Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
Tendencias Eco

La economía circular en el negocio del licensing

Carmina Meneses - LICENCIAS Actualidad08/03/2021

La experta en el negocio de consumer products, Leonora Aixas, analiza la relevancia del concepto de la economía circular y, en concreto, qué puede hacer el negocio del licensing al respecto.

foto

‘Un circuito cerrado’, como término en la industria de cualquier sector, implica la reutilización de un producto, ya sea compartido, reutilizado, reparado o reciclado. Precisamente el negocio del licensing, que produce gran cantidad de productos en diversas categorías como juguetes, moda y textil hogar, juega un papel importante y es capaz de darle un vuelco a la industria y pasar de lo que llamamos ‘economía lineal’ a la ‘economía circular’. La experta en el negocio de consumer products, Leonora Aixas, que ha desempeñado funciones de liderazgo en diferentes empresas nacionales e internacionales y es miembro del grupo de trabajo Products of Change, comparte con LICENCIAS Actualidad su visión sobre el significado y la relevancia del concepto de la economía circular y, en concreto, qué puede hacer el negocio licensing al respecto.

Del sistema lineal al sistema circular
“¿Cómo podemos avanzar hacia la sostenibilidad dentro del negocio del licensing?”. Ante preguntas como esta, me gusta responder que tenemos muchas maneras de contribuir positivamente, o por lo menos, de reducir el impacto negativo que genera nuestra industria. Existen diversas maneras de hacerlo, pero tal vez la más relevante sea la de adoptar el concepto de circularidad.

Aplicar la economía circular supone cambiar el modelo de “extraer, producir, desechar” -o también llamado modelo lineal- por un modelo de economía circular enfocado a reducir o eliminar residuos, contaminación y emisiones de carbono. Este sistema se centra en el concepto de reusar, compartir, reparar y reciclar para minimizar la utilización de nuevos recursos, es decir, un sistema de control de circuito cerrado (en inglés lo llamamos “closed-loop system”).

Una de las ideas de este sistema es mantener los productos en uso durante más tiempo, mejorando así, la productividad de los recursos naturales. La filosofía detrás de la circularidad es que todo desperdicio debería poder reconvertirse. Y además estamos ante un modelo que puede generar 4 veces más puestos de trabajo que el modelo en el que se basa nuestra economía actual, de generación y manejo de residuos.

Nos encontramos ante una enorme transformación industrial, debemos de migrar de un sistema lineal a un sistema circular basándonos en los principios del rediseño, la regeneración y la durabilidad.

Y aquí viene lo interesante, la industria del licensing puede contribuir cambiando la manera como diseñamos y producimos el producto licenciado, especialmente las categorías que más generan como el juguete y la moda. El peso del primero en 2019 fue de 90 billones de dólares, en volumen el 80 %, es decir, unos 10 millones de juguetes en buen estado se desecha anualmente y pensemos que el 90 % de estos juguetes están hechos de plástico de nueva generación.

La reutilización del producto
Para reducir estas cifras, innovar resulta imprescindible. Replantearse la manera cómo diseñamos los productos, con qué materiales, qué durabilidad queremos que tengan y cuál será su vida posterior al uso es responsabilidad del jefe de producto y de los equipos de diseño.

Existen casos de éxito y de inspiración tanto a nivel de nuevos materiales como a nivel del uso del producto. A nivel de materiales, algunas empresas han comenzado a utilizar polietileno hecho a base de caña de azúcar o de trigo. Juguetes generados con máquinas 3D o plásticos reciclados son algunos de los ejemplos que están funcionando.

A nivel del uso del producto, hay compañías jugueteras que ya han implantado políticas de reutilización del material que emplean y bien, lanzan iniciativas para reutilizar, devolver o incluso volver a vender los juguetes una vez se hayan utilizado o solicitan su reparación. Son iniciativas con mucho potencial apoyados por la tendencia social de preferir utilizar y compartir en lugar de poseer. La iniciativa de ‘Toy-cycle’ por ejemplo, conecta familias interesadas en intercambiar juguetes ayudando así a reducir desechos y contribuyendo al ahorro familiar.