Las nuevas herramientas de fresado permiten minimizar las emisiones de carbono sin afectar al rendimiento
Según Climate Watch, los procesos industriales contribuyeron en conjunto al enorme volumen de emisiones de CO2, cifrado en 3,16 Gt en 2022. Es preciso que los fabricantes encuentren con urgencia formas de mejorar la sostenibilidad sin afectar a la productividad. En este artículo, el especialista en herramientas de corte Sandvik Coromant explica cómo los desarrollos más recientes en herramientas de fresado están haciendo que la sostenibilidad productiva sea un logro más alcanzable que nunca.
Para minimizar el consumo de energía sin perder productividad es necesario planificar cuidadosamente todos los aspectos del proceso de mecanizado, hasta llegar a los detalles específicos de cada herramienta utilizada.
Con el objetivo de lograr mejoras medioambientales y de negocio, la sostenibilidad productiva debería estar en el centro de cualquier proyecto de fresado. Y, gracias a los recientes avances en el diseño de herramientas, se ha convertido en un logro más alcanzable que nunca.
Un ejemplo es la herramienta de Sandvik Coromant CoroMill MS20. Las características de la herramienta pueden generar reducciones en el tiempo de mecanizado, el inventario de herramientas y el consumo de metal duro, con la fiabilidad y la versatilidad en el centro de su diseño. Se ha diseñado principalmente para materiales ISO S y M, pero después de los últimos desarrollos, también se puede utilizar para ISO P. En general, esto ayuda a que esos componentes de fresado vayan alcanzando los objetivos de sostenibilidad al mismo tiempo que garantizan el cumplimiento de todos los requisitos de mecanizado, tanto en términos de calidad como de cantidad.
Tiempo de mecanizado
Cuando el objetivo es la sostenibilidad productiva, el uso de la máquina es un aspecto vital. Las ineficiencias y los errores pueden ralentizar los procesos y es posible que afecten al rendimiento, el consumo de energía y las emisiones de carbono de la maquinaria.
CoroMill MS20 está diseñada para ofrecer un mecanizado seguro y sin contratiempos. Con plaquitas más fiables, permite aumentar la velocidad de corte y los niveles de productividad, garantizando que las máquinas se utilicen de forma eficiente y eficaz.
Además, gracias a la seguridad de las operaciones, puede utilizarse como introducción al mecanizado automático. Esto puede mejorar aún más la precisión y la eficiencia con la que se fresa el acero, agilizar los procesos, minimizar los residuos y ayudar a mantener baja la huella de carbono de los fabricantes.
Reducir el inventario de herramientas
Tanto en términos de coste como de sostenibilidad, poder mantener el inventario de herramientas al mínimo supone una diferencia enorme.
Al ser una fresa de dos filos, una de las características clave de CoroMill MS20 es su versatilidad. Además de admitir todos los tipos de fresado en escuadra, también puede utilizarse para planeado, mecanizado en rampa e interpolación helicoidal, además de fresado de ranuras. Esto permite a los fabricantes reducir el número de herramientas que necesitan adquirir, fomenta un mecanizado más consciente de los recursos y simplifica el proceso de producción.
Además de esto, el robusto cuerpo de la fresa y la confianza que ofrece la interfaz potencian su fiabilidad. Como el cuerpo de la fresa se puede utilizar durante más tiempo, esto también reduce la necesidad de realizar nuevas sustituciones y minimiza el número de herramientas que se desechan. Y, al disponer ahora de la calidad GC1230, la herramienta se beneficia de una mejora del filo que se añade a su prolongada vida útil. Con la tecnología de proceso de recubrimiento PVD Zertivo, también ofrece excelente resistencia al desgaste para garantizar que su eficacia se mantenga más tiempo.
GC1230 es una calidad ISO P que amplía la gama de materiales que pueden mecanizarse con CoroMill MS20.
Con la GC1230, CoroMill MS20 favorece el mecanizado sin refrigerante, que es preferible en acero, y al no necesitar emulsión refrigerante permite reducir el consumo eléctrico global de la máquina. También se elimina la necesidad de un sistema de gestión de refrigerante. Otras ventajas incluyen tecnologías avanzadas de sustrato que proporcionan una resistencia al desgaste y una seguridad del filo excelentes, aportando una vida útil más predecible gracias a un patrón de desgaste gradual y fiable.
Uso de metal duro
Al optimizarla en varias áreas ISO, además de utilizar plaquitas con mayor seguridad, CoroMill MS20 está diseñada para reducir el uso global de metal duro.
Esto en sí mismo es positivo desde un punto de vista medioambiental y permite reducir la huella global de carbono de un proceso de fresado. No obstante, esta seguridad y optimización pueden contribuir también a logros de productividad al garantizar que la herramienta funciona bien en toda la gama de aplicaciones.
Si se tienen en cuenta estas ventajas en el contexto de la prolongada vida útil de la herramienta, su avanzado diseño puede entonces ofrecer mejoras de productividad y sostenibilidad de forma efectiva a largo plazo.
El poder de seleccionar la herramienta correcta
La elección de la herramienta de fresado puede suponer la diferencia entre un proceso lento y poco fiable, y otro que sea rápido, eficiente y preciso. Como un proceso más lento y antieconómico puede generar resultados que perjudiquen más el medio ambiente, además de afectar a la productividad, es esencial que esta decisión sea la correcta.
Como se demuestra con CoroMill MS20, con la herramienta correcta es posible minimizar las emisiones de carbono mientras se garantiza que la productividad siga siendo elevada.
Con características que contribuyen a la fiabilidad y la eficiencia de la herramienta, como las plaquitas de mayor seguridad, el robusto cuerpo de la herramienta y la compatibilidad con calidades especializadas y resistentes al desgaste, la reducción resultante en tiempo de mecanizado, uso de metal duro e inventario de herramientas representa un ejemplo excelente de sostenibilidad productiva.
Como tal, al planificar los proyectos de fresado, la selección de la herramienta es una fase en la que nunca hay que precipitarse.













































