AESVi alerta del peligro de los golpes de calor en el coche
Con la llegada de la primavera suben las temperaturas y cambian las rutinas y hábitos de los niños y las familias. Y esto es especialmente importante cuando viajamos en coche con los pequeños de la casa, pues conviene conocer los riesgos del calor excesivo en el interior del vehículo y las claves para evitarlos. Ibon Maza, miembro de AESVi, indica que “diversos estudios internacionales demuestran que, en los meses de calor, la temperatura en el interior del coche puede subir entre 10 y 15 grados en menos de 15 minutos”. Por ello, desde AESVi advierten que cuando llegan los meses de calor, las familias deben tener en cuenta que los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables al aumento de la temperatura, más aún cuando se encuentran en el interior del vehículo. En este sentido, Ibon Maza explica que “en ocasiones, los padres y madres de los pequeños no son conscientes del grave peligro que corren los niños solos en el vehículo, pese a estar a la sombra o con las ventanillas bajadas, ya que su sistema de autorregulación de la temperatura corporal es aún inmaduro y esto hace que la temperatura corporal del niño pueda aumentar de los 36-37 grados centígrados normales hasta los 42 o 43 grados, pudiendo dar lugar a un golpe de calor con graves consecuencias para los pequeños, hasta el punto de poder causarles la muerte”.
En Estados Unidos, por ejemplo, los golpes de calor son la causa principal de fallecimiento de niños en vehículos sin que se produzca un accidente de tráfico, según datos de Safekids. En Europa, un estudio conjunto en el que participó el RACE deja constancia de que entre 2006 y 2020 fallecieron en el continente europeo 26 niños a causa de un golpe de calor sufrido en el interior de un coche. Por todo esto, la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVi), ofrece una serie de pautas para garantizar la protección y la seguridad de los menores durante los desplazamientos por carretera en la temporada de calor:
- Comprobar la temperatura interior. Antes de introducir a los bebés y niños pequeños en el coche hay que comprobar que la temperatura interior sea la adecuada, entre 21 y 23 grados.
- Si el vehículo ha estado expuesto al sol hay que ventilarlo previamente bajando las ventanillas para que recircule el aire.
- Antes de sentar al niño en la sillita, es fundamental que los adultos toquen las hebillas metálicas para comprobar que no estén demasiado calientes, lo que podría causar quemaduras al pequeño.
- Y, por supuesto, es de vital importancia que nunca, bajo ningún concepto, se deje a los pequeños solos en el interior del vehículo, aunque exista una apertura en la ventanilla, ni siquiera para hacer algún recado rápido. Nunca.












