Administraciones y empresas tecnológicas reclaman mayor colaboración para acelerar la IA en los servicios públicos
El III DigitalES AI Forum reunió en Madrid a representantes de la Administración, la industria tecnológica y el ámbito académico para analizar cómo la inteligencia artificial está transformando ya sectores clave como la justicia, la defensa o la gestión urbana. Los participantes coincidieron en que el gran desafío pasa ahora por escalar los proyectos existentes y reforzar la colaboración entre instituciones, empresas y universidades.
La asociación DigitalES celebró el 8 de mayo en Madrid una nueva edición de su DigitalES AI Forum, centrada en el impacto de la inteligencia artificial en la modernización de los servicios públicos. La jornada reunió a representantes del Ministerio de Justicia, la Agencia Estatal de Administración Digital, el Estado Mayor de la Defensa, ayuntamientos y compañías tecnológicas para debatir sobre el despliegue de la IA en ámbitos como la justicia, la ciberdefensa o la gestión municipal.
Durante la apertura del encuentro, Miguel Sánchez Galindo, director general de DigitalES, destacó que “la inteligencia artificial representa una gran oportunidad para transformar nuestros servicios públicos y hacerlos más ágiles, accesibles y eficientes”. En este sentido, subrayó la necesidad de avanzar “desde la experimentación hacia proyectos escalables”, apoyándose en una colaboración estrecha entre administraciones, empresas tecnológicas y universidades.
Por su parte, Miguel López-Valverde, consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, defendió una visión de la inteligencia artificial centrada en su impacto práctico sobre la ciudadanía y su capacidad para mejorar la gestión pública. Durante su intervención insistió en que la competitividad de los territorios dependerá cada vez más de su capacidad para atraer talento, generar innovación y conectar universidad, empresa y administración. “La inteligencia artificial no sustituye a las personas, sino que amplifica su capacidad: solo tiene sentido si mejora de forma tangible la vida de los ciudadanos”, afirmó.
Miguel López-Valverde, consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, defendió una visión de la inteligencia artificial centrada en su impacto práctico sobre la ciudadanía y su capacidad para mejorar la gestión pública.
La IA avanza en la Administración de Justicia
Uno de los bloques del foro estuvo centrado en la aplicación de la inteligencia artificial en el ámbito judicial. Representantes institucionales, académicos y empresas tecnológicas coincidieron en que la IA ya ofrece capacidades concretas para agilizar expedientes, facilitar el análisis jurídico y mejorar el acceso de la ciudadanía a la justicia, aunque insistieron en la necesidad de garantizar transparencia, auditabilidad y supervisión humana.
Raúl Vega, subdirector general adjunto de Impulso e Innovación de los Servicios Digitales del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, explicó que el Ministerio de Justicia lleva años desarrollando soluciones propias basadas en inteligencia artificial orientadas a mejorar la eficiencia interna y facilitar el trabajo de profesionales y ciudadanos.
Entre las iniciativas mencionó herramientas de lectura clara de resoluciones judiciales, automatización documental, generación de resúmenes y clasificación inteligente de expedientes. Según señaló, el objetivo es avanzar hacia una justicia “más comprensible, ágil e igualitaria”.
En el mismo debate, Tomás de la Quadra-Salcedo alertó sobre el riesgo de que los sistemas de IA puedan reforzar el conservadurismo jurídico al basarse en jurisprudencia previa. El jurista defendió la importancia de mantener la capacidad crítica frente a las recomendaciones algorítmicas y recordó que “la inteligencia artificial puede ofrecer la respuesta mayoritaria o más probable, pero el juicio final sobre lo justo solo puede hacerlo una persona”.
La mesa contó también con representantes de PwC, Fujitsu, IBM, Oracle y Telefónica Tech, que abordaron distintos casos de uso vinculados a la automatización de procesos judiciales y arquitecturas inteligentes aplicadas a la Administración.
En paralelo, la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Concepción Campos, defendió la necesidad de garantizar un uso “legítimo, transparente y confiable” de la IA en el sector público. “La inteligencia artificial puede mejorar enormemente los servicios públicos, pero la confianza ciudadana solo será posible con transparencia, explicabilidad y supervisión humana”, afirmó.
Representantes de ayuntamientos y empresas tecnológicas compartieron experiencias de aplicación práctica de la IA en movilidad, automatización administrativa, gestión avanzada del dato o seguridad urbana.
Defensa, soberanía tecnológica y ciberseguridad
La aplicación de la inteligencia artificial en defensa y seguridad nacional fue otro de los ejes centrales del encuentro. Los participantes coincidieron en que la IA se ha convertido ya en una capacidad estratégica vinculada a la ciberdefensa, la detección de amenazas y la soberanía tecnológica.
Desde el Centro de Referencia de Inteligencia Artificial del Estado Mayor de la Defensa, Icía Masid explicó que los sistemas de IA ya se utilizan en operaciones relacionadas con la ciberdefensa, la explotación de inteligencia y la automatización de procesos. No obstante, insistió en la importancia de garantizar modelos explicables y supervisados permanentemente por personas.
“En defensa, la inteligencia artificial no va solo de tecnología: va de gobernanza, de confianza y de mantener siempre la supervisión humana en la toma de decisiones”, señaló.
También intervino Enrique García, vicerrector de Investigación de la Universidad Carlos III y director de la Cátedra ISDEFE de Espacio y Defensa, quien reivindicó una visión a largo plazo para el desarrollo de tecnologías estratégicas como la IA o la computación cuántica. “La innovación estratégica necesita tiempo, escucha mutua y colaboración real entre universidad, empresa e instituciones”, apuntó.
En el debate participaron igualmente representantes de Accenture, Indra y NTT Data, que expusieron distintos proyectos relacionados con operaciones críticas, ciberdefensa y entornos de soberanía del dato.
Los ayuntamientos reclaman más agilidad para desplegar IA
La transformación digital de las administraciones locales centró la última parte del foro. Salvador Estevan, director de Administración Digital de la Agencia Estatal de Administración Digital, defendió que España parte de una posición sólida gracias al desarrollo de infraestructuras comunes y servicios digitales ampliamente utilizados por ciudadanos y empresas.
Según explicó, la nueva etapa marcada por la inteligencia artificial y el dato debe entenderse como una infraestructura esencial para garantizar derechos y mejorar la eficiencia de los servicios públicos. “La inteligencia artificial y el dato ya no son solo tecnología: son infraestructura democrática para prestar servicios públicos más fiables, eficientes y cercanos”, declaró.
En la mesa sobre políticas municipales participaron responsables de innovación de distintos ayuntamientos, que coincidieron en señalar que la IA ya está dejando de ser una expectativa futura para convertirse en una herramienta operativa en áreas como movilidad, automatización administrativa o gestión urbana.
Alicia Izquierdo, teniente de alcalde delegada de Innovación del Ayuntamiento de Málaga, explicó que la aplicación de la inteligencia artificial requiere previamente una base sólida de digitalización y gobierno del dato. Entre los proyectos impulsados por el consistorio citó la tramitación inteligente de licencias urbanísticas y nuevos sistemas de atención ciudadana basados en IA.
Por su parte, Sonia Díaz de Corcuera, concejal de Modernización de la Administración del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, destacó los retos que afrontan las administraciones locales para incorporar IA en estructuras altamente reguladas y con procesos heredados durante años. “Las administraciones necesitamos transformar nuestros procesos y ganar agilidad para poder aprovecharla”, aseguró.
El sector tecnológico, representado por HP, MasOrange y Nokia, presentó distintos casos de uso centrados en automatización administrativa, análisis avanzado de datos y mejora de la eficiencia de los servicios públicos.














