El presidente de AFM intervino en las reuniones UE–India celebradas en Nueva Delhi
El presidente de AFM, José Pérez Berdud, participó en las reuniones bilaterales entre la Unión Europea e India celebradas en Nueva Delhi en el marco del EU–India Business Forum, en representación de CECIMO, la Asociación Europea de la Fabricación Avanzada, de la que ocupa la vicepresidencia.
Durante el encuentro, que contó con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del primer ministro de India, Narendra Modi, Pérez Berdud formó parte de un reducido grupo de representantes empresariales e institucionales que pudieron dirigirse a los máximos mandatarios de ambos bloques.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro de India, Narendra Modi, durante las reuniones EU–India.
En su intervención, subrayó la importancia de reforzar la cooperación entre la Unión Europea e India como vía para incrementar la capacidad industrial conjunta y fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor. Destacó que este planteamiento resultaba especialmente relevante en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, procesos de transición energética y una creciente competencia tecnológica a escala global.
Asimismo, puso de relieve el potencial agregado de Europa e India en el ámbito de las tecnologías de producción y la fabricación avanzada, señalando que un marco estable y seguro para la inversión, junto con una mayor convergencia regulatoria, contribuiría a garantizar la competitividad y la solidez industrial de ambas regiones.
Durante las sesiones de trabajo y los distintos paneles en los que participó, Pérez Berdud recordó que el sector de la máquina-herramienta y las tecnologías de fabricación constituyen elementos habilitadores clave para el desarrollo industrial y económico de cualquier país.
Las reuniones coincidieron con la firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea e India, resultado de cerca de dos décadas de negociaciones. Este acuerdo dio lugar a la creación de un mercado potencial de aproximadamente 2.000 millones de personas y contempló un ahorro estimado de hasta 4.000 millones de euros anuales en aranceles para los exportadores europeos, además de nuevas oportunidades de internacionalización para las empresas industriales y tecnológicas.
El acuerdo incluyó, además de la reducción de barreras comerciales, otros elementos estratégicos como el impulso a la movilidad legal de talento cualificado, el establecimiento de un marco de interoperabilidad para el tratamiento de datos conforme a los estándares europeos de privacidad y el fomento de un entorno estable para la inversión a largo plazo. En conjunto, el pacto buscó reforzar la autonomía estratégica de ambas regiones, reducir dependencias externas y consolidar una asociación basada en el beneficio mutuo entre dos de las principales economías mundiales.





































