Las pérdidas serán superiores al 70% de la cosecha
El sector de la aceituna cacereña perderá 27 millones de euros por la sequía
La escasez de lluvias va a provocar que esta campaña apenas d se recolecten aceituna de mesa en Extremadura las mismas no han cogido tamaño y ya se están poniendo de color morado y pronto están negras.
Los agricultores tendrán que dejarlas para producir aceite con las pérdidas que esta práctica va a suponer, más grave en la manzanilla cacereña que el resto de variedades ya que esta apenas tiene rendimiento de aceite por lo que el precio de la misma será muy bajo.
Los agricultores llevan tres años de sequía y afirman que, sin lugar a dudas, esta campaña va a ser la peor de todas, con pérdidas superiores al 70% de la cosecha, en una superficie de 55.000 hectáreas y una producción pérdida de más de 52 millones de kg de aceitunas. Estas cifras son solo del Norte de la Región, a las que habría que añadir sobre todo los daños en las variedades de mesa de Tierra de Barros.
Solo en la aceituna manzanilla cacereña vamos a tener esta campaña pérdidas superiores a los 27 millones de €.
El Reglamento enunciado especifica que las ayudas se aprobarán cuando las pérdidas superen el 30% de la producción, en este caso duplicamos las pérdidas a partir de las cuales la Comisión Europea habilita presupuestos de ayudas a los damnificados.
El cultivo del olivar es fundamental para el mantenimiento del medio rural en grandes extensiones de Extremadura, que está evitando la despoblación y el mantenimiento de la mano de obra en innumerables pueblos de la región, así como un elemento fundamental del control de los grandes incendios que se producen en nuestra tierra.




















