El comité científico de la peste porcina concluye su informe preliminar con nueve recomendaciones
La función del comité es asesorar en aspectos científicos al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y al resto de autoridades competentes en la materia, sobre la evolución y seguimiento de la peste porcina africana, así como sobre las posibles medidas a adoptar para controlar y erradicar el virus en España.
La peste porcina africana se detectó el pasado 28 de noviembre en Cerdanyola del Vallès, en la provincia de Barcelona, zona desde la que no se ha propagado, gracias a las medidas de contención y bioseguridad adoptados. Hasta el 31 de enero, fecha de cierre de este documento inicial, se han detectado 103 jabalíes positivos y ningún caso en explotaciones de porcino.
Recomendaciones
- Secuenciación del virus responsable del brote. Se recomienda dar continuidad a la caracterización molecular del virus responsable del brote detectado en Cataluña, incluyendo la secuenciación completa de nuevos aislados que puedan identificarse durante la evolución del foco, con el fin de monitorizar posibles cambios genómicos adicionales y refinar la trazabilidad molecular del brote.
- Ensayos experimentales sobre la virulencia. Dadas las particularidades genómicas del aislado español (nuevo grupo genético 29 y deleción estructural relevante en la región variable izquierda) y las observaciones de campo compatibles con un comportamiento epidemiológico distinto al de cepas altamente virulentas, se recomienda la realización de ensayos experimentales controlados orientados a caracterizar su virulencia, patogenicidad y dinámica de transmisión.
- Confinamiento del brote. Se ha realizado un esfuerzo importante de cerramiento de pasos y colocación de vallados en partes estratégicas de la ZAR. Es deseable mantener estas barreras incluso cuando se detecten casos fuera de las mismas, pues contribuyen a compartimentar la ZAR. Igualmente, conviene diseñar nuevos perímetros vallados a suficiente distancia de los casos conocidos.
- Detección, retirada y destrucción de cadáveres. Los protocolos habitualmente aplicados se diseñaron para cepas de alta virulencia. Dadas las particularidades del brote de Bellaterra, convendrá adaptar los recursos a mortalidades menos explosivas y evidentes y, posiblemente, tiempos más largos y superficies más amplias.
- Control poblacional de jabalíes. Las medidas de control poblacional se vienen adaptando a la situación epidemiológica. En la zona definida por la presencia de casos se debe continuar monitorizando la población local de jabalíes, y mantener los esfuerzos de trampeo y de control profesional adicional buscando la erradicación local. Además, conviene reforzar el control por medios silenciosos en todo el entorno inmediato de la zona definida por la presencia de casos.
- Zona blanca. Resulta acertado implementar una zona blanca (una franja vacía de jabalíes) amplia y continua, ubicada a una distancia prudencial del área con casos de peste porcina africana y con una anchura no inferior a 6 kilómetros para evitar que las cadenas cortas de infección se salgan de la zona.
- Estrategias con control cinegético. Combinar distintos métodos de caza en función de las posibilidades del territorio, implicando a los cazadores cuando sea posible, tanto mediante batidas como participando con otros métodos.
- Continuar con las actividades de comunicación para el sector porcino y para el sector cinegético en toda España, tanto para informar como para involucrarles en la erradicación de la enfermedad.
- Incrementar y reforzar la bioseguridad en las granjas de porcino de la zona infectada y, en general, en todo el sector porcino nacional.



