Cómo una herramienta desarrollada desde Canarias se convirtió en modelo internacional de ingeniería hídrica
La Institution of Civil Engineers del Reino Unido reconoce SICMA Canarias con el 2026 Chris Binnie Award por su impacto amplio, estratégico y replicable en gestión sostenible del agua. Primera iniciativa española en esta distinción internacional.
La Institution of Civil Engineers (ICE) del Reino Unido ha concedido el 2026 Chris Binnie Award for Sustainable Water Management al proyecto Water and climate change in islands: SICMA Canarias, una plataforma coordinada por Juan Carlos Santamarta Cerezal, catedrático de la Universidad de La Laguna y colaborador de la revista Ingeopres, y desarrollada por dicha Universidad, junto a la Fundación para la Investigación del Clima (FICLIMA) y Meteogrid. La comunicación oficial de la institución señala que el proyecto presenta un impacto amplio, estratégico y replicable, especialmente relevante para territorios insulares y regiones áridas, y añade que debe ser considerado un modelo de referencia dentro de este ámbito.
El reconocimiento tiene una lectura especialmente significativa desde el punto de vista ingenieril. El Chris Binnie Award distingue trabajos que hayan generado beneficios sociales a través de la gestión sostenible del agua, ya sea mediante proyectos de ingeniería, programas de actuación, políticas o investigación aplicada. En ese marco, el caso de SICMA Canarias resulta singular: no se trata de una gran infraestructura hidráulica convencional ni de un programa estatal de inversión masiva, sino de una plataforma digital de apoyo a la decisión que transforma proyecciones climáticas complejas en base operativa para la planificación hidrológica y la adaptación territorial. Según la información pública revisada de la ICE, no constan precedentes españoles en la relación de ganadores publicada, lo que situaría a SICMA Canarias como el primer caso español identificado en esa secuencia.
La escala del premio se entiende al mirar sus precedentes
La dimensión internacional del Chris Binnie Award se aprecia con claridad al observar el perfil de los proyectos distinguidos en ediciones recientes. En 2025, el premio recayó en el Peru Reconstruction Programme, un programa de 3.700 millones de libras destinado a proteger a 16 millones de personas frente a inundaciones, con soluciones estructurales y basadas en la naturaleza, actuaciones en 900 kilómetros de ríos, drenaje urbano en seis ciudades y un sistema de alerta temprana. En 2024, la categoría reconoció Hauz Khas Urban Wetlands, en Nueva Delhi, una iniciativa de regeneración hídrica urbana basada en humedales construidos y flotantes para recuperar un lago de seis hectáreas. En 2023, el premio fue para un sistema de apoyo a la decisión para la gestión de inundaciones en Bangkok. Y en 2020, el Project Gilghi en Australia, una planta modular autosuficiente para el abastecimiento de agua en comunidades indígenas remotas.
Ese historial revela algo importante: la ICE no premia un único tipo de solución, sino actuaciones muy distintas —grandes programas nacionales, intervenciones urbanas basadas en la naturaleza, plantas de reutilización, sistemas digitales avanzados o soluciones descentralizadas para comunidades remotas— siempre que acrediten impacto social y valor técnico en la gestión del agua. Precisamente por eso, la concesión del galardón a SICMA Canarias tiene un significado especial: sitúa a una plataforma de investigación aplicada desarrollada desde una universidad pública española dentro de una secuencia internacional de referencia en ingeniería del agua.
De la climatología a la ingeniería de la decisión
El valor técnico de SICMA Canarias reside en su capacidad para traducir información climática avanzada en soporte útil para la gestión del agua. La plataforma, accesible en canarias.sicma.red, permite consultar condiciones climáticas pasadas, presentes y futuras del archipiélago con una resolución espacial de 100 × 100 metros, integrando diez modelos climáticos del CMIP6 y cuatro escenarios del IPCC, con proyecciones hasta 2100 sobre 14 variables clave, entre ellas temperatura, precipitación, balance hídrico, índice de aridez y olas de calor.
Ese nivel de resolución tiene una importancia particular en Canarias, donde la complejidad del relieve, la exposición a los alisios, los contrastes entre vertientes y la fuerte variabilidad altitudinal generan microclimas que condicionan de forma decisiva la disponibilidad del recurso hídrico. La plataforma no se limita a mostrar mapas: construye una base analítica para anticipar tendencias, identificar vulnerabilidades y apoyar decisiones de planificación en un territorio especialmente sensible a la escasez y a la irregularidad climática.
No basta con saber que la precipitación tenderá a disminuir o que la aridez puede aumentar. Lo relevante, desde el punto de vista técnico, es traducir esas tendencias en implicaciones para recarga de acuíferos, planificación de recursos, eficiencia de demanda, identificación de áreas vulnerables y diseño de estrategias de adaptación. Ahí es donde SICMA Canarias deja de ser una plataforma climática y pasa a convertirse en una infraestructura de conocimiento para la gestión hídrica.
Canarias como laboratorio de ingeniería hídrica avanzada
El premio llega en un momento especialmente significativo para el archipiélago. Canarias afronta una presión creciente sobre el agua derivada de la combinación entre insularidad, irregularidad pluviométrica, dependencia de acuíferos volcánicos, uso intensivo del recurso y aumento de la incertidumbre climática. En ese contexto, disponer de una herramienta que permita proyectar escenarios con base robusta y a escala territorial fina no es un complemento académico, sino un activo estratégico para la planificación.
La utilidad de SICMA se proyecta sobre varios planos: actualización de planes hidrológicos, apoyo técnico a consejos insulares y administraciones públicas, mejora de la planificación de la eficiencia hídrica en sectores especialmente expuestos como agricultura y turismo, y refuerzo de la posición de Canarias como territorio capaz de exportar metodología a otros archipiélagos y regiones áridas. Esa dimensión transferible coincide, de hecho, con una de las ideas expresamente valoradas por el panel del premio.
Un modelo de colaboración aplicable
Otro de los aspectos de interés para el sector es el propio modelo de desarrollo del proyecto. SICMA Canarias surge de la colaboración entre el grupo INGENIA de la Universidad de La Laguna, FICLIMA y Meteogrid, en el marco del proyecto europeo ARSINOE, financiado por la Unión Europea. El equipo reconocido está integrado por Juan Carlos Santamarta Cerezal, catedrático de la Universidad de La Laguna y director del grupo INGENIA; Noelia Cruz Pérez, profesora de la misma universidad; y César Paradinas Blázquez, de FICLIMA junto a otros investigadores.
Ese esquema resulta relevante porque rompe una separación frecuente entre academia, modelización avanzada y aplicación institucional. El valor del proyecto no ha estado solo en generar conocimiento, sino en hacerlo transferible, operativo y útil para la toma de decisiones.
Lo que dice este premio sobre la ingeniería española
La concesión del Chris Binnie Award a SICMA Canarias tiene también una lectura más amplia para la ingeniería española. Durante los últimos años, buena parte del reconocimiento internacional en agua ha recaído en grandes programas estatales, infraestructuras de gran escala o actuaciones urbanas con fuerte respaldo presupuestario. El caso de SICMA demuestra que un grupo universitario español, articulado con una fundación especializada y una empresa tecnológica, puede situarse en ese mismo circuito cuando combina tres elementos: rigor científico, utilidad social y capacidad de transferencia.
No es casual que la ICE utilice tres términos muy precisos para justificar el premio: broad, strategic and replicable impact. Son tres criterios de enorme valor ingenieril. Broad, porque el proyecto no se limita a un caso local aislado; strategic, porque afecta a decisiones estructurales sobre agua y adaptación; y replicable, porque su lógica metodológica puede trasladarse a otros territorios insulares y áridos. En lenguaje técnico, eso equivale a decir que SICMA Canarias no es solo una buena herramienta: es una arquitectura de decisión exportable.
Para Juan Carlos Santamarta, “este premio reconoce un trabajo construido desde Canarias, pero con vocación internacional. SICMA Canarias demuestra que los territorios insulares pueden generar conocimiento útil y transferible para anticipar los efectos del cambio climático sobre el agua y apoyar decisiones públicas con base técnica”. Noelia Cruz Pérez subraya que “que una institución como ICE valore una herramienta desarrollada desde Canarias confirma que la adaptación al cambio climático en islas requiere soluciones específicas, rigurosas y replicables. Es también un reconocimiento al trabajo conjunto entre universidad, entidades técnicas y socios especializados”.
Broad, strategic and replicable. Tres palabras del panel del ICE que, en realidad, describen lo que la ingeniería hídrica necesita para afrontar el siglo que viene: soluciones que no dependan de grandes presupuestos para ser útiles, que conecten la ciencia del clima con la planificación del territorio, y que puedan viajar de un archipiélago a otro sin perder su valor técnico. SICMA Canarias lo ha conseguido desde una universidad pública española. Eso, también, es ingeniería.




































































