Entrevista a Swen Hamann, CEO de ZOLLER Ibérica
ZOLLER Ibérica, con sede en Barcelona, ofrece al mercado español y portugués las soluciones para la medición, control y gestión de herramientas en la industria metalmecánica de su matriz alemana. Swen Hamann, CEO de la filial ibérica, nos da su visión sobre el sector del mecanizado al que da servicio y sobre cómo ha evolucionado en estos años.
ZOLLER lleva más de 20 años presente en España y Portugal. ¿Cuáles diría que han sido los factores clave que han permitido a ZOLLER Ibérica consolidarse como referencia en soluciones de medición y gestión de herramientas para el mecanizado?
Sin duda han sido varios factores combinados. En primer lugar, la confianza a largo plazo de nuestros clientes, que han comprobado que ZOLLER no es un proveedor puntual, sino un socio tecnológico estable. Tenemos equipos en producción desde hace más de 25 o 30 años que siguen plenamente operativos.
En segundo lugar, ha sido clave nuestra capacidad de adaptación al mercado ibérico, con un equipo local muy cercano al cliente, tanto en ventas como en servicio técnico y formación. Y, por último, nuestra apuesta constante por la innovación, especialmente en software, digitalización y gestión de herramientas, que nos ha permitido adelantarnos a muchas de las necesidades actuales del sector.
ZOLLER tiene como objetivo aumentar la productividad y reducir costes en los talleres de mecanizado. ¿Dónde detectan hoy las mayores pérdidas de eficiencia en los procesos productivos de sus clientes? ¿Qué papel juega la gestión de herramientas en este escenario?
Hoy las mayores pérdidas de eficiencia no están tanto en la máquina, sino alrededor de la máquina. Hablamos de tiempos muertos por búsquedas de herramientas, errores de ajuste, datos incorrectos, herramientas duplicadas o falta de trazabilidad.
La herramienta de corte es el coste variable más alto en un taller de mecanizado. Aparte de esto es el elemento común entre la oficina técnica, el almacén y la máquina. Si no está bien gestionada, el impacto en costes y productividad es enorme. Por eso la gestión de herramientas es clave: permite reducir tiempos de preparación, evitar errores, mejorar la calidad del mecanizado y, en definitiva, hacer el proceso mucho más predecible y estable.
ZOLLER apuesta por un ecosistema completo de soluciones para la gestión y el control de herramientas, desde el presetting hasta el software de gestión. ¿Hasta qué punto los fabricantes buscan hoy soluciones integrales en lugar de equipos individuales?
Cada vez más. Hace años el cliente buscaba una máquina concreta; hoy busca soluciones completas. Los fabricantes se han dado cuenta de que comprar equipos aislados sin conexión entre ellos genera silos de información.
Por eso vemos una clara tendencia hacia ecosistemas integrados, donde ajuste y medición, identificación de herramientas, montaje y equilibrado de herramientas, software de gestión y conexión con CAM, ERP y máquinas CNC trabajan como un único sistema. En ese sentido, ZOLLER tiene una ventaja clara, porque desarrollamos tanto el hardware como el software internamente, lo que garantiza compatibilidad, estabilidad y evolución futura.
La digitalización del taller sigue siendo uno de los grandes retos de la industria metalmecánica. Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales obstáculos que encuentran las empresas para avanzar hacia una fábrica más conectada?
El principal obstáculo no es la tecnología, sino el cambio cultural. Muchas empresas siguen trabajando con procesos históricos que ‘siempre han funcionado’, aunque no sean eficientes.
Otro reto importante es la heterogeneidad de sistemas: máquinas de distintos fabricantes, software diverso, datos no estandarizados. Aquí es donde una solución central como la gestión de herramientas puede actuar como eje vertebrador de la digitalización, porque conecta todos los departamentos y sistemas de forma estructurada.
Sistemas como Tool Management Solutions (TMS) permiten conectar máquina, herramienta y oficina técnica. ¿Cómo está cambiando esta conectividad la forma en que se planifica y controla la producción en el mecanizado?
Está suponiendo un cambio radical. Con un sistema TMS, las empresas pasan de una planificación reactiva a una planificación basada en datos reales: disponibilidad de herramientas, estado, vida útil, ubicación y costes.
Esto permite preparar trabajos con antelación, reducir paradas imprevistas y tomar decisiones mucho más fundamentadas. Además, se consigue una trazabilidad completa de la herramienta, algo cada vez más importante en sectores exigentes y regulados.
La industria habla cada vez más de inteligencia artificial aplicada a la fabricación. ¿Qué aplicaciones reales cree que veremos primero en la gestión de herramientas y en el control de procesos de mecanizado?
Las primeras aplicaciones reales estarán muy ligadas al análisis de datos existentes. En gestión de herramientas, la inteligencia artificial permitirá optimizar stocks, prever necesidades futuras, detectar consumos anómalos o recomendar estrategias de uso más eficientes.
En el control de procesos, veremos sistemas que ayuden a predecir desgaste de herramientas, mejorar la estabilidad del proceso y reducir piezas defectuosas. No se trata de sustituir al operario, sino de apoyarlo con información inteligente.
ZOLLER trabaja con sectores muy exigentes como el aeroespacial. ¿Qué supone para la empresa este sector?
El sector aeroespacial es extremadamente exigente en términos de precisión, trazabilidad y seguridad, y para ZOLLER supone un auténtico banco de pruebas tecnológico. Trabajar con este sector nos obliga a mantener los más altos estándares de calidad y certificación.
Al mismo tiempo, muchas de las soluciones desarrolladas para aeronáutica acaban beneficiando a otros sectores, elevando el nivel tecnológico general de nuestra oferta.
¿Qué demandas tecnológicas están llegando desde la aeronáutica? ¿Qué necesidades específicas plantea esta industria en la gestión y control de herramientas?
Principalmente trazabilidad completa, control de calidad documentado y repetibilidad absoluta. Las herramientas deben estar perfectamente identificadas, medidas, documentadas y vinculadas a cada pieza producida.
Además, se demanda una integración total de datos, desde el diseño hasta la producción y la calidad, algo que encaja perfectamente con nuestra filosofía de sistema integral.
Cambiando de tercio, ZOLLER ha participado un año más en BIEMH 2026. ¿Cómo valora esta edición y qué necesidades detectaron entre las empresas visitantes?
La valoración es muy positiva. Hemos visto un gran interés por soluciones prácticas de digitalización, no tanto conceptos teóricos. Las empresas buscan reducir tiempos, asegurar procesos y ser menos dependientes de personas concretas.
La gestión de herramientas, la automatización y la conectividad han sido temas recurrentes, lo que confirma que el mercado está maduro para dar el siguiente paso.
Swenn Hamman valora muy positivamente su participación en BIEMH: “La gestión de herramientas, la automatización y la conectividad fueron temas recurrentes, lo que confirma que el mercado está maduro para dar el siguiente paso”
Por otra parte, la compañía cuenta en Barcelona con un showroom tecnológico. ¿Qué papel juega este espacio demostrativo para ayudar a las empresas a entender la transformación digital del taller?
El showroom es clave porque permite ver y tocar la tecnología. Muchas veces la digitalización se entiende mejor cuando se ve un proceso real funcionando, con máquinas, software y datos conectados.
Aquí no hablamos de teoría, sino de casos reales, de cómo una empresa puede empezar poco a poco y crecer de forma estructurada hacia un taller digitalizado.
Y para finalizar, pensando en el futuro, ¿cómo imagina el taller de mecanizado del futuro?
Imagino un taller mucho más conectado, transparente y eficiente, donde los datos fluyen sin interrupciones, los procesos están estandarizados y las personas pueden centrarse en tareas de mayor valor añadido.
La herramienta seguirá siendo el corazón del mecanizado, pero gestionada de forma inteligente, digital y segura. Y en ese futuro, ZOLLER seguirá siendo un socio clave para acompañar a las empresas en su evolución.




















































