Expertos e instituciones impulsan el enfoque One Health para prevenir futuras crisis sanitarias
Boehringer Ingelheim celebró en Madrid la segunda edición de la iniciativa ‘Salud en todas las políticas’, un encuentro que reunió a representantes institucionales, responsables públicos, científicos, veterinarios, sanitarios y otros profesionales de ciencias de la vida, o del sector agroalimentario para avanzar en la integración del enfoque One Health en las políticas públicas de salud, economía y seguridad alimentaria como herramienta clave para reforzar la prevención y anticiparse a futuras crisis sanitarias.
La jornada puso el foco en la necesidad de evolucionar desde modelos reactivos hacia estrategias basadas en la prevención, incorporando de forma transversal la salud animal, humana y medioambiental en la toma de decisiones, en un contexto marcado por el aumento de las zoonosis y de las enfermedades emergentes.
Durante el encuentro, los expertos coincidieron en la importancia de reforzar la coordinación entre administraciones, comunidad científica y sector productivo para mejorar la prevención y capacidad de anticipación ante futuras crisis sanitarias y reducir su impacto en la salud pública, la economía y la seguridad alimentaria.
“La salud no puede abordarse desde compartimentos estancos. Trabajar de forma coordinada entre todos los actores no es una opción, sino una necesidad. Iniciativas como esta nos permiten avanzar en el diálogo entre ciencia, instituciones y sector productivo para obtener una visión transversal y mayor coordinación e impulsar soluciones que refuercen la prevención y mejoren la respuesta ante los desafíos sanitarios actuales”, señaló la directora de Animal Health de Boehringer Ingelheim España, Elena Gratacós.
La jornada contó con la participación de Elisa Pérez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC), quien advirtió sobre la necesidad de reforzar la prevención y la vigilancia ante el riesgo creciente de enfermedades zoonóticas.
“La próxima gran crisis sanitaria probablemente tendrá origen zoonótico; la diferencia entre una amenaza controlada o una crisis global estará en nuestra capacidad de colaboración y coordinación entre los sectores implicados”, destacó Pérez, que subrayó la importancia de fortalecer los sistemas de vigilancia desde una perspectiva One Health.
La experta recordó además que muchas enfermedades animales no afectan directamente a la salud humana, pero sí tienen un impacto significativo en la economía, el empleo y el medio rural. “La sanidad animal no es solo una cuestión veterinaria: es un pilar clave para proteger la salud pública, la economía, la seguridad alimentaria y la estabilidad social”, añadió.
Zoonosis, prevención y coordinación institucional
Las zoonosis y las enfermedades emergentes han adquirido una relevancia creciente en los últimos años, evidenciando la necesidad de reforzar la anticipación, la vigilancia y la cooperación entre disciplinas. Según la OMS, actualmente se estima que alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal y hasta el 75 % de las enfermedades emergentes son zoonóticas, lo que refuerza la urgencia de adoptar enfoques coordinados como One Health.
En este escenario, avanzar hacia políticas públicas que integren la salud animal no solo permitirá mejorar la respuesta ante crisis sanitarias, sino también reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios, alimentarios y económicos.
En este contexto, los participantes en la mesa de debate coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una mayor coordinación entre salud pública, sanidad animal y medio ambiente, así como en impulsar marcos regulatorios homogéneos que favorezcan respuestas más ágiles y eficaces.
Asimismo, se puso de relieve la importancia de invertir en vigilancia, prevención y vacunación, además de mejorar la integración de datos y protocolos entre sectores. Los expertos también destacaron el papel de la educación y la formación en One Health para fomentar una colaboración más estrecha entre los profesionales de la salud humana y animal.
Avanzar hacia políticas públicas que integren la salud animal permitirá no solo mejorar la respuesta ante futuras crisis sanitarias, sino también reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios, alimentarios y económicos.



