Planes de pensiones de empresa: la herramienta fiscal y de fidelización que muchas pymes siguen sin aprovechar
En estos tiempos de tanta competitividad que vivimos, se hace particularmente interesante que directivos, responsables de Recursos Humanos y empresarios en general no solo vigilen y se interesen en la parte fiscal de los planes de pensiones, sino también es fundamental que sepan lo importante que pueden ser para retener talento para su compañía.
Un vehículo de ahorro que ha ganado importancia
A lo largo de muchos años, el plan de pensiones individual era el producto más popular de cara a planificar la jubilación. En la actualidad su atractivo desde el punto de vista fiscal es menor; la aportación máxima anual que tiene derecho a reducción en el IRPF está en 1.500 euros.
Si vamos a los planes de pensiones de empleo, el margen se amplía aún más, puesto que las aportaciones conjuntas por parte de la empresa y del empleado pueden alcanzar los 10.000 euros al año.
Este es un cambio que hace que este plan sea el instrumento de ahorro que tiene más ventajas fiscales en nuestro país. Las pymes pueden beneficiarse de una figura que no se reserva a grandes empresas o administraciones públicas.
Qué es exactamente un PPE
El plan de pensiones de empleo, o PPE, es un sistema de ahorro colectivo que promueve la empresa para sus trabajadores. Sirve para complementar la pensión pública y de esta forma la aportación no recae solo en el trabajador. La compañía puede asumir la totalidad o parte y también se puede combinar con aportaciones voluntarias por parte del trabajador.
El PPE está integrado en la política laboral de la empresa, algo que lo distingue del plan individual. Esto tiene doble lectura, tanto financiera al mejorar la eficiencia fiscal del ahorro como organizativa, al actuar como una palanca de fidelización. Esto es particularmente importante ahora que el salario emocional tiene un mayor peso a la hora de cambiar o seguir en una empresa.
No debemos olvidarnos de que el sistema público de pensiones continúa generando debates. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), dice que el gasto en pensiones en España es un reto estructural de las cuentas públicas de nuestro país, lo que es motivo de preocupación sobre la propia sostenibilidad futura del sistema. Por ello, los empleados cada vez valoran más los instrumentos privados o complementarios de ahorro.
Ventajas fiscales para la empresa
El atractivo de los PPE no está limitado al trabajador, para la empresa hay una serie de incentivos. Se puede deducir en la cuota de la Seguridad Social hasta 115€ por trabajador, unos 1380 euros anuales.
El atractivo de un plan de pensiones de empleo no se limita al trabajador. Para la empresa también hay incentivos concretos. El primero es la deducción en la cuota de la Seguridad Social, que puede llegar hasta 115 euros al mes por empleado, es decir, unos 1.380 euros al año. En la práctica, ese ahorro puede traducirse en hasta 400 euros por empleado y año, según el diseño de la aportación y el perfil de la plantilla.
A todo esto, sumamos una deducción de un 10% en el Impuesto de Sociedades sobre las contribuciones empresariales a favor de los empleados con una retribución bruta inferior a 27.000 euros al año.
Para las empresas, la aportación al plan de empleo permite modular mejor el esfuerzo económico que hace la empresa. Es una forma de retribución en diferido que es más sostenible a medio plazo.
Ventajas para el empleado
La ventaja más importante es de índole fiscal. Estas aportaciones al plan reducen la base imponible del IRPF, lo que es un alivio tributario directo. Si la empresa aporta una parte y el empleado completa el importe, el efecto se multiplica: se ahorra más hoy y se acumula un capital mayor de cara a la jubilación.
Esto es fundamental para los profesionales jóvenes o de mediana edad, que tienen más tiempo para rentabilizar las aportaciones que realizan, o para los perfiles sénior que quieren reforzar su futura pensión pública en entornos de incertidumbre.
Cómo elegir una gestora
Lo importante para acertar es la consistencia. Por ejemplo, la gestora Horos Asset Management ha recibido en dos ocasiones consecutivas el Premio Rankia al Mejor Plan de Pensiones en 2024 y 2025. Este reconocimiento es el único de este tipo que otorga una comunidad de inversores, no un jurado de expertos.
La propuesta del plan de pensiones de empresa de Horos está apoyada en una filosofía de value investing de largo plazo de un equipo con más de diez años de trayectoria en inversión en valor.
Sus planes de pensiones para empresas, replican la estrategia internacional del equipo y están gestionados con Caser Pensiones EGFP, una entidad autorizada y supervisada por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Con una inversión mínima de 50 euros, es una solución para empresas de cualquier tamaño.
Para conocer mejor esta propuesta del plan de pensiones de renta variable global para empresas lo mejor es consultar la información en Horos Asset Management.
Conclusión
Actualmente, los planes de pensiones de empleo son una decisión empresarial, ya que, si se plantean bien, ayudan a mejorar la fiscalidad, refuerzan la propuesta de valor al trabajador y proyectan una imagen de compromiso a largo plazo.















