporación de nuevas especies ganaderas en las décadas posteriores y la irrupción de la genómica y los caracteres funcionales constituyen algunos de los hitos destacados durante el repaso histórico realizado en Verona.
De una pequeña organización de ámbito europeo, ICAR evolucionó hasta convertirse en una red global integrada actualmente por alrededor de 130 organizaciones procedentes de unos 50 países, entre las que se encuentra la Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (Rfeagas), como representante del sector de raza pura de España. Su actividad se articula a través de distintos subcomités y grupos de trabajo especializados que desarrollan estándares, recomendaciones y procedimientos técnicos relacionados con ámbitos tan diversos como la identificación animal, la evaluación genética, el análisis de leche, los dispositivos de medición y muestreo, la inseminación artificial, el intercambio de datos, los caracteres funcionales, la genética molecular, el vacuno de carne o las producciones ovinas, caprinas y de camélidos.
Uno de los aspectos más destacados de estos 75 años ha sido precisamente la elaboración de las conocidas Directrices ICAR, consideradas hoy una referencia internacional para garantizar la calidad, comparabilidad y fiabilidad de los datos utilizados en los programas de mejora genética y gestión ganadera. A ello se suman los distintos sistemas de certificación y acreditación impulsados por la organización para laboratorios de ADN, equipos de análisis, dispositivos de identificación electrónica o sistemas de control de rendimientos.
La dimensión alcanzada por ICAR también se puso de relieve a través de un mensaje audiovisual remitido por el director de la División de Producción y Sanidad Animal de la FAO y veterinario jefe de la organización, Thanawat Tiensin, que, aunque no pudo asistir presencialmente al congreso, quiso sumarse a la celebración destacando la importancia de la cooperación internacional y de los sistemas de datos fiables para afrontar los desafíos futuros de la producción animal.
El acto sirvió igualmente para reconocer la contribución de las personas que han hecho posible esta evolución a lo largo de las décadas. Junto al recuerdo de los responsables que han dirigido la organización desde sus orígenes, la conferencia dedicó un espacio especial al reconocimiento del personal que ha sostenido el funcionamiento diario de ICAR durante los últimos años.



