El permafrost natural y la temperatura estable cercana a los −18 °C permiten que las semillas pueden conservarse durante décadas, incluso en caso de fallo eléctrico
El COI depositará por primera vez semillas de olivo en la Bóveda Global de Svalbard
Por primera vez en la historia, semillas de olivo quedarán protegidas en la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, la mayor reserva mundial de biodiversidad agrícola. El próximo 25 de febrero, el Consejo Oleícola Internacional participará en una delegación internacional que depositará un primer lote de semillas de este cultivo milenario en las instalaciones noruegas, conocidas como la “bóveda del fin del mundo”.
El proyecto marca un hito para el sector oleícola. Hasta ahora, ningún gobierno ni organización había preservado semillas de olivo en Svalbard, pese a la relevancia histórica, económica y cultural de esta especie en la dieta mediterránea y en la agricultura global.
Las semillas proceden de dos fuentes científicas de referencia. Por un lado, del Banco de Germoplasma de Olivo gestionado por la Universidad de Córdoba, que conserva más de 700 variedades vivas procedentes de los cinco continentes. Por otro, de acebuches recolectados en la península ibérica por la Universidad de Granada. En conjunto, el material representa variedades originarias de países miembros del COI como España, Italia, Grecia, Túnez, Marruecos, Turquía o Portugal.
Antes de su envío a Noruega, las semillas pasan por un proceso técnico riguroso. En el Centro de Recursos Fitogenéticos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, los investigadores realizan ensayos de germinación para asegurar su viabilidad futura. Tras la desecación y el control de calidad, las semillas se envasan de forma hermética y se preparan para su transporte y almacenamiento a largo plazo.
El proyecto, coordinado por el COI, cuenta con el apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España y la colaboración de universidades y centros de investigación, además del marco internacional de la FAO. El director ejecutivo del COI participará personalmente en el acto de entrega en Svalbard, como muestra del compromiso institucional con la conservación de la biodiversidad.


























