La fragmentación empresarial y la lenta adopción tecnológica frenan a la industria española
La elevada fragmentación del tejido empresarial, el coste de la energía, la baja inversión en I+D y la lenta incorporación de nuevas tecnologías se encuentran entre los principales factores que limitan la competitividad de la industria española. Así lo recoge el documento de conclusiones de la iniciativa ‘Brújula Desde Dentro’, impulsada por ISS Iberia a partir de cinco mesas de cocreación en las que han participado compañías y profesionales de diferentes sectores.
El informe ofrece una reflexión sobre la situación actual y las perspectivas de futuro de la industria española a partir de cinco pilares estratégicos: productividad, calidad, sostenibilidad, talento y tecnología. El objetivo es identificar tanto las fortalezas del sector como los ámbitos en los que resulta necesario acelerar la transformación para responder a un entorno marcado por la presión económica, las nuevas exigencias regulatorias y la evolución tecnológica.
El informe ‘Brújula Desde Dentro’ analiza los retos de la industria española en ámbitos como la productividad, la tecnología, la sostenibilidad y el talento.
“Con esta iniciativa de la ‘Brújula Desde Dentro’, hemos querido crear una guía que pueda orientar a las empresas españolas en un contexto tan volátil como el actual, porque el reto al que se enfrentan no es solo tecnológico, sino también estratégico y cultural”, ha señalado Enrique Porras, director de la Oficina Técnica en ISS España.
La productividad y la adopción tecnológica concentran algunas de las principales oportunidades de mejora identificadas en el documento. El informe destaca que el 98% del tejido empresarial español está formado por pymes, una estructura que condiciona la capacidad de las organizaciones para acometer inversiones y adaptarse con rapidez a los cambios del mercado.
Esta realidad tiene un impacto directo tanto en la productividad como en la modernización de los procesos. Las conclusiones apuntan a la necesidad de consolidar metodologías de medición más sólidas y acelerar la incorporación de nuevas herramientas en aquellas empresas con recursos más limitados y menor capacidad para absorber transformaciones tecnológicas.
La inteligencia artificial es uno de los ejemplos de esta brecha. Según los datos de la Fundación Cotec recogidos en el informe, solo un 12% de las empresas españolas ha implementado esta tecnología en sus procesos, lo que evidencia que su adopción efectiva todavía se encuentra lejos de la relevancia que ha adquirido en el debate empresarial.
Solo un 12% de las empresas españolas ha implementado la IA en sus procesos
El documento también identifica el talento como el elemento transversal que condiciona el avance del resto de las palancas de transformación. La evolución de la industria está aumentando la demanda de profesionales con competencias vinculadas al análisis de datos, la automatización, la ciberseguridad o la gestión sostenible, mientras crecen las dificultades para encontrar perfiles cualificados.
A la falta de relevo generacional se suman otros factores, como las dificultades para atraer profesionales a determinados entornos rurales o a puestos con condiciones más exigentes. Además, persiste entre parte de la población joven una percepción de la industria como un sector poco atractivo, lo que agrava el desajuste entre la demanda empresarial y la disponibilidad de profesionales.
Según un estudio de Easyfairs citado en las conclusiones, más del 60% de las compañías del sector manufacturero reconoce tener dificultades para encontrar mano de obra cualificada. Ante esta situación, el informe plantea la necesidad de replantear las estrategias de atracción y fidelización del talento, reforzando aspectos como la formación continua, las oportunidades de desarrollo y la calidad del entorno laboral.
“El bienestar se ha convertido en una palanca estratégica de fidelización y de productividad, puesto que impacta en aspectos relevantes como la rotación o el absentismo. Por ello, la industria debe invertir en crear entornos de trabajo más saludables y atractivos, reforzar la formación continua y promover un liderazgo cercano que acompañe la transformación tecnológica y ayude a fidelizar perfiles cada vez más difíciles de incorporar”, ha explicado Enrique Porras.
Las conclusiones de ‘Brújula Desde Dentro’ dibujan, en resumen, una industria ante un proceso de transformación que trasciende la mera incorporación de tecnología. El aumento de la competitividad dependerá de la capacidad de las empresas para combinar la modernización de sus procesos con mejoras en productividad, inversión, sostenibilidad y gestión del talento.

















