Swoboda impulsa una célula productiva altamente automatizada con tecnología de Wittmann
Con cerca de 200 metros cuadrados de superficie, una de las mayores y más complejas células de producción de la planta de Swoboda CZ en Jihlava (República Checa) se dedica a la fabricación de millones de carcasas de cajas de conmutación cada año. Este sistema destaca por su elevado grado de automatización.
El sistema de automatización con un complejo sistema de transferencia rodea la máquina de inyección.
Pavel Bohunek y Marek Hejl, de Swoboda CZ, junto a Michal Slaba, de Wittmann Battenfeld CZ.
La máquina vertical de Wittmann como eje del proceso
En el desarrollo del nuevo proceso, el concepto de automatización se rediseñó por completo, aunque se mantuvieron algunos elementos clave. Entre ellos, la presencia en el centro de la célula de una máquina de inyección vertical de Wittmann con 270 toneladas de fuerza de cierre, equipada con una mesa giratoria de dos estaciones y sistemas de control de temperatura también suministrados por la compañía.
Según Pavel Bohunek, director de producción, los modelos verticales de Wittmann ofrecen un alto nivel de facilidad de uso. Todas las máquinas verticales de la planta pertenecen a este fabricante, y algunas llevan años operando con fiabilidad.
Las conexiones del sistema de control térmico se sitúan en la parte superior, facilitando el acceso a los moldes.
Un sistema de transferencia que coordina todo el proceso
Las mitades inferiores de los moldes se colocan en la mesa giratoria para producir las carcasas. Un robot de seis ejes se encarga de extraer las piezas terminadas y, simultáneamente, introducir nuevos insertos. La complejidad del proceso reside en la gran variedad de insertos, que deben manipularse con precisión y seguridad.
Un segundo robot prepara previamente estos insertos, colocándolos en marcos. Entre los elementos que se sobremoldean se encuentran pines de señal, pines de potencia y conectores. Algunos se suministran en bandejas, mientras que otros se procesan en línea mediante sistemas de bobina a bobina que los troquelan y doblan.
Equipo del proyecto con representantes de Swoboda y Wittmann Battenfeld CZ.
Una vez moldeadas, las piezas se transportan automáticamente hacia sistemas de inspección por cámara y marcado DMC. Después se depositan en bandejas y salen de la célula productiva. Al final de cada ciclo, los marcos vacíos y los carros de transporte regresan automáticamente a su punto de partida.
Un modelo replicable a escala global
Toda la automatización ha sido desarrollada y construida en la propia planta de Jihlava. Soluciones similares ya se utilizan en otras instalaciones del grupo Swoboda en distintos países.
El nuevo proceso constituye un ejemplo de integración completa de las etapas productivas. La automatización total y la alta repetibilidad de la máquina de inyección han permitido aumentar la eficiencia, reducir los costes unitarios y garantizar una elevada estabilidad del proceso junto con una calidad constante.
En la República Checa, la colaboración entre Wittmann y Swoboda se basa en una relación estrecha, apoyada en la proximidad y en la infraestructura local de la filial checa de Wittmann, que dispone de almacén de repuestos, centro de formación y centro técnico. Según explica Michal Slaba, director general de Wittmann Battenfeld CZ, la compañía actúa como un socio técnico en la optimización de procesos productivos.






















