La peste porcina africana confirma su expansión y obliga a ampliar las zonas restringidas en Barcelona
Los peores augurios del sector porcino se han cumplido. La peste porcina africana continúa su avance en Cataluña impulsada por la elevada densidad de jabalíes y la limitada capacidad de control en determinadas regiones. La última actualización del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), publicada el 28 de abril de 2026, confirma la ampliación de zonas restringidas tras detectarse nuevos focos.
La expansión de la peste porcina africana ha entrado en una fase especialmente preocupante. La elevada población de jabalíes en las zonas afectadas y la falta de recursos suficientes para su control explican una propagación que ha obligado a cambiar el mapa de la enfermedad.
Así lo constata la última nota oficial del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), fechada el 28 de abril de 2026, en la que se actualiza la regionalización de la enfermedad conforme a la normativa europea. Este documento recoge modificaciones en las zonas restringidas tras la confirmación de nuevos focos detectados en días previos, lo que obliga a endurecer las medidas sanitarias y de movimiento de animales.
La actualización no llega por sorpresa. Apenas una semana antes, el propio MAPA había informado, en su nota del 22 de abril, de la aparición de nuevos casos en varios municipios, concretamente en el municipio de Castellbisbal. Estos datos ya anticipaban un escenario de empeoramiento que finalmente se ha materializado con la ampliación de áreas bajo restricción.
En concreto, los nuevos municipios afectados detectados en la semana anterior han servido de base para redefinir las zonas dentro del marco comunitario. La progresión geográfica de la enfermedad evidencia un patrón claro: el virus avanza siguiendo las rutas de dispersión del jabalí, un reservorio clave que dificulta enormemente las labores de erradicación.
Cabe recordar que, en cuanto a las actuaciones en granjas y otros establecimientos de porcino localizados en las zonas I y II (en la zona II, además, la mayoría de las explotaciones se encuentran vacías), los SVO mantienen sus controles, inspeccionándose sus medidas de bioseguridad y realizando la vigilancia pasiva reforzada establecida por la normativa comunitaria en las 52 explotaciones comerciales, sin haberse detectado ningún caso positivo en cerdo doméstico. Por lo tanto, se mantiene un alto nivel de alerta con refuerzo de vigilancia pasiva y bioseguridad en explotaciones de porcino y en poblaciones de jabalíes silvestres, tanto en Cataluña como en el resto de España.
Dada la situación, el MAPA afirma que resulta necesario extremar las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones de ganado porcino y jabalíes, y en el transporte de animales de esta especie. Además, se recuerda la obligación de comunicar a los Servicios Veterinarios Oficiales de las comunidades autónomas sobre cualquier sospecha que se detecte, tanto en jabalíes silvestres como en explotaciones de ganado porcino en todo el territorio nacional.



