Cuando el sector necesitaba aire, la feria se lo ha dado
Beatriz Colina, gerente del punto de venta especializado Amatxu Denda, aprovecha este nuevo artículo de colaboración para repasar su visita a la última edición de Babykid Spain + FIMI. En este artículo, nos habla sobre sus impresiones de la feria, así como los aspectos más destacados que se llevó de su visita a Valencia.
A finales de enero, el sector se volvió a unir en Valencia para celebrar una nueva edición de Babykid Spain + FIMI y, sinceramente, la sensación general ha sido bastante buena. La feria supuso una pausa que el sector necesitaba. Y cuando digo sector, me refiero tanto a fabricantes como a tiendas, distribuidores y quienes llevamos tiempo pidiendo novedades, ideas y un poco de oxígeno.
Este año nuestra feria ha llegado con cambios importantes, siendo el más evidente la separación de la oferta en dos plantas. Puede parecer un detalle organizativo, pero este cambio ha marcado bastante la experiencia de visita y, en mi opinión, para bien.
Dos plantas, dos mundos y mucho más orden
La división del espacio en la pasada edición de Babykid Spain + FIMI fue clara: por un lado, tenías toda la oferta de puericultura, seguridad, movilidad, regalo, juguetería y electrónica; y, por otro lado, se encontraba todo lo relacionado con textil y calzado. El resultado fue una feria mucho más desahogada, con menos sensación de agobio y con la posibilidad real de pararte a hablar, mirar producto y poder ver con más detalle qué te están enseñando.
Es verdad que en algunos momentos daba la impresión de que había menos gente que otros años. Pero, siendo honestos, creo que no era tanto una cuestión de asistencia como de mejor reparto del público. Al estar todo más distribuido, se perdía ese efecto de “todo el mundo está aquí”, pero se ganaba en comodidad. Y eso, para una feria profesional, es clave. Poder sentarte, conversar, preguntar y no sentir que estás estorbando o que te empujan por detrás es algo que se agradece muchísimo.
Uno de los comentarios más repetidos tanto durante la misma feria como en los días posteriores ha sido la ausencia de algunas grandes marcas. Y sí, se notaron estas bajas. Pero también hay que decir algo importante: las marcas que asistieron al evento lo hicieron con los deberes hechos. Hacía tiempo que el mercado necesitaba novedades de verdad, no solo cambios de color ni “lo mismo, pero un poco distinto”, sino producto nuevo, ideas frescas y propuestas que aporten algo al punto de venta. Y eso, en general, sí que lo pudimos ver en Valencia.
Además, muchas firmas aprovecharon la feria para presentar lanzamientos interesantes, ampliar gamas o mostrar soluciones pensadas para las nuevas necesidades de las familias. Eso, para quienes estamos a pie de tienda o analizamos el sector desde dentro, es una muy buena noticia.
La inteligencia artificial se cuela en la puericultura
Uno de los temas que más me llamó la atención en la edición de este año fue la entrada clara de la inteligencia artificial en los productos de puericultura, especialmente en el ámbito de la electrónica. Un ejemplo muy claro son los nuevos escucha-bebés, y es que ya no hablamos solo de oír o ver al bebé, sino de dispositivos que analizan el llanto y, mediante la IA, intentan identificar si es hambre, sueño, incomodidad u otra necesidad. Esto, no hace tanto, nos habría parecido ciencia ficción, y ahora empieza a formar parte del catálogo.
Personalmente, me parece una aplicación muy interesante. No sustituye al adulto, obviamente, pero sí puede ser una ayuda real, sobre todo para familias primerizas. Además, demuestra que la puericultura no vive al margen de la tecnología, sino que empieza a integrarla de forma bastante inteligente.
Más allá de la IA, la electrónica en general tuvo un peso importante en la feria. Se vieron muchísimas propuestas relacionadas con luces, sonidos, música y elementos de compañía para el bebé. Luces nocturnas de todo tipo, dispositivos con sonido blanco, melodías relajantes, proyectores… y combinaciones de todo ello. Son productos que funcionan bien en tienda, que el cliente entiende y que muchas veces se venden como complemento o regalo, incluso para niños mayores o adultos.
Además, esta tendencia se está trasladando también a productos de movilidad. Sillas de paseo, patinetes y bicicletas infantiles con motores o que incorporan luces, tanto por estética como por seguridad. Algo que encaja muy bien con la realidad urbana actual y con la preocupación creciente por la visibilidad.
Otro aspecto que Babykid Spain + FIMI consiguió reflejar muy bien es cómo ha cambiado el papel de la tienda de puericultura. Cada vez más nos estamos convirtiendo en un espacio de regalo, y eso no es casualidad. El cierre de muchas jugueterías ha dejado un hueco evidente, y una parte de ese hueco lo estamos cubriendo las tiendas de puericultura. Por eso, cada vez vemos más departamentos de juguetes, libros infantiles, artículos de estimulación y propuestas pensadas para regalar, no solo para cubrir una necesidad concreta. Las marcas de juguetería lo saben y han ampliado su oferta en esa dirección. Juguetes educativos, de estimulación temprana, productos bien diseñados y con un discurso muy alineado con el tipo de cliente que entra en nuestras tiendas. Ya no se trata solo de vender ‘el detalle’, sino de ofrecer algo con sentido, con valor y que encaje con la filosofía de crianza actual. Son regalos bien pensados y con carácter práctico, que vienen a buscar a nuestros comercios, tratando de encontrar el regalo perfecto.
Producto nacional y auge del calzado respetuoso
En la planta dedicada a textil y calzado me gustó especialmente ver tanta presencia de fabricantes nacionales. En un momento en el que se habla tanto de sostenibilidad, cercanía y control de procesos, esto suma puntos. Y si hay una categoría que destacó claramente durante la pasada edición de la feria, esa fue la de calzado. Mi sensación fue que este año había más expositores de calzado respetuoso que nunca. Una tendencia que no solo se mantiene, sino que sigue creciendo con fuerza. Los que llevamos desde el principio apostando por ello nos alegramos de que por fin se haya popularizado. Se vieron diseños más cuidados, materiales naturales, suelas flexibles y un discurso muy claro sobre el desarrollo del pie infantil. Es un tipo de producto que conecta muy bien con el consumidor actual y que, además, aporta diferenciación a la tienda especializada.
En conjunto podemos decir que fue una feria interesante, necesaria y bastante bien planteada. No perfecta, pero sí alineada con lo que el sector está viviendo ahora mismo. Nos fuimos de Valencia con la sensación de haber visto cosas nuevas, de haber hablado con marcas con ganas de hacer cosas y de haber respirado un ambiente bastante positivo, que falta nos hacía.
Además, el trato recibido y la experiencia en Valencia fueron, como siempre, un placer. Nuestra feria sigue siendo un punto de encuentro importante para la puericultura y, si continúa por este camino, tiene mucho que aportar en los próximos años.













