El bienestar infantil y desarrollo motor ganan protagonismo en el entorno escolar
GSD incorpora el calzado barefoot en sus colegios junto a Zapato Feroz
El bienestar infantil continúa ampliando su presencia dentro del ámbito educativo. A cuestiones ya habituales como la alimentación, la ergonomía de las aulas, el uso de pantallas o el peso de las mochilas, se suma ahora un nuevo elemento de debate: la influencia del calzado en el desarrollo físico, la postura y la movilidad de niños y niñas durante la etapa escolar.
En este contexto, GSD Educación ha anunciado un acuerdo con Zapato Feroz para incorporar el denominado calzado respetuoso o barefoot en sus centros educativos. La iniciativa convierte al grupo en el primero de España en introducir esta propuesta de manera estructural dentro del entorno escolar.
El proyecto responde al objetivo de la cooperativa de avanzar hacia una visión integral del bienestar del alumnado, ofreciendo a las familias alternativas orientadas a favorecer la comodidad y el desarrollo natural del pie durante la infancia.
Modelos de calzado barefoot de Zapato Feroz incorporados a la propuesta de bienestar infantil impulsada por GSD Educación en sus centros escolares.
El desarrollo del pie infantil, en el centro del debate
Especialistas en podología y desarrollo motor vienen alertando en los últimos años sobre la importancia de permitir que el pie infantil crezca de manera natural, evitando estructuras rígidas que puedan limitar su movilidad y funcionalidad. Durante la etapa escolar, el pie desempeña un papel clave en aspectos relacionados con el equilibrio, la postura, la autonomía y el movimiento.
A partir del próximo 25 de mayo, el calzado de Zapato Feroz estará disponible en las tiendas de los diez colegios GSD situados en la Comunidad de Madrid. La propuesta incluirá modelos escolares, deportivos y también calzado de fútbol sala adaptado a las necesidades de la jornada escolar.
Laura García, cofundadora de Zapato Feroz, explica: “La educación también pasa por cómo se habita el cuerpo. Estamos acostumbrados a revisar mochilas, pantallas o alimentación, pero pocas veces hablamos del calzado que un niño lleva puesto más de ocho horas al día”.
La directiva añade que “el pie necesita espacio, movimiento y libertad para desarrollarse de forma natural. Cuando esto se entiende, el calzado deja de ser solo una cuestión estética y pasa a formar parte del bienestar infantil”.
Una visión compartida sobre el bienestar escolar
Desde GSD Educación señalan que esta colaboración nace de una visión compartida entre ambas entidades para entender la experiencia educativa desde una perspectiva más amplia, donde el bienestar físico también forma parte del aprendizaje y del desarrollo personal.
Carmen Balbací, vicepresidenta de GSD Educación, afirma: “El pie necesita espacio, movimiento y libertad para desarrollarse de forma natural. Cuando esto se entiende, el calzado deja de ser solo una cuestión estética y pasa a formar parte del bienestar infantil”.



