Check Point integra los modelos Daybreak de OpenAI en su plataforma de ciberseguridad
Check Point Software ha ampliado su colaboración con OpenAI mediante la integración de los modelos de razonamiento cibernético Daybreak en distintas áreas de su plataforma de seguridad. La compañía busca aplicar estas capacidades a la validación de riesgos, la gestión de redes, la investigación de incidentes y el análisis de vulnerabilidades, con un despliegue progresivo sujeto a mecanismos de gobernanza y control.
La iniciativa da continuidad a la incorporación de Check Point a la acción colectiva promovida por OpenAI para impulsar una respuesta coordinada frente al uso ofensivo de la inteligencia artificial. La colaboración entre ambas compañías comenzó hace tres meses con el lanzamiento de Daybreak y ahora extiende sus modelos de razonamiento a diferentes fases del ciclo de vida de la ciberseguridad.
Una de las áreas de aplicación es la validación de exposición, donde un sistema multiagente que prueba actualmente los modelos Daybreak analiza el contexto de seguridad y las pruebas para demostraciones de explotación. El objetivo es determinar qué rutas de ataque pueden ejecutarse realmente y facilitar la priorización de los riesgos confirmados, frente a la identificación de vulnerabilidades únicamente teóricas.
Los modelos se incorporan asimismo a Keystone, la propuesta de Check Point para la gestión autónoma de la seguridad de red basada en intención. Esta tecnología analiza el entorno de la organización, identifica posibles vías de brecha e investiga las exposiciones consideradas de mayor peligro para determinar las políticas de protección.
Investigación de incidentes y vulnerabilidades
La integración alcanza igualmente la plataforma Autonomous Workspace, que correlaciona telemetría procedente del correo electrónico, dispositivos finales, entornos móviles y navegadores. El sistema agrupa esta información en un número reducido de incidentes considerados de alta confianza, mientras que la aplicación de IA de frontera ayuda a investigar comportamientos complejos de malware y cadenas de suplantación de credenciales, además de generar diagnósticos e instrucciones de mitigación.
NexPloit constituye otra de las áreas de aplicación. La solución convierte la información sobre vulnerabilidades en material de ataque verificado para desarrollar protecciones automatizadas sin esperar a la aparición pública de código de explotación. Según Check Point, los modelos de razonamiento de OpenAI aceleran el análisis de parches y código vulnerable e identifican vías de explotación reales en menos tiempo.
El despliegue de estas capacidades se realiza por fases. Algunas funcionalidades ya funcionan en entornos de producción, mientras que otras permanecen en desarrollo y se prueban junto con socios de diseño. La compañía señala que el marco de gobernanza controla la información a la que pueden acceder los modelos, delimita las acciones autorizadas y verifica los resultados antes de ampliar los niveles de automatización.
La colaboración contempla además el uso de la infraestructura de Check Point para que las organizaciones puedan incorporar tecnologías de OpenAI dentro de sus propios entornos. De este modo, la alianza comprende tanto la aplicación de los modelos a las herramientas de defensa como las medidas destinadas a controlar su utilización en procesos empresariales.
“A medida que los ciberdelincuentes operan con mayor escala y sofisticación, los defensores deben aprovechar los mismos avances en inteligencia artificial. El objetivo central de nuestra colaboración con OpenAI es poner la IA de frontera al servicio de la defensa para ayudar a las organizaciones a mantenerse un paso por delante de los riesgos emergentes y permitirles adoptar el potencial de la tecnología con absoluta confianza”, afirma Jonathan Zanger, Chief Technology Officer de Check Point Software.

















