Entrevista a Laura Minotto, Sales Project Manager de Bano Recycling
La creciente complejidad de los residuos, la presión sobre las materias primas estratégicas y el imperativo de la autonomía industrial europea están redefiniendo el sector del reciclaje. Laura Minotto, Sales Project Manager de Bano Recycling, atiendió a nuestro compañero Marc Sánchez Vallespí en el estand de la compañía en IFAT 2026 —la feria medioambiental más importante del mundo— para explicar cómo su empresa afronta estos retos con nuevas soluciones tecnológicas, una apuesta por la integración de plantas, así como una visión clara sobre el papel del reciclaje industrial en la Europa de los próximos años.
Bano Recycling acudió como expositor a IFAT 2026 en un momento en que el sector de la recuperación y el reciclado se enfrenta a una paradoja: nunca había habido tantos residuos generados por productos tecnológicamente sofisticados y, al mismo tiempo, nunca había sido tan urgente recuperar los materiales que contienen. Electrodomésticos con conectividad integrada, vehículos eléctricos con imanes permanentes, dispositivos que contienen tierras raras...
En ese contexto, las empresas especializadas en trituración y separación de materiales han dejado de ser proveedores de maquinaria para convertirse en actores estratégicos de la cadena industrial europea. La demanda ya no se limita a separar metal de plástico, sino a identificar, clasificar y valorizar materiales que hace apenas una década ni existían en los circuitos de residuos. Una transformación que obliga a la industria del reciclaje a reinventarse continuamente.
En ese escenario Bano Recycling ha ampliado su espacio. La compañía —con décadas de experiencia en el diseño y la integración de plantas de tratamiento— ha apostado por convertirse en un interlocutor único para sus clientes: capaz de ofrecer desde un equipo aislado hasta una solución completa, llave en mano, adaptada a los nuevos flujos de materiales y a las exigencias regulatorias de la Unión Europea. De todo ello habla Laura Minotto con la convicción de quien conoce bien tanto la tecnología como el mercado.
Bano ofrece soluciones para tratar materiales muy diversos (metales, plásticos, residuos industriales o RAEE), ¿cómo está evolucionando la demanda de soluciones de trituración ante la creciente complejidad de los flujos de residuos?
Hola, Marc. Encantada de recibirte en nuestro estand en IFAT 2026, que es la feria medioambiental más importante del mundo.
Aquí la gente viene buscando soluciones porque ofrecemos las tecnologías más avanzadas, ya que el flujo de materiales se está complicando porque los productos que se lanzan al mercado son cada vez más complejos: los productos electrónicos son cada vez más sofisticados, los electrodomésticos son cada vez más tecnológicos con partes integradas que permiten la conexión remota… Todo ello da como resultado que poder valorizar estos materiales obliga a ofrecer al mercado de la recuperación y el reciclado soluciones más eficientes, porque no se trata de separar metal de plástico, sino de separar materiales muy diversos: distintos tipos de metales, diferentes tipologías de plásticos... para dar a estos nuevos componentes y materiales nuevas salidas como materias primas secundarias.
Los clientes demandan soluciones para los nuevos materiales que incorporan productos que hace unos años apenas se comercializaban o, directamente, no existían. Un ejemplo de esto lo representan los vehículos eléctricos, que tienen imanes permanentes o materiales que tienen un alto valor económico, como las tierras raras. Ante esta creciente realidad, Bano está desarrollando nuevas soluciones.
IFAT es una de las grandes citas internacionales del sector ambiental. ¿Qué novedades tecnológicas o equipos presenta Bano Recycling en esta edición de la feria?
Además, estamos mostrando soluciones diferentes, como líneas de refrigeración para motores eléctricos y compresores de frigoríficos que las autoridades europeas han definido como estratégicos y no permiten, desde este año, que se exporten fuera de las fronteras de la UE para así recuperar sus elementos más valiosos (cobre, aluminio…), algunos de los cuales son básicos para, por ejemplo, la industria de la automoción.
Cada vez se habla más de plantas integradas de reciclaje, que combinan trituración, separación, clasificación y valorización. ¿Cómo está posicionándose Bano en este enfoque de soluciones completas para los clientes?
Sí, es cierto. En los últimos años la demanda de los clientes está evolucionando: quieren recurrir a menos proveedores para así contar con un único interlocutor y asegurarse un funcionamiento más fiable. Cada vez es más habitual que diseñen planes de negocio a largo plazo para así poder realizar las inversiones de forma progresiva. Para ello buscan a proveedores con solvencia técnica y tecnológica, una experiencia avalada por los años de presencia en el mercado y un buen servicio técnico. De esta forma se aseguran el resultado de sus inversiones y un retorno de las mismas.
Bano entendió hace tiempo que el mercado viraba hacia algo que hace diez años era tendencia, pero ahora es la norma. Esa es la razón por la que hemos subrayado nuestros esfuerzos en ingeniería y en la integración de nuestros equipos. En este sentido, tenemos unos partners que nos suministran componentes que son necesarios para ofrecer esas soluciones integradas. Por eso, cada vez más, Bano es vista en el mercado como un integrador de plantas. Contamos con la experiencia necesaria para tener una visión completa de no solo un equipo aislado, sino de la fotografía completa, conociendo todos los pasos necesarios para alcanzar el mejor rendimiento.
“Contamos con la tecnología, la experiencia y el buen hacer para recuperar estos nuevos materiales”, destaca Minotto.
El sector del reciclaje está cada vez más ligado a la transición energética y a la economía circular. Desde su perspectiva, ¿qué papel jugarán las tecnologías de reducción de tamaño y separación de materiales en los próximos años?
Definitivamente, son cuestiones que son importantes tanto ahora, cuando toda Europa está sufriendo las consecuencias de las tensiones geopolíticas y el incremento de los precios energéticos. Esta realidad convive con el deseo de Europa de ser autónoma, por lo que estamos obligados a recuperar materiales y a elevar nuestra eficiencia e independencia energética.
Ante este escenario, el papel que juega el sector de la economía circular para reducir importaciones de esos materiales es muy importante. La autonomía en este campo se logra, entre otros factores, triturando y recuperando esos materiales. Por tanto, es necesario y estratégico poner en marcha plantas que puedan recuperar mayores cantidades de más materiales. En el futuro todo ello nos permitirá ser más sostenibles y ganar en autonomía en estos campos.
La industria europea atraviesa un momento marcado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de cadenas de suministro y presión sobre materias primas estratégicas. ¿Cómo está afectando este contexto al negocio del reciclaje y a la demanda de maquinaria entre los recicladores?
Sí, notamos que la demanda de maquinaria, sobre todo en Europa. Estamos inmersos en muchos proyectos, tanto en el sur de Europa —como Italia y Grecia— como en el norte del continente, como Noruega.
En el resto del mundo también hemos notado un incremento del interés, no solo porque se quiera adquirir una independencia estratégica, sino porque está aumentando la preocupación por lograr una mejor gestión de los residuos en general.
También estamos viendo casos de empresas que tienen problemas de abastecimiento de sus materias primas y optan por instalar en sus instalaciones que les permiten aprovechar los sobrantes de sus procesos productivos para intentar paliar esa insuficiente suministro.
En ese escenario, ¿cree que el reciclaje industrial puede convertirse en un elemento clave para reforzar la autonomía estratégica de Europa en materias primas?
Estoy de acuerdo. Efectivamente, Europa necesita transitar este camino. Muchas de las innovaciones tecnológicas han sido inventadas y desarrolladas en Europa. Pero en las últimas décadas la deslocalización industrial protagonizada por grandes empresas europeas ha provocado una transferencia tecnológica.
Tenemos que unirnos alrededor de la Unión Europea para que se aprueben legislaciones que nos permitan reducir la dependencia que tenemos de materiales que no disponemos. Y eso, como he señalado antes, pasa por el sector del reciclado. Contamos con la tecnología, la experiencia y el buen hacer de la industria europea para recuperar estos materiales.
Yo estoy totalmente de acuerdo con las autoridades de la Unión Europea, que quieren proteger el medio ambiente y, a la vez, a la industria continental. En este sentido, es necesario dejar de exportar residuos a otros países, porque en muchos casos incorporan materiales muy valiosos.
Laura Minotto, Sales Project Manager de Bano Recycling, acompañada por nuestro compañero Marc Sánchez Vallespí.
Para terminar, ¿qué expectativas tiene Bano Recycling para los próximos años en mercados como Europa, América o Asia, y qué papel jugará la innovación tecnológica en esa estrategia de crecimiento?
Bano ya está presente en el mercado estadounidense. De hecho, estuvimos hace un par de semanas en la feria de Las Vegas, Nevada, donde hemos visto que hay mucha demanda, no solo en residuos metálicos, sino en todas las categorías de desechos. También hemos visto que Brasil está adoptando un rol protagonista a nivel continental, donde estamos acentuando nuestra presencia.
Un país en el que tenemos una importante presencia es Australia, al que estamos enviando plantas completas, un país muy avanzando en la recuperación de metales finos, entre otros motivos porque allí se recupera el 97% de los metales de este tipo contenidos en los vehículos que han alcanzado el final de su vida útil.
En mi opinión, en los próximos años los vertederos se van a convertir en explotaciones mineras a cielo abierto, porque en ellos se han depositado desechos que no fueron tratados y serán procesados para aprovechar todo su valor.
“En los próximos años los vertederos se van a convertir en explotaciones mineras a cielo abierto”
“Los clientes demandan soluciones para los nuevos materiales que incorporan productos que hace unos años apenas se comercializaban o, directamente, no existían”



















































