Las organizaciones exigieron a las autoridades de Lopera que se abstengan de conceder licencias
Tractorada en Lopera para defender el cultivo del olivar tradicional
Laura Rodríguez Escosa
Periodista especializada en la producción de aceite de oliva y logística · Interempresas Media
22/10/2026
Agricultores de Lopera exigen al ayuntamiento de Lopera que no conceda licencias de obras para los proyectos fotovoltaicos en Lopera. Consideran más adecuado que se utilicen terrenos sin valor cultivable.
Este martes la Plataforma Campiña Norte contra las Megaplantas Solares convocó una tractorada en Lopera para denunciar los planes del Ayuntamiento de dar licencias de obras destinadas a la implantación de placas fotovoltaicas. Dichas plantas formarán parte de cuatro proyectos desarrollados por la empresa Greenalia y comportarían, según las asociaciones, la tala de miles de olivos centenarios.
Las reivindicaciones responden a una carta de Carmen Torres, alcaldesa de Lopera, en la que anuncia la aprobación inicial de un plan especial que protegerá el territorio, el campo y el olivar. Este documento contempla la suspensión de licencias urbanísticas durante 3 años, pero excluye proyectos determinados, como los que afectan a Lopera.
Las organizaciones expresan que el Ayuntamiento lleva a cabo estas excepciones por el riesgo de posibles indemnizaciones si se paralizan los proyectos. Los expedientes se encuentran en una fase avanzada de tramitación.
Las asociaciones exigen un plan de restauración
SOS Rural y la Asociación Ecología y Libertad exigieron a las autoridades de Lopera que se abstengan de conceder licencias y, a su vez, reclamaron un plan de restauración para que los terrenos se recuperen una vez termine la vida útil de las plantas o incluso antes si fuera el caso. También pidieron garantías económicas para el desmantelamiento, así como documentación que acredite la viabilidad de los proyectos.
Ambas organizaciones resaltaron su posición favorable a las energías renovables, siempre y cuando no ocupen suelo agrícola productivo.
Natalia Corbalán, portavoz nacional de SOS Rural.
A ese efecto, las asociaciones consideraron que la pérdida del olivar productivo puede generar un perjuicio económico, ambiental, social y paisajístico que debe estudiarse con el mismo rigor. Natalia Corbalán, portavoz nacional de SOS Rural, considera que no se puede permitir que “se destruya un patrimonio agrícola construido durante generaciones sin garantías sobre el futuro de esos terrenos”.
Un malestar que no es nuevo
La irrupción de las fotovoltaicas en el campo español es una cuestión que preocupa al sector de manera generalizada. Según el estudio ‘Efectos sociales, económicos y territoriales de las plantas solares fotovoltaicas en el medio rural en España’ casi el 92% de los encuestados reclaman regulaciones específicas que protejan el suelo agrícola de la expansión fotovoltaica. Su crecimiento indiscriminado causa la pérdida irreversible del suelo agrícola fértil para el 87,6% de los consultados.
El 87,4% considera que la planificación actual no protege el suelo de alto valor productivo de una manera adecuada. 8 de cada 10 proponen priorizar los suelos degradados o con menor valor para cultivar a fines de transición energética.
Estos datos ponen sobre la mesa la tensión que existe entre la transición energética y la conservación del suelo.